domingo, 14 de octubre de 2018

El ejército de insectos del Pentágono


Nubes de insectos, que transportan virus infecciosos genéticamente modificados, atacan los cultivos agrícolas de un país y destruyen su producción de alimentos - no es un escenario de ciencia ficción, sino un plan que está siendo preparado por DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa del Pentágono.

Por Manlio Dinucci, 10 de octubre de 2018



Cinco científicos de una universidad francesa y dos alemanas han divulgado esta información en Science, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo. En su editorial, publicado el 5 de octubre, ponen seriamente en duda la idea de que la investigación de DARPA, titulada "aliados de los insectos", esté dirigida únicamente al uso declarado por la Agencia: la protección de la agricultura estadounidense contra los patógenos mediante el uso de insectos como vectores de virus infecciosos modificados genéticamente. Estos virus se transmiten a las plantas y modifican sus cromosomas. Esta capacidad, como declararon los cinco científicos, parece ser "muy limitada".

Sin embargo, en el ámbito científico, el programa se percibe "como un intento de desarrollar agentes biológicos con fines hostiles y sus sistemas vectores", es decir, "una nueva forma de arma biológica". Esto viola la Convención sobre Armas Biológicas, que entró en vigor en 1975, pero que ha permanecido inactiva debido principalmente a la negativa de los Estados Unidos a aceptar inspecciones de sus propios laboratorios.

Los cinco científicos precisan que "podrían utilizarse simplificaciones fáciles para generar una nueva clase de armas biológicas, armas que serían extremadamente transmisibles a especies de cultivos susceptibles debido a la dispersión de insectos como vectores".

Este escenario de un ataque a las cultivos agrícolas en Rusia, China u otros países, liderado por el Pentágono con una infinidad de insectos que transportan el virus, no es una fábula de ciencia ficción. El programa DARPA no es el único que utiliza los insectos como arma de guerra. La Oficina de Investigación Naval de los Estados Unidos ha solicitado a la Universidad de Washington en San Luis una investigación para transformar las langostas en drones biológicos.



Utilizando un electrodo implantado en su cerebro y un pequeño transmisor en la espalda del insecto, el operador en el suelo puede descifrar lo que las antenas de la langosta están detectando. Estos insectos tienen una capacidad olfativa capaz de percibir instantáneamente varios tipos de sustancias químicas en el aire - lo que permite la identificación de depósitos de explosivos y otros sitios que pueden ser alcanzados por ataques aéreos o de misiles.

En el editorial de la revista Science, los cinco científicos mencionaron escenarios aún más aterradores. El programa DARPA -subrayan- es el primer programa relativo al desarrollo de virus modificados genéticamente que pueden propagarse por todo el medio ambiente y que podrían infectar a otros organismos "no sólo en la agricultura". En otras palabras, los seres humanos podrían figurar entre los organismos potencialmente afectados por los virus infecciosos transmitidos por insectos.

Sabemos que durante la Guerra Fría, en los laboratorios de los EE.UU. y otras naciones, se llevaron a cabo investigaciones sobre bacterias y virus - cuando estos agentes se propagan a través de insectos (piojos, moscas, garrapatas), pueden desencadenar epidemias en la nación enemiga. Entre ellas, la bacteria Yersinia Pestis, causante de la peste bubónica (la aterradora "Muerte Negra" de la Edad Media) y el virus del Ébola, que es a la vez contagioso y letal.

Con las técnicas disponibles hoy en día, es posible producir nuevos tipos de patógenos, propagados por insectos, para los cuales la población objetivo no tendría defensa.

Las "plagas" que en la narración bíblica fueron enviadas por Dios para golpear a Egipto con enormes nubes de mosquitos, moscas y langostas, pueden ser enviadas hoy en día por los seres humanos para azotar a todo el mundo. Esta vez, no estamos siendo advertidos por profetas, sino por científicos que han perdido su humanidad.
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Este artículo fue publicado originalmente en italiano en Il Manifesto.

Traducido por Pete Kimberley

Manlio Dinucci es Investigador Asociado del Centro de Investigación sobre la Globalización.

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jueves, 11 de octubre de 2018

Peligros encubiertos para la salud: Un antiguo empleado de la Agrobiotecnología desea que se eliminen los cultivos transgénicos que desarrolló


Por Caius Rommens, 8 de octubre de 2018



La ingeniería genética no es el sueño de todos los niños. Ni siquiera a mí me gustaba cuando empecé a estudiar biología en la Universidad de Amsterdam, pero mi profesor me explicó que el gusto se adquiere con la práctica y era la mejor opción para obtener un buen trabajo. Así que, disipé mis dudas y aprendí a extraer ADN de las plantas, recombinar el ADN en tubos de ensayo, reinsertar las fusiones en las células de las plantas y utilizar hormonas para regenerar nuevas plantas.

La gente dice que el amor es ciego, pero yo empecé a amar lo que empezó ciegamente. O, quizás, lo que comenzó como un gusto adquirido pronto se convirtió en una adicción peligrosa. La ingeniería genética se convirtió en parte de mí.

Después de obtener el doctorado, fui a la Universidad de California en Berkeley para ayudar en el desarrollo de una nueva rama de la ingeniería genética. Aislé varios genes de resistencia a las enfermedades de plantas silvestres y demostré, por primera vez, que estos genes podían conferir resistencia a las plantas de cultivo. A Monsanto le gustó mi trabajo y me invitó a dirigir su nuevo programa de control de enfermedades en San Luis en 1995.

No debería haber aceptado la invitación. Sabía, incluso entonces, que los patógenos no pueden ser controlados por un solo gen. Adquieren rápidamente resistencia contra las barreras para evitar la infección. Los insectos y las plantas tardan entre dos y tres décadas en superar un gen de resistencia, pero los patógenos tardan sólo unos pocos años, como mucho, en hacer lo mismo.

Sin embargo, acepté la invitación y los seis años posteriores se convirtieron en un verdadero campo de entrenamiento en ingeniería genética. Aprendí a aplicar muchos trucos sobre cómo cambiar el carácter de las plantas y aprendí a dejar de preocuparme por las consecuencias de tales cambios.

En el año 2000, dejé Monsanto y comencé un programa biotecnológico independiente en J.R. Simplot Company en Boise, Idaho. Simplot es uno de los mayores empresas de transformación de patatas del mundo. Mi objetivo era desarrollar patatas transgénicas que fueran admiradas por los agricultores, procesadores y consumidores. La ingeniería genética se había convertido en una obsesión en aquel momento, y yo desarrollaba al menos 5.000 versiones diferentes de transgénicos cada año, más que cualquier otro ingeniero genético. Todas estas variedades potenciales fueron reproducidas, cultivadas en invernaderos o en el campo, y evaluadas por sus características agronómicas, bioquímicas y moleculares.

La experiencia casi diaria que viví fue que ninguna de mis modificaciones mejoró el vigor o el potencial de rendimiento de la patata. En contraste, la mayoría de las variedades de transgénicos eran raquíticas, cloróticas, mutadas o estériles, y muchas de ellas murieron rápidamente, como los bebés nacidos prematuramente.

A pesar de todas mis silenciosas decepciones, finalmente combiné tres nuevas características en las patatas: resistencia a las enfermedades (para los agricultores), ausencia de decoloración de los tubérculos (para los procesadores) y reducción de la carcinogenicidad de los alimentos (para los consumidores).

Era tan difícil para mí considerar que mis variedades de transgénicos pudieran ser dañinas como lo es para los padres dudar de la perfección de sus hijos. Nuestra suposición era que los transgénicos son seguros. Pero mi ímpetu probiotecnológico finalmente se agotó y se descompuso por completo.

Identificé algunos errores menores y tuve mis primeras dudas sobre los productos de mi trabajo. Quería reevaluar nuestro programa y ralentizarlo, pero era demasiado tarde. Los responsables de las empresas ya estaban implicados. Vieron señales de dólares. Querían ampliar y acelerar el programa, no ralentizarlo.

Decidí dejarlo en 2013. Fue doloroso dejar atrás la mayor parte de mi vida adulta.

El verdadero alcance de mis errores se me hizo obvio sólo después de que me mudé a una pequeña granja en las montañas del noroeste del Pacífico. Por aquel entonces, Simplot ya había anunciado la aprobación reglamentaria de mis variedades de transgénicos A medida que la compañía empezó a planear una introducción silenciosa en los mercados de América y Asia, fui criando plantas y animales de forma independiente, utilizando métodos convencionales. Y como todavía me sentía incómodo con mi pasado empresarial, también reevalué las cerca de doscientas patentes y artículos que había publicado en el pasado, así como las diversas peticiones de desregulación.

Ya no soy tan parcial, puedo identificar fácilmente los errores más importantes.

"Con los errores la vida da la vuelta.
Ahora puedes ver exactamente lo que hiciste.
Equivocado ayer y equivocado anteayer.
Y cada error lleva a algo peor".
(James Fenton)

Por ejemplo, habíamos silenciado tres de los genes mejor conservados de la patata, asumiendo que los tres cambios genéticos tendrían un solo efecto cada uno. Fue una suposición absurda porque todas las funciones de los genes están interconectadas. Cada cambio provocó un efecto dominó. Debería haber estado claro para mí que silenciar el gen de la 'melanina' PPO tendría numerosos efectos, incluyendo un deterioro de la respuesta natural de tolerancia al estrés de las patatas. De manera similar, la asparagina y la glucosa se encuentran entre los compuestos más básicos de una planta, así que ¿por qué creí que podía silenciar los genes ASN e INV involucrados en la formación de estos compuestos? ¿Y por qué nadie me cuestionaba?

Otra suposición curiosa era la de que me sentía capaz de predecir la ausencia de efectos a largo plazo no intencionados sobre la base de experimentos a corto plazo. Era la misma suposición que los químicos habían utilizado cuando comercializaban el DDT, el Agente Naranja, los PCBs, la rGBH, etc.

Las variedades de transgénicos que he desarrollado se están comercializando bajo nombres aparentemente inocuos, como Innate, Hibernate y White Russet. Se describen como mejores y más fáciles de usar que las patatas normales y contienen menos hematomas, pero la realidad es diferente. Es probable que las patatas transgénicas acumulen al menos dos toxinas que están ausentes en las patatas normales, y las versiones más nuevas (Innate 2.0) pierden adicionalmente sus cualidades sensoriales cuando se fríen. Además, las patatas transgénicas contienen al menos tantas magulladuras como las patatas normales, pero estas magulladuras indeseables están ahora ocultas.

Hay muchos más problemas, y algunos de ellos podrían haberse identificado antes si no se hubieran ocultado con estadísticas engañosas en las solicitudes de desregulación. ¿Cómo se me pasaron estos problemas? ¿Por qué confié en los estadísticos? ¿Cómo pudo la USDA haber confiado en ellos? Mi reevaluación de los datos muestra claramente que las variedades de transgénicos están seriamente comprometidas en su potencial de rendimiento y en su capacidad para producir tubérculos normales.

Desafortunadamente, la mayoría de las patatas transgénicas terminan siendo alimentos no etiquetados que son indistinguibles de los alimentos normales. Los grupos de consumidores tendrían que llevar a cabo pruebas de PCR para determinar si ciertos productos, incluidas las patatas fritas y las patatas fritas, contienen o no material modificado genéticamente.

Dada la naturaleza de la industria de la patata, las variedades de patata más comunes, como Russet Burbank y Ranger Russet, pronto se contaminarán con material transgénico.

Ahora he resumido las nuevas conclusiones de este trabajo pasado (sin revelar los secretos de la empresa -estoy obligado por acuerdos de confidencialidad-) en un libro titulado 'Pandora's Potatoes' (Las Patatas de Pandora). Este libro, que ya está disponible en Amazon, explica por qué renuncio a mi trabajo en Simplot y por qué las variedades de transgénicos deberían ser retiradas del mercado. Es una advertencia y una llamada a la acción: una esperanza de que otros se adelanten con pruebas adicionales, para que el público, con sus limitados medios financieros, tenga la oportunidad de contrarrestar la estrechez de miras de la industria biotecnológica.

Mi libro describe los muchos problemas ocultos de las patatas transgénicas, pero las patatas transgénicas no son la excepción. Son la regla. Podría haber escrito (y podría escribir) sobre las variedades experimentales de transgénicos que desarrollamos en Monsanto, que contienen una proteína antifúngica que ahora reconozco como alergénica, sobre la resistencia a las enfermedades que dañan a los insectos, o sobre cualquier otra cosa en ingeniería genética.

El 3 de mayo de 2018 el columnista Michael Gerson escribió en el Washington Post: "Anti transgénicos es anticiencia". Mitch Daniels, su colega, se hizo eco de su declaración y añadió: "No es sólo anticiencia. Es inmoral." Pero estos dos columnistas no son científicos. No entienden el nivel de prejuicio y autoengaño que existe entre los ingenieros genéticos. De hecho, cualquiera que esté a favor de la ciencia debería entender que la ciencia está destinada a estudiar la naturaleza, no a modificarla, y ciertamente no a predecir, a la luz de pruebas sólidas, la ausencia de efectos no deseados.

El verdadero movimiento anticientífico no está en las calles. Está, como descubrí, en los laboratorios de la América corporativa.

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miércoles, 10 de octubre de 2018

El artífice de las patatas transgénicas revela una inquietante verdad


Por Sustainable Pulse, 9 de octubre de 2018



El ex director de J.R. Simplot y jefe de equipo de Monsanto, Caius Rommens, ha desvelado los peligros ocultos de las patatas transgénicas que ha desarrollado, en una extensa entrevista para Sustainable Pulse, el mismo día que su libro "Pandora'sPotatoes" (Las patatas de Pandora): El "peor transgénico" ha empezado a ser distribuido por Amazon.

¿Cuántos años trabajó en el desarrollo de las patatas transgénicas? ¿Fue un trabajo de laboratorio o salió a ver las explotaciones de cultivo de patatas?

Durante mis 26 años como ingeniero genético, desarrollé cientos de miles de patatas transgénicas diferentes a un coste directo de unos 50 millones de dólares. Comencé mi trabajo en las universidades de Ámsterdam y Berkeley, continué en Monsanto y luego trabajé durante muchos años en la empresa J. R. Simplot, que es una de las mayores productoras de patatas del mundo. Hice probar mis patatas en invernaderos o en el campo, pero rara vez salía del laboratorio para visitar las explotaciones o las estaciones experimentales. De hecho, creía que mis conocimientos teóricos sobre la patata eran suficientes para mejorarla. Este fue uno de mis mayores errores.

¿Las patatas transgénicas que usted ayudó a desarrollar han sido aprobadas por la FDA y la EPA en los EE.UU. o en otras partes del mundo?

Es sorprendente que el USDA y la FDA aprobaran las patatas transgénicas sólo evaluando nuestros propios datos. ¿Cómo pueden las agencias reguladoras asumir que no hay sesgo? Cuando estaba en J.R. Simplot, realmente creía que mis patatas transgénicas eran perfectas, al igual que un padre cree que sus hijos son perfectos. Fui parcial y todos los ingenieros genéticos son parciales. No es sólo un sesgo emocional. Necesitamos que se aprueben los cultivos transgénicos. Hay una tremenda presión para tener éxito, para justificar nuestra existencia desarrollando modificaciones que crean cientos de millones de dólares en valor. Probamos nuestros cultivos transgénicos para confirmar su seguridad, no para cuestionar su seguridad.

Las solicitudes para la desregulación están llenas de datos sin sentido, pero apenas incluyen intentos de revelar los efectos no deseados. Por ejemplo, las solicitudes describen el sitio de inserción del transgén, pero no mencionan las numerosas mutaciones aleatorias que ocurrieron durante las manipulaciones del cultivo de tejidos. Y las solicitudes proporcionan datos sobre compuestos que son seguros y no cuentan, como los aminoácidos y azúcares comunes, pero apenas dan mediciones sobre los niveles de toxinas o alérgenos potenciales.

Las agencias canadienses y japonesas también aprobaron nuestras patatas transgénicas, y actualmente se están considerando su aprobación en China, Corea del Sur, Taiwán, Malasia, Singapur, México y Filipinas.

¿Cuál fue su papel en Monsanto y en J.R. Simplot?

Dirigí un pequeño equipo de 15 científicos en Monsanto, y dirigí todo el trabajo de investigación y desarrollo biotecnológicos en Simplot (hasta 50 científicos). Mi enfoque inicial fue en el control de enfermedades, pero finalmente consideré todos los rasgos con valor comercial. He publicado cientos de patentes y estudios científicos sobre los diversos aspectos de mi trabajo.

¿Por qué dejó primero Monsanto y luego J.R. Simplot?

Dejé Monsanto para iniciar un programa biotecnológico independiente en J.R. Simplot, y dejé J.R. Simplot cuando mi ímpetu "pro-biotecnología" se estaba desvaneciendo y empezó a desmoronarse, cuando descubrí los primeros errores. Estos primeros errores fueron menores, pero me hicieron sentir incómodo. Me di cuenta de que tenía que haber errores más grandes aún ocultos a mi vista.

Dediqué muchos años de mi vida al desarrollo de las patatas transgénicas, y al principio creí que mis patatas eran perfectas, pero luego empecé a dudar. De nuevo me llevó muchos años dar un paso atrás en mi trabajo, reconsiderarlo y descubrir los errores. Mirándome a mí y a mis colegas, creo ahora que nos lavaron el cerebro a todos, y nos lavamos el cerebro a nosotros mismos. Creíamos que la esencia de la vida era una molécula muerta, el ADN, y que podíamos mejorar la vida cambiando esta molécula en el laboratorio. También asumimos que el conocimiento teórico era todo lo que necesitábamos para tener éxito, y que un solo cambio genético siempre tendría un solo efecto intencional.

Se suponía que debíamos entender el ADN y hacer modificaciones muy útiles, pero el hecho es que sabíamos tan poco sobre el ADN como el americano promedio sabe sobre la versión sánscrita del Bhagavad Gita. Sólo sabíamos lo suficiente como para ser peligrosos, especialmente cuando se combina con nuestra parcialidad y estrechez de miras. Nos centramos en los beneficios a corto plazo (en el laboratorio) sin considerar los déficits a largo plazo (en el campo). Fue el mismo tipo de pensamiento que produjo el DDT, los PCB, el Agente Naranja, la hormona de crecimiento bovina recombinante, y así sucesivamente. Creo que es importante que la gente entienda lo poco que saben los ingenieros genéticos, lo sesgados que están y lo equivocados que pueden estar. Mi historia es sólo un ejemplo.

¿Acaso las patatas transgénicas no dan lugar a mayores rendimientos y a tubérculos más grandes?

De alguna manera me las arreglé para ignorar la experiencia casi diaria de que las patatas transgénicas no eran tan sanas como las patatas normales. A menudo eran deformes, atrofiadas, cloróticas, necróticas y estériles, y muchas plantas transgénicas a menudo morían rápidamente. Una de las razones de esta inferioridad genética es que las patatas transgénicas se derivan de células "somáticas", que están destinadas a vivir sólo una temporada (para sostener un tallo o una estructura foliar). Estas células no tienen la integridad genética para crear nuevas plantas (como las células de polen y los óvulos). Así que, al transformar las células somáticas, creamos patatas transgénicas que contenían cientos de mutaciones genéticas, y estas mutaciones comprometieron el rendimiento. Además, las modificaciones genéticas a menudo tienen efectos "no deseados" que afectan negativamente tanto al rendimiento agronómico como a la calidad nutricional de un cultivo.

Las patatas transgénicas son resistentes a las magulladuras, ¿no es esto un gran beneficio para los agricultores y los productores de alimentos?

Las patatas normales desarrollan fácilmente tejidos dañados que son puntos de entrada para patógenos y puntos de salida para el agua. Yo creía que las patatas transgénicas eran resistentes a los golpes, pero ahora entiendo que estaba equivocado. Las patatas transgénicas se magullan con la misma facilidad que las patatas normales, pero las magulladuras están ocultas. No desarrollan el color oscuro que ayuda a los productores a identificarlos y recortarlos. No entendía que mis patatas eran incapaces de depositar melanina, un compuesto protector, cuando estaban dañadas o infectadas. Más importante aún, no entendía que los hematomas ocultos acumulan ciertas toxinas que pueden comprometer la calidad nutricional de los alimentos con patatas.

¿Son genéticamente estables las características biotecnológicas de las patatas modificadas genéticamente?

Un rasgo es estable sólo si encaja en el entorno natural del genoma de la planta. Si no encaja, como suele ocurrir con los cultivos transgénicos, el rasgo puede silenciarse o recombinarse. Mis ex colegas de Syngenta y Monsanto a menudo me hablaban de sus problemas (no reportados) con el maíz y la soja transgénicos, pero ninguno de sus cultivos era tan inestable como las patatas transgénicas. Dos de los rasgos de la patata ya se han perdido y varios otros parecen estar debilitándose.

La resistencia al tizón tardío en las patatas transgénicas se ha vendido como un gran avance, ¿no es así?

El tizón tardío es una de las pocas enfermedades de las plantas que despierta la imaginación, sobre todo porque causó grandes hambrunas en Europa que obligaron a millones de europeos a emigrar a los Estados Unidos. Pero eso fue en la década de 1840. El tizón tardío no es un gran problema cuando la mayoría de las patatas se cultivan en los Estados Unidos, que se encuentra en el árido noroeste, y el tizón tardío representa un problema manejable en las regiones productoras de patatas más pequeñas y húmedas. A los agricultores les gustaría tener acceso a patatas resistentes al tizón tardío, pero todavía tendrían que preocuparse por docenas de otras enfermedades y plagas que pueden ser igualmente dañinas.

Mi preocupación es que cualquier intento de promover la producción de patatas transgénicas en regiones húmedas (tan vulnerables como Bangladesh e Indonesia) en realidad aumentaría en lugar de reducir los problemas de enfermedades. Además, el tizón tardío es uno de los patógenos más dinámicos que afectan a la agricultura. Se sabe que evoluciona rápidamente alrededor de cualquier barrera que se interponga. Por lo tanto, la eficacia de un gen de resistencia al tizón tardío nunca puede ser garantizada, y el gen de la resistencia puede romperse en cualquier momento. De hecho, algunas cepas europeas y centroamericanas ya han superado la resistencia.

¿Son las patatas transgénicas menos cancerígenas, como sugiere la industria de los transgénicos?

Supongo que mucha gente se preguntará: ¿son las patatas cancerígenas? No creo que haya ninguna prueba de ello. Por lo tanto, una pregunta aún más interesante es: ¿por qué se promovería la patata transgénica como menos cancerígena?

¿Las patatas transgénicas incluyen un gen adquirido de forma ilegal?

Modifiqué la mayoría de las patatas usando su propio ADN. En otras palabras, utilicé el ADN de una variedad pública para crear una variedad patentada. Esta estrategia puede ser éticamente problemática pero es legalmente aceptable. Sin embargo, uno de los genes que se utilizaron para crear las patatas transgénicas se deriva de una planta única de patata silvestre que crece en Argentina. Creo que la obtención y patente de este gen sin permiso de Argentina fue un acto de biopiratería.

¿Es posible que las patatas modificadas genéticamente causen silenciamiento genético en otras patatas o en insectos polinizadores como las abejas?

El problema con ciertos insectos, incluyendo las abejas, es que no pueden degradar los pequeños ARN de doble cadena que causan el silenciamiento de genes. Estos ARNs de doble cadena tenían la intención de silenciar varios genes de la patata en los tubérculos, pero es probable que también se expresen en el polen. Por lo tanto, cuando el polen es consumido por las abejas, los ARNs de doble cadena en este polen pueden silenciar los genes de las abejas que comparten una homología inadvertida.

Su nuevo libro "Pandora's Potatoes", que está disponible al público por primera vez esta semana, incluye muchos puntos sobre por qué las patatas transgénicas que usted ayudó a desarrollar no deben ser cultivadas por los agricultores o consumidas por el público. ¿Qué le gustaría decirle a la FDA y a la EPA?

El principal problema del actual proceso de desregulación de los cultivos transgénicos es que se basa en una evaluación de los datos proporcionados por los desarrolladores de los cultivos transgénicos. Hay un conflicto de intereses. Propongo que la seguridad de los cultivos transgénicos sea evaluada por un grupo independiente de científicos capacitados para identificar los efectos no deseados.

¿Dónde se puede encontrar tu nuevo libro "Las patatas de Pandora"?

El libro ya está disponible en Amazon.

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martes, 2 de octubre de 2018

Las correcciones de la revista CRT sobre las revisiones del glifosato publicadas por Monsanto sólo cuentan la mitad de la historia


baumhedlundlaw.com, 27 de septiembre de 2018



27 de septiembre de 2018 - Los Angeles, California - - La revista científica Critical Reviews in Toxicology publicó ayer correcciones de algunos artículos que fueron publicados en un número adicional de 2016 dedicado a la revisión de la seguridad del glifosato, el ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto.

Las correcciones apuntan a que Monsanto no reveló completamente su participación en los cinco artículos publicados bajo el título "An Independent Review of the Carcinogenic Potential of Glyphosate" (Una revisión independiente del potencial carcinogénico del glifosato), en la que se llegó a la conclusión de que había pocas probabilidad de que el glifosato fuera cancerígeno para los seres humanos. El estudio fue redactado por grupos de expertos supervisados por Intertek, una empresa consultora contratada por Monsanto.

Critical Reviews in Toxicology's publisher, Taylor & Francis, publicó una rara "Expresión de Preocupación" porque los autores de la revisión no proporcionaron "una explicación adecuada de por qué no se alcanzó el nivel necesario de transparencia en la primera publicación".

La corrección de la revista refuerza lo que los abogados de las causas contra el herbicida Roundup han estado diciendo durante años: en lugar de informar a los consumidores y al público sobre la relación entre Roundup y el linfoma no Hodgkin, Monsanto escribió artículos científicos y participó en campañas de relaciones públicas fraudulentos con el fin de dar la impresión de que el herbicida Roundup no tiene efectos nocivos para el medio ambiente.

El bufete nacional de abogados de Baum, Hedlund, Aristei & Goldman, que representa a casi 1.000 demandantes en juicios por cáncer provocado por Roundup, emitió la siguiente declaración sobre las correcciones de la revista:

Esta decisión confirma, como hemos sostenido durante mucho tiempo en base de las pruebas documentales, que Monsanto hizo contribuciones sustanciales a estos trabajos. Sin embargo, aunque parte de la participación de Monsanto en estas publicaciones ha sido reconocida en las correcciones, la investigación de Taylor & Francis se quedó muy corta para revelar hasta qué punto Monsanto violó las normas científicas y de ética en aquella revisión "independiente".

Las correcciones, que incorporan las disculpas de varios autores por sus defectuosas declaraciones, son un paso en la dirección correcta, pero no van lo suficientemente lejos como para abordar lo que sabemos que es cierto sobre la base de las pruebas.

Por ejemplo:

- Una de las correcciones señala que el Dr. John Acquavella fue "pagado directamente por Monsanto" por su participación en uno de los paneles de expertos. Acquavella recibió 20.000 dólares por su trabajo en el documento de revisión. Sin embargo, no fue el único autor de la revisión que aceptó dinero de Monsanto. Larry Kier recibió más de 27.000 dólares de Monsanto para escribir una de las críticas. Otro correo electrónico de Monsanto confirma que el Dr. Kier era un "consultor" que trabajaba en "la misma función que Acquavella para el panel de expertos". Un tercer autor de la revisión, el Dr. Tom Sorahan, también puede haber recibido un pago directamente de Monsanto basado en un intercambio de correos electrónicos entre Acquavella y Heydens. Los pagos que Monsanto hizo a Kier y posiblemente a Sorahan no han sido corregidos.

- Otra corrección afirma que el científico de Monsanto William Heydens "señaló algunos errores tipográficos". Basándonos en los documentos que tenemos, Heydens hizo algo más que unas correcciones, y trabajar en la edición y organización de las revisiones. En la correspondencia por correo electrónico con el Dr. Ashley Roberts de Intertek, Heydens admite haber escrito "un borrador del capítulo de introducción" para la serie de reseñas, y luego pregunta a Roberts "quién debería ser el autor final" del capítulo de introducción que escribió como escritor fantasma. La participación del Dr. Heydens en estas revisiones sigue sin corregirse a pesar de que muchas de sus ediciones y revisiones se encuentran en el manuscrito final publicado.

- Las revisiones fueron concebidas como parte de un plan de la empresa para desacreditar a la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) mucho antes de que la agencia llegara a la conclusión de que el glifosato es un probable carcinógeno humano. Uno de los objetivos del plan era "orquestar las protestas contra la decisión de la IARC, mientras que otro plan dejaba claro que la empresa buscaba una "retractación de la OMS" y daba prioridad a "invalidar la relevancia de la IARC". Una "Reunión Post-IARC" de Monsanto detalla a aquellos científicos que Monsanto califica como de autores potenciales. La presentación de la reunión también plantea la siguiente pregunta: "¿Cuánto pueden escribir los científicos de Monsanto para ayudar a mantener bajos los costes? En un correo electrónico bajo el título "Actividades post-IARC para apoyar el glifosato", el ejecutivo de Monsanto Michael Koch escribió que la revisión de los datos obtenidos en los estudios con animales citados por la IARC debería ser "iniciada por MON empleando escritores fantasma", y que "esto tendría más validez si fuera escrito por científicos de fuera de Monsanto (por ejemplo, Kirkland, Kier, Williams, Greim y quizás Keith Solomon).

- Los autores de estos documentos citaron reseñas anteriores que fueron escritas por Monsanto. En un correo electrónico en el que se discutía el plan para los artículos de la revisión, Heydens escribió: "Una opción sería añadir Greim y Kier o Kirkland para que sus nombres figuren en la publicación, pero mantendráimso bajo los costes si nosotros los escribiéramos y ellos simplemente editarían y firmarían sus nombres por así decirlo". Recuerden que así es como manejamos a Williams, Kroes & Munro, 2000".


Aunque nos complace que la revista tome medidas para corregir algunas de las falsedades de la declaración original de conflictos de interés y reconocimiento, y encomiamos a los autores que se disculparon por su violación de los requisitos de divulgación, la integridad científica de esta "revisión" se vio comprometida el día de su publicación y, por lo tanto, es necesaria una divulgación completa de la participación de Monsanto, la redacción fantasma y los pagos a los expertos que socavan cualquier afirmación de su independencia.

Nuestra publicación de los Documentos de Monsanto y su parte en el reciente veredicto de Monsanto claramente presionó a estos autores para que tomaran al menos estos pasos para corregir la falsa impresión de que sus revisiones eran ajenas a la participación y dirección de Monsanto. Es una pena que Monsanto y ahora Bayer se nieguen a disculparse por su papel en este asunto. Seguiremos presionando a Monsanto y a Bayer para que reivindiquen los derechos de nuestros clientes”.

Las acusaciones de escritura fantasma ha sido asunto central en el veredicto del herbicida Roundup contra Monsanto

Monsanto ha mantenido durante mucho tiempo que la revisión del glifosato de 2016 en Critical Reviews in Toxicology era independiente, y la Declaración de Intereses inicial subrayaba la afirmación de la empresa:

"Los expertos fueron contratados por Intertek y actuaron como consultores de Intertek, y no fueron contratados directamente por la Compañía Monsanto. La financiación para esta evaluación fue proporcionada a Intertek por la empresa Monsanto, que es un productor primario del glifosato y de productos que contienen este ingrediente activo. Ni los empleados de la compañía Monsanto ni los representantes legales revisaron los manuscritos del Panel de Expertos antes de enviarlos a la revista".

Pero según documentos internos de la compañía obtenidos durante el litigio contra el herbicida Roundup de Monsanto, es evidente que "An Independent Review of the Carcinogenic Potential of Glyphosate" era cualquier cosa menos independiente.

En la primera demanda de Monsanto Roundup se presentaron alegaciones recogidas en la literatura científica escrita por escritores fantasma sobre el glifosato y Roundup. La demanda, presentada por el jardinero de California, Dewayne "Lee" Johnson, culminó en un veredicto que obligada a Monsanto al pago de 289,2 millones de dólares.

Los documentos internos de la compañía que ahora forman parte de los Documentos de Monsanto muestran que el científico y ejecutivo de Monsanto, William Heydens, no sólo se limitó a revisar la evaluación del glifosato, sino que en realidad redactó y editó el trabajo sin revelar su participación ni la de su empresa.

En una comunicación por correo electrónico entre Heydens y el Dr. Ashley Roberts, Heydens escribió:

"OK, he repasado todo el documento e indicado lo que creo que debería quedarse, lo que puede quedar, y en un par de lugares edité el contenido. Me esforcé en añadir un pequeño texto: en la página 10 para abordar los comentarios de John sobre el uso de los criterios de Hill's por parte de los toxicólogos…"

Heydens también discutió con uno de los autores del documento, el Dr. John Acquavella, acerca de las declaraciones que quería incluir sobre la IARC. En los comentarios de un borrador del documento, Acquavella consideró que las afirmaciones "inflamatorias" y "no necesarias", a las que Heydens se refería, " Yo ignoraría el comentario de John".

Durante una declaración, Heydens admitió que se le enviaron borradores de los manuscritos de la revisión del glifosato, y que leyó "partes de ellos" antes de que se publicara el artículo. Cuando se le preguntó si había editado partes del manuscrito, Heydens dijo: "No lo recuerdo".

"Aunque estoy contento de que la revista haya constatado que fueron engañados al publicar estos artículos, una retractación está más que justificada por esta situación", dijo Nathan Donley, científico principal del Centro para la Diversidad Biológica. Donley fue uno de los cuatro científicos que envió una carta a los editores de Critical Reviews in Toxicology el año pasado pidiendo una retractación.
"Además, la revista parece estar permitiendo que la frase 'una revisión independiente' permanezca en el título del número. No hay nada independiente en esta revisión, ni por asomo".
Revisiones actualizadas con nuevas secciones de Agradecimientos y Declaración de Intereses

Revisiones actualizadas con nuevas secciones de Agradecimientos y Declaración de Interés
Varios de los autores presentaron sus disculpas en las secciones actualizadas de la Declaración de intereses de tres de los cinco documentos de revisión, entre ellos:

Keith R. Solomon (ha trabajado como consultor para Monsanto)
David Brusick (ha trabajado como consultor para Monsanto)
Marilyn Aardema
Larry Kier (ha trabajado como consultor para Monsanto)
David Kirkland (ha trabajado como consultor para Monsanto)
Gary Williams (ha trabajado como consultor para Monsanto)
John Acquavella (antiguo empleado de Monsanto, ha trabajado como consultor para Monsanto)
David Garabrant
Gary Marsh
Tom Sorahan (antiguo empleado de Monsanto, ha trabajado como consultor para Monsanto)
Douglas L. Weed (ha trabajado como consultor para Monsanto)
Las correcciones del artículo de revisión se pueden ver a continuación:





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sábado, 29 de septiembre de 2018

Los investigadores establecen un vínculo entre el bisfenol A y el inicio de la diabetes de tipo 2


El controvertido estudio sugiere que la exposición al bisfenol A (BPA) podría alterar la cantidad de insulina producida y elevar el riesgo de diabetes tipo 2 en las personas.

Por Lynne Peeples, 13 de septiembre de 2018



Un estudio único en su tipo de un pequeño grupo de personas expuestas a una cantidad muy pequeña de bisfenol A (BPA) está planteando interrogantes sobre la postura del gobierno federal de que bajas dosis de esta sustancia química común son seguras, así como sobre la ética de llevar a cabo un experimento de este tipo en seres humanos.

Los autores afirman que sus hallazgos, que enfatizan la necesidad de repetir, se basan en las crecientes pruebas de que las exposiciones continuas al BPA, ampliamente utilizado en plásticos, revestimientos de alimentos enlatados y papel para recibos, podrían aumentar el riesgo de que una persona desarrolle resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.

"Vivimos en una época en la que la diabetes tipo 2 está muy extendida. He aquí una señal de un nuevo camino a explorar qué es lo que la está causando", dijo Pete Myers, fundador, director ejecutivo y científico jefe de Environmental Health Sciences y coautor del estudio publicado hoy en Journal of the Endocrine Society. (Nota del editor: Myers también es el fundador de Environmental Health News, aunque la publicación es editorialmente independiente).

Más del 9 por ciento de la población estadounidense tiene diabetes (N. del T.: el 13,8% de la población española mayor de 18 años, lo que equivale a unas 5,3 millones de personas. Datos de la Fundación para la Diabetes) predominantemente diabetes tipo 2, lo que significa que el cuerpo lucha por producir o usar insulina. Múltiples factores pueden aumentar el riesgo de una persona de desarrollar diabetes tipo 2, incluyendo una dieta deficiente y falta de ejercicio.

Hasta este punto, la investigación del BPA se ha limitado a pruebas con animales y estudios epidemiológicos que comparan la salud de diferentes poblaciones de personas, sin exponer a ninguno de ellos a la sustancia química de forma intencionada. Esta es la primera vez que los investigadores han probado el BPA en humanos, que están expuestos diariamente a los productos químicos cuando comen, beben y compran.

"Encontramos un efecto con una dosis de BPA que no debería producir ningún efecto"

En el experimento, realizado en dos partes, los investigadores analizaron la producción de insulina -la hormona que evita que los niveles de azúcar en sangre suban o bajen demasiado- en respuesta a que la glucosa afecte al torrente sanguíneo. Se tomaron muestras de sangre de cada uno de los 16 participantes, tanto después de haber tomado un cóctel que contenía BPA como en una presentación separada, después de haber tomado un cóctel idéntico que no contenía BPA.

En ambos casos, después de ingerir el cóctel se administró glucosa por medio de una bebida para los ocho participantes en la primera parte del experimento y a través de vía intravenosa para los ocho participantes en la segunda parte.

La cantidad de insulina liberada, en promedio, difirió significativamente entre los análisis: mayor con la exposición al BPA en el primer experimento, que se centró en la liberación temprana de la hormona, y menor con la exposición en el segundo, que se centró en la fase posterior de la respuesta de la insulina. Y los participantes que ya tenían un control relativamente pobre del azúcar en sangre parecían más sensibles a los efectos del BPA.

"Encontramos un efecto con una dosis de BPA que no debería producir un efecto", señaló Angel Nadal, profesor de fisiología de la Universidad Miguel Hernández de Elche (España) y coautor del estudio. La dosis que usó su equipo -0.05 miligramos de BPA por kilogramo de peso corporal- se presume segura por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA).

El hecho de que encontraran alguna respuesta fisiológica en las personas a esa dosis, concluyeron los autores, "indicaría que las suposiciones clave en el proceso regulatorio son incorrectas".

El Dr. Robert Sargis, endocrinólogo de la Universidad de Illinois en Chicago que no participó en el estudio, dijo que, aunque el experimento confirma lo que se ha visto en estudios anteriores que relacionan el BPA con la diabetes, "los resultados no son un hecho innegable".

"No están diciendo que el BPA cause diabetes en una sola dosis", dijo.

El BPA es una de las sustancias químicas capaces de imitar o bloquear los mensajes naturales de la insulina, el estrógeno y otras hormonas del cuerpo. Al final del embarazo, se cree que los cambios hormonales empujan a la mujer a un estado temporal de resistencia a la insulina para asegurar que una cantidad suficiente de azúcar atraviese la placenta y llegue al feto en rápido crecimiento. Los autores plantearon la posibilidad de que el BPA, si el cuerpo lo confunde con un esteroide, podría desencadenar efectos similares.

La sustancia química se ha relacionado con una variedad de problemas de salud, incluyendo trastornos reproductivos, problemas de comportamiento, enfermedades cardíacas y obesidad.

Anteriormente se había encontrado una asociación entre la exposición al BPA y la diabetes en estudios en animales y en estudios epidemiológicos. Sin embargo, la FDA y la EPA "no prestaron atención" a esos estudios, señaló Frederick vom Saal, profesor de biología de la Universidad de Missouri-Columbia, y otro coautor del nuevo estudio.

"Así que pensamos que teníamos que investigar en las personas."

Vom Saal y varios otros científicos han estado trabajando con la FDA en otro estudio único en su tipo para determinar los verdaderos impactos del BPA. El proyecto, denominado Consortium Linking Academic and Regulatory Insights on BPA Toxicity, o CLARITY-BPA, fue iniciado con la intención de ayudar a los reguladores gubernamentales y a los investigadores académicos a llegar a un consenso sobre los daños potenciales para la salud del BPA.

Sin embargo, ese esfuerzo ha suscitado su primera controversia en los últimos meses. Investigadores académicos han expresado su preocupación de que los reguladores del gobierno estén nuevamente descartando sus hallazgos a favor de las propias conclusiones de la FDA, que siguen diciendo que el BPA es seguro.

Ética sobre la administración de BPA en las personas

El Consejo Americano de Química, que representa a los fabricantes de productos químicos, calificó de "especulativo" el nuevo estudio de exposición humana y subrayó que los resultados no demuestran que los efectos del BPA estén relacionados con la enfermedad.

El Consejo también cuestionó la ética de la administración de dosis a un grupo de voluntarios humanos, dada "la expectativa de que se produzcan efectos", dijo Steven G. Hentges, director principal del Grupo Global de Policarbonato/BPA en la ACC.

Sheldon Krimsky, profesor de la Universidad de Tufts que estudia ética en ciencia y tecnología, expresó una preocupación similar. "Es el primer estudio de este tipo, pero me hace sentir incómodo", dijo.

"Es un poco irónico que estén tratando de mostrar que niveles muy bajos de BPA podrían ser peligrosos, usando los criterios de las agencias que dicen que no es peligroso", dijo. "Una de las justificaciones para hacer la prueba es que los niveles que administraron estaban dentro de las directrices federales."
Vom Saal y sus colegas dicen que se tomaron muy en serio las consideraciones éticas: trabajaron durante más de dos años con la Junta de Revisión Institucional de la Universidad de Missouri para disipar cualquier preocupación sobre el diseño del estudio. La junta finalmente aprobó el experimento.

A los participantes del estudio se les instruyó sobre las formas de reducir su exposición al BPA durante dos días anteriores al experimento. Luego, los investigadores administraron una dosis baja, que se cree que los estadounidenses experimentan varias veces al día. "Nadie piensa que una administración única sea dañina", dijo vom Saal. "Es que estamos expuestos repetidamente a este producto químico."


La exposición experimental "sólo replico los niveles de exposición que un apersona habría tenido", agregó Myers. "Este estudio necesita ser replicado. Las implicaciones son demasiado importantes."

Aún así, en lugar de replicar el experimento en más personas, Krimsky sugirió que los investigadores busquen vías alternativas para recolectar datos humanos, como el monitoreo de personas que ya están expuestas a dosis relativamente altas de BPA. Los cajeros de los supermercados que manejan regularmente los recibos podrían ser uno de los grupos objetivo, ya que se ha demostrado que el producto químico que revuelve las hormonas se filtra del papel y penetra en la piel, especialmente en presencia de desinfectantes para manos u otros productos para el cuidado de la piel.

Sargis, mientras tanto, cuestionó la necesidad de cualquier estudio adicional en humanos. "¿Cuánto datos necesitamos conocer antes de hacer algo con respecto al BPA?", dijo.

"No creo que debamos estar en un punto en el que tengamos que hacer deliberadamente estos estudios en humanos para probar que estos productos químicos son dañinos, cuando en realidad debería ser responsabilidad de los fabricantes probar que son seguros".

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lunes, 24 de septiembre de 2018

Las Corporaciones Farmacéuticas gobiernan las Industrias Sanitarias del mundo


Por el Dr. Gary G. Kohls, 19 de septiembre de 2018

Tengo un libro visiblemente subrayado en mi biblioteca que se escribió en 1995, por David C. Korten. Se titula "Cuando las corporaciones gobiernan el mundo". Alrededor de la fecha en la que se publicó el libro, yo era médico de familia de un pueblo pequeño, y todavía trataba de seguir con ahínco el Juramento Hipocrático, que realicé en 1968. También seguía tratando de respetar el derecho inalienable de mi paciente a estar completamente informado sobre los riesgos y beneficios de cualquier medicamento que estuviera considerando prescribir antes de que él o ella diera su consentimiento para la prescripción. Suponía mucho tiempo seguir esos principios éticos.

Korten escribió posteriormente otro libro1999, que tituló "El Mundo Post-Corporativo". He aquí un extracto de la página 7 de la secuela que resume muy bien sobre lo que trataba de advertir a sus lectores:

"Nuestra implacable búsqueda del crecimiento económico está acelerando la desintegración de los sistemas de soporte de vida del planeta, intensificando la competencia por los recursos, ampliando la brecha entre ricos y pobres, y socavando los valores y las relaciones de la familia y la comunidad. La creciente concentración de poder en las corporaciones globales y las instituciones financieras está despojando a los gobiernos -democráticos y de otro tipo- de su capacidad para establecer prioridades económicas, sociales y ambientales en un interés común más amplio.

Impulsadas por una firme apuesta por la obtención de beneficios cada vez mayores en provecho de sus inversores, las corporaciones globales y las instituciones financieras han convertido su poder económico en poder político. Ahora dominan los procesos de decisión de los gobiernos y están reescribiendo las reglas del comercio mundial a través de los acuerdos internacionales de comercio e inversión para permitirse ampliar sus beneficios sin tener en cuenta las consecuencias sociales y ambientales que acarrea para la sociedad en general. Seguir con el negocio como de costumbre conducirá casi con toda seguridad al colapso económico, social y ambiental.

En gran medida, el problema se origina en los Estados Unidos. Sus representantes son los principales mercaderes de las falsas promesas del consumismo y los principales defensores de la desregulación del mercado, el libre comercio y las políticas de privatización que están avanzando en la consolidación global del poder corporativo y la correspondiente corrupción de las instituciones democráticas.

Resolver la crisis depende de las sociedades civiles, movilizándose para reclamar el poder que las corporaciones y los mercados financieros globales han usurpado. Nuestra mayor esperanza para el futuro radica en las economías de propiedad y gestión local que dependen predominantemente de los recursos locales para satisfacer las necesidades de subsistencia de sus miembros de manera que se mantenga un equilibrio con la tierra. Este cambio en las estructuras y prioridades institucionales puede abrir el camino para eliminar la privación y la desigualdad extrema de la vida humana. Instituir una verdadera democracia ciudadana y liberar el potencial no realizado para el crecimiento individual y colectivo y la creatividad".

En 2005, Wade Rowland escribió un libro titulado "Avaricia, Inc. por qué las corporaciones gobiernan nuestro mundo". Entre otros libros de temática similar en los estantes de mi biblioteca que advierten sobre los males del capitalismo global se encuentran "Wall Street and the Rise of Hitler" (1976) de Antony Sutton y de Willian Greiden, “Quien se lo dirá al pueblo: La Traición de la Democracia Americana" (1992)”.

Me entristece admitir que llegué tarde a comprender que lo que estos autores estaban advirtiendo a sus lectores en sus libros es lo siguiente: los males del capitalismo global también se aplican a las industrias médica, psiquiátrica, pediátrica, familiar, farmacéutica, de vacunas, de dispositivos médicos, etc., cada una de las cuales una vez fue controlada por los médicos y por lo tanto se adhirió al juramento de "primero no hacer daño": el Juramento Hipocrático que todos los médicos hacen cuando se gradúan de la facultad de medicina. Los tiempos han cambiado, y no para la mejora de nuestra profesión o de nuestros pacientes.

Tres décadas después de mi práctica de medicina (más o menos en la época en que Korten escribió su libro), sufrí la adquisicion hostil de mi pequeña clínica de medicina familiar rural, de propiedad y funcionamiento independiente, en Pine River, Minnesota. La adquisición fue organizada por una nueva entidad corporativa llamada Essentia Health, una sucursal de la cual estaba ubicada en Brainerd, MN, una comunidad más grande a 30 millas al sur de mi clínica donde se encontraba el hospital del área. Más tarde, Essentia se convertiría en un centro de poder médico corporativo con sede en Duluth, con decenas de centros con fines de lucro en Minnesota, Wisconsin, Dakota del Norte e incluso en Idaho.

En el momento de la adquisición, todavía me esforzaba por cumplir con el Juramento Hipocrático y el Principio de Consentimiento Informado, pero mi gerente de negocios siempre se quejaba de que pasaba "demasiado tiempo" con mis pacientes. (Y mi familia se quejaba comprensiblemente de que pasaba demasiado tiempo después de las horas en la clínica terminando de hacer los gráficos. Sin embargo, mis pacientes no se quejaron, y eso fue lo que me pareció importante. Decidí dejar esa práctica antes de que Essentia tomara el control de la clínica. No creo que hubiera tolerado trabajar para Essentia durante mucho tiempo).

"Essentia Health es un sistema de salud integrado que atiende a pacientes en Minnesota, Wisconsin, Dakota del Norte e Idaho.

Con sede en Duluth, Minnesota, Essentia Health combina las virtudes y el talento de 14.700 empleados, entre los que se incluyen más de 1.900 médicos y profesionales avanzados, que sirven a nuestros pacientes y comunidades cumpliendo una misión diferente en relación con la salud de las personas.

Essentia Health, que incluye muchas instalaciones católicas, se guía por los valores de Calidad, Hospitalidad, Respeto, Alegría, Justicia, Administración y Trabajo en Equipo. La organización cumple su misión al tener un enfoque centrado en el paciente en 15 hospitales, 74 clínicas, seis centros de atención a largo plazo, tres centros de vida asistida, tres centros de vida independiente, cinco servicios de ambulancia y un instituto de investigación".

No habían pasado muchos años desde mi graduación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota cuando me sentí incómodo con la política de la Asociación Médica Americana e incluso con mi Academia de Medicina Familiar de Minnesota, la cual -a pesar de sus florecientes proclamaciones de ser organizaciones altamente éticas en las que el paciente se encontraba en primer lugar- más tarde comprendí que se trataba principalmente de grupos de trabajo de presión para lograr que cualquier tipo de legislación o de nueva tecnología fuera considerada como provechosa para la industria.

Pero me tomó tiempo darme cuenta de lo mucho que las grandes empresas farmacéuticas estaban controlando la profesión médica. Supongo que mi primera pista fue la prevalencia de los vendedores y vendedoras (a quienes llamábamos "visitadores médicos") de todas las compañías farmacéuticas o de dispositivos médicos imaginables que se dirigían a mí para que les recetara su medicamento o producto más reciente, protegido por patente y, por lo tanto, el más caro.

Los visitadores médicos siempre se las arreglaron para ser muy amables - como todos los vendedores de éxito - con todos los miembros del personal de la clínica. Los representantes siempre estaban bien vestidos, eran atractivos (especialmente las mujeres) y siempre venían con regalos y muestras de medicamentos gratis de sus productos - como un incentivo para que yo entregara sus muestras a algunos de mis pacientes, quienes luego se esperaría que regresaran para una visita de seguimiento al consultorio y una posible receta de por vida que el paciente esperaría que (para la compañía farmacéutica) fuera prescrita indefinidamente. Más tarde me di cuenta de que el visitador médico obtendría una parte de las ganancias mientras el paciente continuara tomando la medicación, lo que explicaba el entusiasmo de los visitadores. Los mejores visitadores médicos ganaban más dinero que la mayoría de los médicos a los que se dirigían y que seducían para recetar los medicamentos de su empresa. Por supuesto, los directores generales ganaban decenas de millones de dólares con las mismas ventas, y yo contribuía a sus planes.

El visitador médico también me dejaba a menudo artículos de revistas médicas de aspecto oficial que supuestamente proporcionaban "evidencias" de las maravillas del nuevo fármaco. Por supuesto, rara vez tuve tiempo de leer estos folletos reimpresos con detenimiento o escepticismo. Fue mucho más tarde que descubrí que muchos de estos artículos fueron escritos por escritores pagados por la Industria Farmacéutica y/o publicados en revistas opacas que a menudo eran ilegítimas o incluso inexistentes.

Podría contar cien historias similares sobre la astucia de las enormes multinacionales médicas/farmacéuticas/vacunas "Corporaciones que gobiernan el mundo de la salud" que explicarían por qué he perdido el orgullo que una vez tuve en mi honorable profesión y ahora estoy avergonzado por la gradual aquiescencia de mi profesión a las codiciosas corporaciones globales que cumplen con la definición de entidades sociopáticas. Siendo sociópatas, los portavoces de la Industria Farmacéutica no pueden evitar ser mentirosos en serie cuando tratan de vender a los médicos los llamados "beneficios" de sus inasequibles productos patentados y de sobreprescripción, que se anuncian tan intensamente en la televisión que los pacientes llegan exigiendo que se les prescriba el medicamento, la vacuna u otro producto más reciente que no ha sido sometido a pruebas, siempre y cuando no tengan que pagarlos de su bolsillo.

Las campañas de propaganda de las grandes farmacéuticas son mucho más potentes hoy que en los días previos a mi jubilación, hace una década. Por lo menos por aquel entonces no había medicamentos (orales o inyectables) que costaran decenas de miles de dólares al año. ¡Ahora hay docenas y docenas de medicamentos que pueden costar entre 60.000 y 120.000 dólares al año! Incluso los pacientes ricos se negarían a pagar de su bolsillo por tales medicamentos, por lo que las compañías de seguros se ven obligadas a aumentar drásticamente las tarifas de las primas. Y los sociópatas de la Industria Farmacéutica no tienen sentimientos de culpa. Es la forma en que se hacen los negocios.

Lo que más me duele es ser testigo de la enorme influencia que tienen las campañas de propaganda masiva tanto sobre los prescriptores de los medicamentos y vacunas como sobre los pacientes, a pesar de la enorme cantidad de información científica válida que nunca se anuncia o incluso se escribe sobre ella en los medios de comunicación tradicionales, que son adictos a las enormes sumas de dinero de las grandes farmacéuticas e Industria de las Vacunas.

El inmenso poder financiero que las corporaciones farmacéuticas y de vacunas sin alma han tenido ha sido abrumador, gracias a los enormes presupuestos de publicidad y a la realidad de los miles de periodistas médicos no científicos que escriben sobre lo que la corporación les da de comer.

Dar poca importancia al principio del consentimiento informado es legal hoy en día, ya que existe otro principio llamado "Estándar Comunitario de Atención" que es un principio legal que no tiene nada que ver con la ética médica. No recuerdo que me enseñaran sobre eso cuando fui a la escuela de medicina. Abajo hay una definición de "estándar de cuidado" que encontré en Internet:

"En términos legales, (el estándar de atención es) el nivel al que el proveedor médico promedio y prudente de una comunidad determinada ejercería. Es la forma en que los médicos calificados de manera similar habrían administrado la atención del paciente en las mismas circunstancias o en circunstancias similares. El demandante por negligencia médica debe establecer el estándar de atención adecuado y demostrar que el estándar de atención ha sido vulnerado".

En otras palabras, el nivel de atención en una comunidad podría considerarse mala praxis en otra comunidad, dependiendo de lo que se considere normal o promedio. Así que un paciente víctima de mala praxis en una comunidad no podía demandar por mala praxis si el médico "culpable" estaba practicando de una manera que se consideraba normal o promedio en esa comunidad.

Los principios capitalistas corruptos - incluyendo la necesidad de que el médico individual sea altamente "eficiente" y "rentable" y "rápido" - han ido asumiendo gradualmente la una vez honorable práctica de la medicina. Cumplir con el principio del Consentimiento Plenamente Informado lleva demasiado tiempo cuando hay docenas de efectos adversos potenciales de cada medicamento o vacuna que deben ser explicados en detalle al paciente. Esos efectos adversos incluyen reacciones inmediatas; reacciones retardadas (que a menudo no son reconocidas[e incluso negadas ilógicamente y diabólicamente] por el médico); incapacidad permanente; e incluso la muerte.

A ningún médico empleado por una gran corporación de salud se le permite el valioso tiempo para explicarle al paciente acerca de los muchos eventos adversos potenciales, por lo que a los médicos y enfermeras se les ha dicho por parte de sus gobernantes corporativos que sólo mencionen un puñado de los problemas. Dar poca importancia a informar plenamente a los pacientes sobre los efectos secundarios y luego obtener el consentimiento informado (firmado o no) del paciente ha evolucionado hasta convertirse en lo que es un nuevo estándar de atención en la mayoría de las comunidades.

Esencialmente, todas las grandes corporaciones de salud, farmacéuticas y de vacunas son administradas por personas que no son médicos y que tienen títulos de Maestría en Administración de Empresas (MBA, por sus siglas en inglés).

A continuación hay una serie de citas que se refieren a los problemas éticos e incluso a las actividades delictivas de las corporaciones relacionadas con la medicina que han tomado el control de lo que antes eran esfuerzos éticos.

Que el prescriptor y los pacientes tengan cuidado.

"La corporación es un verdadero monstruo de Frankenstein - una persona artificial enloquecida, responsable sólo de su propio ser sin alma....representando al capitalismo en su estado más puro, completamente indiferente a cualquier cosa que no sea ganancia y poder." - William Dugger, autor de Corporate Hegemony.

"La profesión médica está siendo absorbida por la industria farmacéutica (y de vacunas), no sólo en términos de la práctica de la medicina, sino también en términos de enseñanza e investigación. Las instituciones académicas de este país se están permitiendo ser los agentes pagados de la industria farmacéutica. Creo que es vergonzoso". - Arnold Seymour Relman, MD (1923-2014), profesor de medicina de Harvard y ex editor jefe del New England Journal of Medicine

"El caso contra la ciencia (corporativa) es sencillo: gran parte de la literatura científica (y médica), quizás la mitad, puede ser simplemente falsa. Basada en estudios con pequeños tamaños de muestra, efectos minúsculos, análisis exploratorios no válidos y flagrantes conflictos de intereses, junto con una obsesión por seguir tendencias de moda de dudosa importancia, la ciencia ha dado un giro hacia la oscuridad". - Richard Horton, MD, redactor jefe de la prestigiosa revista médica británica The Lancet


"La 'ciencia' controlada por la industria no es realmente ciencia, sino una cortina de humo para allanar el camino a productos que pueden ser dañinos, pero ¿qué les importa mientras se beneficien? Hay muchos grandes científicos, pero también hay algunos que están dispuestos a ser contratados para `probar' que algo no causa cáncer, o que algo es `seguro'. No puedes confiar en la EPA, la FDA o la ciencia que depende de la Industria". - Blogger

"La única vez que la palabra "cura" ya no se usa es por parte de organizaciones de investigación corporativas (y grupos de defensa de pacientes) cuando solicitan fondos de la gente durante sus campañas anuales de beneficencia o sus "caminatas por la curación". Claramente todos los incentivos financieros son para montar una interminable e infructuosa búsqueda de la cura sin llegar a encontrarla". - cita de www.healingmatters.com

"Las transcripciones de las reuniones del Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI, por sus siglas en inglés) también muestran que algunos de los miembros del Comité tenían amplios vínculos con las compañías farmacéuticas y que la JCVI cooperaba frecuentemente con los fabricantes de vacunas en las estrategias destinadas a impulsar la aceptación de la vacuna. Algunas de las reuniones en las que se discutieron estos temas controvertidos no tenían la intención de estar disponibles al público, ya que las transcripciones sólo se publicaron más tarde, a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés). Estas reuniones en particular se señalan en las transcripciones como " confidenciales comerciales " y revelan una clara y preocupante falta de transparencia, ya que parte de la información fue eliminada del texto (es decir, los nombres de los participantes) antes de la publicación de la transcripción en la sección FOI del sitio web de la JCVI". - Lucija Tomljenovic, PhD


"Simplemente, ya no es posible creer en gran parte de la investigación clínica que se publica, o confiar en el juicio de los médicos de confianza o en las pautas médicas autorizadas. No me complace esta conclusión, a la que llegué lenta y reticentemente durante mis dos décadas como editor de la New England Journal of Medicine (NEJM)". - Dra. Marcia Angell, ex editora en jefe del NEJM

"Los llamados 'vacunólogos' están tan cegados por su obsesión por obligar a vacunar a la sociedad que ni siquiera consideraron que podría haber factores que pudieran afectar en gran medida a la salud humana... a los 'vacunólogos' les gusta pensar en términos concretos, es decir, tienen un pensamiento muy estrecho y llevan anteojeras que les impiden ver los numerosos problemas que se producen con un gran número de vacunaciones en bebés y niños. Su objetivo en la vida es vacunar a tantas personas como sea posible con un número cada vez mayor de vacunas". - Russell Blaylock, MD

"Durante dos años, he trabajado con un equipo de médicos e investigadores científicos respetados para reunir todos los estudios publicados sobre el timerosal, el conservante de vacunas a base de mercurio que aún está presente en concentraciones peligrosas en las vacunas contra la gripe de los Estados Unidos y en las vacunas pediátricas en todo el mundo. Hemos reunido y analizado cerca de quinientos estudios epidemiológicos publicados, farmacológicos, toxicológicos, clínicos, animales y humanos en publicaciones líderes. Estos estudios involucran abrumadoramente al timerosal en una serie de lesiones neurológicas, incluyendo TDAH, TDAH, retraso del habla, retraso del lenguaje, tics, trastorno de miseria y autismo". - Robert F. Kennedy, JR

"La FDA está ahí para servir a la industria farmacéutica. NO está ahí para servir al público". - Dr. David Graham, alto funcionario de la Oficina de Seguridad de Medicamentos de la FDA (2005)

"No se va a resolver el problema de las enfermedades contagiosas de los niños inmunodeprimidos que crecen en condiciones espantosas sometiéndolos a un aluvión de vacunas....lo primero que hay que hacer -antes de vacunarlos en exceso- es proporcionarles condiciones de vida higiénicamente controladas, agua dulce, saneamiento, buena nutrición, etc.". - John D. Stone.

"Si hemos sido embaucados el tiempo suficiente, tendemos a rechazar cualquier evidencia del embaucamiento. Ya no estamos interesados en averiguar la verdad. El embaucador nos ha cautivado. Es demasiado doloroso reconocer, incluso para nosotros mismos, que hemos sido " secuestrados. Una vez que le das a un charlatán poder sobre ti, casi nunca lo recuperas". - Carl Sagan, autor de "The Demon-Haunted World: La ciencia como una vela en la oscuridad"

"El mercurio a un mes de edad no es lo mismo que el mercurio a los tres meses, a los 12 meses, el mercurio prenatal, más tarde el mercurio. Hay toda una gama de resultados plausibles del mercurio". Cuando se le preguntó sobre el riesgo de toxicidad de los adyuvantes de aluminio, Verstraeten declaró: "los resultados fueron casi idénticos a los del etilmercurio." - Dr. Tom Verstraeten, epidemiólogo principal de los CDC

" Es preocupante que el efecto de las vacunas rutinarias sobre la mortalidad por todas las causas no se haya probado en ensayos aleatorios. Toda la evidencia actualmente disponible sugiere que la vacuna DTP puede matar a más niños (por otras causas) de los que salva de la difteria, el tétanos o la tos ferina. Aunque una vacuna puede proteger a los niños contra la enfermedad en cuestión, al mismo tiempo puede aumentar la susceptibilidad a infecciones no relacionadas". - Dr. Peter Aaby

"En el campo de la toxicología química se reconoce universalmente que las combinaciones de toxinas pueden traer incrementos exponenciales de toxicidad; es decir, una combinación de dos químicos puede traer un incremento de 10 veces la toxicidad, tres químicos 100 veces mayor. Este mismo principio se aplica casi con toda seguridad a los efectos inmunosupresores de las vacunas virales cuando se administran en combinación, como en el caso de la vacuna triple viral, entre las que se sabe que la vacuna contra el sarampión es excepcionalmente inmunodepresora". - Harold Buttram, MD

"Antes de la eliminación del mercurio (antes de 2000), los bebés recibían 3.925 microgramos (mcg) de aluminio en su primer año y medio de vida. Después de que las vacunas neumocócica y contra la hepatitis A se añadieron al programa de vacunación, los bebés comenzaron a recibir 4.925 mcg de aluminio durante el mismo período de edad, un aumento del 25%. En 2011, los CDC recomendaron que las mujeres embarazadas reciban la vacuna contra la tos ferina (Tdap), que también contiene aluminio. Los estudios demuestran que el aluminio atraviesa la placenta y se acumula en el tejido fetal. Por lo tanto, millones de bebés en el útero, bebés y niños pequeños fueron inyectados con, y continúan recibiendo, dosis anormalmente altas de sustancias neurotóxicas - mercurio y aluminio - mucho después de que padres desprevenidos fueran llevados a creer que las vacunas fueron purificadas y se hicieran seguras". - Neil Z. Miller

"Quien controla el pasado controla el futuro; quien controla el presente controla el pasado." - George Orwell

El Dr. Kohls es un médico jubilado que ha practicado el cuidado holístico de la salud mental durante la última década de su carrera. En su práctica, a menudo se ocupó de las horribles consecuencias psicológicas de los veteranos (y civiles) que habían sufrido traumas psicológicos, neurológicos y/o espirituales durante incidentes de violencia (incluyendo entrenamiento básico y combate).

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