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¿Quién tiene la culpa del fracaso de los cultivos transgénicos?


A medida que las universidades europeas abandonan sus programas sobre transgénicos, un investigador decide abandonar este campo de investigación, culpando de ello a la hostilidad pública en contra los transgénicos. Pero Claire Robinson dice que el motivo puede ser muy distinto.
Por Claire Robinson, 4 de mayo de 2018

El ingeniero en genética vegetal Devang Mehta ha abandonado la investigación sobre los transgénicos y quiere que todos sepamos por qué. En un largo artículo subtitulado, “Enfrentarme constantemente a la gente que piensa que mi investigación les hará daño es algo profundamente desesperante”, se queja Mehta:
Mi experiencia en la investigación de transgénicos, como en la creación de plantas resistentes a los virus, ha supuesto abordar las abrumadoras respuestas negativas que el tema suscita en tantas personas. Estas van desde conversaciones diarias que se interrumpen de repente hasta un silencio incómodo cuando surge el tema de mi trabajo, hasta odiosos trolls de Twitter e incluso el temor ocasional de que los manifestantes puedan destruir nuestra investigación”.

Mehta, que trabaja en ETH Zurich en Suiza, dice que no está solo:

Hasta una cuarta parte de las universidades europeas han cerrado sus programas de investigación sobre transgénicos, algunas debido a la privación de fondos y otras porque los científicos están abandonando la investigación sobre transgénicos, cansados de la reacción y las críticas”.

Esto es una tragedia para Mehta, porque está convencido de que la tecnología de modificación genética puede “ayudar a alimentar a millones de personas”. Señala dos proyectos de modificación genética que, en su opinión, no han sido aceptados por el público. El primero es el proyecto del Arroz Dorado transgénico, impulsado por Ingo Potrykus en el mismo laboratorio donde realizó su propia tesis doctoral. El arroz dorado transgénico está diseñado para expresar cantidades elevadas de betacaroteno, un precursor de la vitamina A que puede convertirse en vitamina A en el cuerpo humano. El arroz dorado, dice Mehta, “tiene el potencial de aliviar el problema de la deficiencia de vitamina A”.

El segundo proyecto es aquel en el que el mismo Mehta estaba trabajando, para “diseñar mejores variedades de mandioca para los agricultores de África y Asia del Sur”. Según elsitio web de ETH Zurich, este proyecto “se centra en la producción de variedades de yuca con mayor resistencia a la enfermedad del mosaico de la yuca (CMD) y a la enfermedad de la raya marrón de la yuca (CBSD)”. Mehta ha decidido abandonar el proyecto “a medio camino”, lo que le lleva a sentir “un cierto remordimiento al abandonar este campo de investigación”.

Según la narrativa de Mehta, las masas ignorantes, a través de sus actitudes anticientíficas irracionales, son responsables de impedir que los ingenieros genéticos, tan filantrópicos ellos, alimenten a los pobres. Pero los hechos cuentan una historia diferente. Y sugieren que no es la opinión pública sino el fracaso de la tecnología de modificación genética lo que ha impulsado a los científicos a abandonar el campo.

En este artículo veremos el primer ejemplo de Mehta, el arroz dorado transgénico.

Mehta se lamenta de que 20 años después de que se iniciara la investigación sobre el arroz dorado, a pesar de que “ha pasado repetidamente las pruebas de seguridad reglamentarias”, “todavía no está disponible para los niños que más lo necesitan”.

Pero esta afirmación es falsa, por doble partida. En primer lugar, ningún regulador en la tierra ha sometido el arroz dorado transgénico a “pruebas de seguridad”; tampoco los desarrolladores han llevado a cabo pruebas significativas. Se llevó a cabo un ensayo de eficacia muy limitada en el que se alimentó a escolares chinos con arroz dorado para ver si el betacaroteno que contenía se convertía eficientemente en vitamina A. Sin embargo,surgió una controversia cuando se descubrió que los investigadores no habían obtenido el consentimiento informado de las familias de los niños para el ensayo. Dado que el arroz dorado nunca antes había sido sometido a pruebas de toxicidad en animales, no se trataba sólo de una omisión burocrática, sino que era peligroso e irresponsable. Los investigadores fueron destituidos por violar las leyes chinas y los estándares éticos y el documento que informaba de sus hallazgos fue retirado.

Mientras que las agencias de regulación australianas, neozelandesas y canadienses han aprobado el uso de arroz dorado en alimentos y piensos (véase más adelante), la cuestión de si el alimento es seguro para el consumo es abordada por los desarrolladores a través de argumentos teóricos, y no a través de “pruebas de seguridad” reales en animales vivos o seres humanos, como parece sugerir Mehta.

Problemas de desarrollo del arroz dorado
En cuanto al segundo punto de Mehta, el arroz dorado transgénico ha sido excluido de los campos de cultivo, no por “una prensa negativa impulsada por activistas contra los transgénicos” y ” bloqueos normativos que ralentizaron la adopción de la tecnología en las variedades de arroz utilizadas por los agricultores asiáticos”, como afirma Mehta, sino por repetidos problemas de investigación y desarrollo. Los datos publicados más recientes y revisados por expertos sobre el arroz dorado transgénico describen un intento de transformar el rasgo de vitamina A del arroz dorado en una variedad india de alto rendimiento, un paso necesario para que el cultivo sea distribuido a los agricultores en una forma que puedan utilizar. El resultado fueron plantas atrofiadas y deformadas y una drástica pérdida de rendimiento.

El antropólogo estadounidense Glenn Davis Stone ha confirmado que el activismo antitransgénicos no es la razón por la que el arroz dorado no se ha materializado como un cultivo viable. Stone dice que a pesar de que Filipinas es el país objetivo para la comercialización del arroz dorado, ha resultado difícil convertir el rasgo del arroz dorado en variedades que crezcan bien en ese país. Añade que el instituto encargado de desarrollar el arroz dorado transgénico, el IRRI, está apoyando ahora un plan para promover el arroz tradicional “heredado” adaptado localmente – los mismos tipos de arroz que el arroz dorado transgénico pretendía sustituir.

En contraste, Stone escribe que el programa de arroz dorado transgénico es el epítome de un enfoque ” desarraigado y sin rumbo “, “ una invención de biólogos europeos que utilizaron principalmente fondos estadounidenses para insertar ADN de lugares dispersos en los reinos biológicos para alterar el arroz de la Revolución Verde con el fin de tratar a los niños desnutridos de Asia, en parte para ayudar a combatir una guerra global de relaciones públicas“. Mientras tanto, Filipinas, añade Stone, “ha logrado reducir los niveles de desnutrición infantil con programas convencionales de nutrición, de la misma manera que el arroz dorado está siendo promocionado como la cura para un problema que de otra manera sería difícil de tratar“.

Australia, Nueva Zelanda y Canadá aprueban el arroz dorado transgénico
El fracaso del Arroz Dorado no se contradice con los recientes anuncios de que Australia, Nueva Zelanda y Canadá han aprobado el arroz dorado transgénico para uso alimentario. Ninguna de las aplicaciones contiene datos sobre el rendimiento agronómico o el rendimiento del cultivo, ni sobre su eficacia para aliviar la carencia de vitamina A. No se proporcionan datos de alimentación animal que demuestren que el arroz dorado es seguro para su consumo.

La solicitud de Australia/Nueva Zelanda fue presentada al regulador alimentario FSANZ por el Instituto Internacional de Investigación sobre el Arroz (IRRI), el organismo encargado del desarrollo del arroz dorado. El IRRI ha declarado que no tiene la intención de solicitar permiso para cultivar arroz dorado, o GR2E, en Australia o Nueva Zelanda. Admite que su motivo para solicitar la aprobación regulatoria es que es probable que este arroz transgénico contamine las importaciones de arroz en esos países [1].

También es probable que los defensores del arroz dorado hagan un buen trabajo de presión utilizando el “sello de seguridad” de aprobación por parte de Canadá, Australia y Nueva Zelanda para persuadir a los países a los que se dirige el cultivo de arroz dorado de que omitan hacer sus propias evaluaciones de seguridad.

FSANZ admite que es “poco probable” que el arroz dorado sirva para compensar las deficiencias de vitamina A
Como no se han realizado pruebas de seguridad del arroz dorado en animales o personas para detectar efectos a medio o largo plazo, nadie sabe si podría resultar tóxico o alergénico.

Aquellos que creen que vale la pena correr este riesgo a cambio de que la gente de los países en desarrollo se salve de la deficiencia de vitamina A se sienten muy desilusionados. El informe de aprobación de FSANZ para el arroz dorado afirma que es “improbable” que los proveedores de arroz dorado puedan hablar de las propiedades saludables o nutricionales porque “la cantidad de vitamina A (betacaroteno como equivalente de retinol) será insuficiente para cumplir las condiciones de la declaración”.

FSANZ añade:
Requerir una declaración en el sentido de que el alimento ha sido modificado genéticamente para contener vitamina A, ya que el betacaroteno podría implicar que el alimento aporta una cantidad nutricionalmente significativa de esta vitamina, cuando la cantidad real puede ser insignificante, y por lo tanto potencialmente equívoca”.
En respuesta a las preocupaciones sobre el impacto potencial en la salud por ingerir vitamina A adicional, que puede ser tóxica para algunas personas, FSANZ respondió que sí abordaba este tema y encontró que el arroz dorado proporcionaría un aumento estimado en la ingesta equivalente a la cantidad de betacaroteno de “¡1 cucharadita o menos de jugo de zanahoria!”.

Estas declaraciones en boca del regulador de los organismos modificados genéticamente hablan de que el arroz dorado modificado genéticamente no es una solución a la deficiencia de vitamina A. Pero hay pocas posibilidades de que estos sencillos hechos detengan a los defensores de los transgénicos que pregonan el arroz dorado como el salvador de los pobres y hambrientos.

Betacaroteno, una molécula muy común
Nadie necesita rediseñar el arroz con betacaroteno. Es una de las moléculas más comunes de la naturaleza y abunda en las frutas y verduras autóctonas de los países a los que se dirige el arroz dorado: Bangladesh, Indonesia y Filipinas, según FSANZ. La razón por la que algunas personas de esos países están desnutridas no se debe a la escasez de alimentos ricos en betacaroteno, sino a que son demasiado pobres para comprar los alimentos nutritivos que están disponibles en todos los mercados del mundo, incluso en los países más pobres.

Esto plantea un problema clave con el arroz dorado: los agricultores que lo cultivan necesitarán que se les remunere. ¿Cómo podrán comprarlo los pobres? ¿Y quién les suministrará la grasa dietética que necesitan para absorber la vitamina A?
Tales preguntas no en la mente de Mehta, ya que se aferra a su afirmación de que el público, y no el fracaso de la tecnología, es el culpable del alejamiento de la tecnología transgénica en Europa.

El caso de la mandioca transgénica
¿Pero qué pasa con la mandioca? Una mandioca transgénica resistente a los virus ha sido durante muchos años el “santo grial” del grupo de presión de los transgénicos: buscada durante mucho tiempo, pero nunca encontrada. Al igual que en el caso del arroz dorado, a pesar de que los medios de comunicación suelen ofrecer grandes dosis de publicidad, la mandioca transgénica resistente a los virus sólo existe en la febril imaginación de los ingenieros fitogenéticos y de aquellos que los financian.
La modificación genética de la mandioca para que sea resistente a los virus es algo difícil de realizar de manera estable, y un proyecto tras otro ha terminado en fracaso. La investigación ha sido liderada por el Centro de Ciencias Vegetales Donald Danforth de los Estados Unidos, que se puso en marcha con una donación de 50 millones de dólares de Monsanto.
En 2005, el Danforth Center se jactó de que podía “alimentar al continente” africano con mandioca resistente al virus del mosaico de la mandioca (CMV) – si no fuera por la “confusión y el miedo” generados por los activistas antitransgénicos [ 1]. En 2006 se vio obligada a admitir que su mandioca transgénica experimental había perdido resistencia al virus[2].
Más adelante, en 2015 y una vez más los investigadores del Danforth Center, esta vez en colaboración con científicos de Uganda, tuvieron que admitir que otra mandioca transgénica resistente a los virus había perdido resistencia al CMV (virus del mosaico de la mandioca). De acuerdo con su artículo publicado, esto se debió a los efectos particulares del proceso de cultivo de tejidos que tiene que ser utilizado con todos los métodos de ingeniería genética comúnmente usados en la mandioca [3].
El cultivo de tejidos es el culpable
Irónicamente, los autores observan que el tipo de yuca que estaban tratando de diseñar, la TME 204, que pertenece a una clase llamada variedad de tipo CMD2, era naturalmente resistente al CMV, pero perdió esta resistencia durante el cultivo en el campo: Los datos… muestran que el mecanismo de resistencia CMD2 fue neutralizado en plantas de líneas transgénicas de TME 204 cultivadas bajo condiciones de campo.” La causa de esta pérdida de resistencia fue el paso de las plantas a través de un proceso llamado cultivo de tejidos, que es una fase necesaria del método de desarrollo de plantas transgénicas [3].
Las variedades CMD2 son susceptibles a otro virus que está afectando al cultivo en África, la enfermedad de la mandioca (CBSD). Por lo tanto, los investigadores de Danforth habían diseñado genéticamente la mandioca del ensayo con un esquema de ARNi (ARN de interferencia/ silenciamiento genético) para tratar de conferir resistencia a la CBSD. La idea aquí es que las moléculas de ARNi diseñadas en la mandioca atacan y silencian la función de los genes cruciales del virus que causan la CBSD, deteniéndola cuando infecta la planta.
¿Podría ser que la pérdida de resistencia al CMV se haya debido a la alteración genética derivada de las moléculas de ARNi modificadas en las plantas? Los autores rechazaron esta hipótesis cuando encontraron que el paso de las plantas a través del cultivo de tejidos, independientemente de si contenían o no secuencias transgénicas de ARNi, era suficiente para hacer que las plantas resultantes se volvieran susceptibles a la infección por CMV[3].
Vínculo de Danforth con el Instituto Federal de Tecnología de Zurich (ETH)
Nada que decir sobre esta relación, pero ¿qué tiene que ver este trabajo de Danforth con Mehta?
Resulta que el Centro Danforth está ligado a la universidad de Mehta, ETH Zurich, a través de una iniciativa llamada Asociación Mundial de la Mandioca para el siglo XXI (GCP21).
Mehta hizo su trabajo sobre la mandioca en el Grupo de Biotecnología Vegetal del ETH de Zurich bajo la dirección del jefe del grupo, Wilhelm Gruissem. Gruissem formó parte del comité internacional de la segunda conferencia científica del GCP21.
El GCP21 afirma que está compuesto por 45 instituciones que trabajan en la investigación y el desarrollo de la mandioca, pero la parte de su sitio web que enumera a sus socios no contiene información. Sin embargo, el GCP21 está presidido por el Dr. Claude Fauquet del Danforth Plant Science Center. La segunda conferencia científica del GCP21 fue patrocinada por el Danforth Center, así como por la Fundación Bill & Melinda Gates, “USAID from the American People”[sic.] (“Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional del Pueblo Americano”) , y las empresas de transgénicos Monsanto, Syngenta y Cibus.
La presencia de Monsanto en el GCP21 es significativa. Mehta escribió sobre su grupo de investigación de ETH Zurich:                                      No estamos financiados por Monsanto, y nuestros transgénicos están en gran parte libres de patentes”.
Pero esta declaración es ingenua o deliberadamente errónea. Si la investigación financiada con fondos públicos del grupo ETH Zurich llegara a un transgénico comercialmente viable, Monsanto o una empresa similar intervendría, con toda probabilidad, para presentar patentes y organizar acuerdos de licencia. Las empresas de OGM tienen una larga historia de apropiarse de los resultados de la investigación financiada con fondos públicos para sus propias ganancias privadas. Y las propias universidades funcionan ahora como empresas, con departamentos enteros dedicados a establecer los derechos de propiedad intelectual sobre los descubrimientos de sus investigadores[4].
¿Gruissem llevó a la Universidad de California, Berkeley, (UC Berkeley) a los faldones de la Industria Biotecnológica?
El mentor de Mehta, Gruissem, es un candidato maduro para maximizar el potencial comercial de cualquier producto transgénico.
A finales de la década de 1990, antes de que Gruissem asumiera su cargo en el ETH Zurich, estaba en la Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley). Según Ignacio Chapela, profesor de ciencias ambientales, política y gestión de la Universidad de California en Berkeley, Gruissem fue:                                                   responsable de llevar a mi universidad a los faldones de Novartis (ahora Syngenta), en un primer experimento en lo que ahora se conoce como PPPs o asociaciones público-privadas”.
El profesor Chapela se opuso abiertamente al acuerdo. Dijo: La oposición de principio a esta idea por parte de muchos profesores en el campus, y los términos escandalosos bajo los cuales una empresa suiza con ánimo de lucro pretendía capturar recursos públicos en los EE.UU., hicieron que la propuesta se ralentizara ligeramente, aunque no se detuviera por completo”.
En noviembre de 1998, la Universidad de California en Berkeley firmó un acuerdo de investigación de 25 millones de dólares por cinco años con Novartis. El acuerdo daría al Departamento de Biología Vegetal y Microbiana de la UC Berkeley acceso a fondos de investigación, así como a las bases de datos de secuenciación genética de Novartis. A cambio, Novartis tenía los primeros derechos sobre los descubrimientos de patentes realizados durante el período de cinco años[5].
En medio del retraso causado por la oposición al acuerdo, según el relato del profesor Chapela, Gruissem abandonó los EE.UU. para incorporarse a su actual cátedra en la ETH Zurich, donde su investigación se centra en la mandioca, así como en el arroz y el trigo.
El perfil de Gruissem en ETH Zurich afirma:                            La mandioca, el cultivo básico de más de 800 millones de personas en todo el mundo y que también es importante comercialmente por su almidón de alta calidad, está afectada por enfermedades virales graves en África y la India que ahora también amenazan a los países asiáticos. Además, el rendimiento de la mandioca en muchos países está a menudo muy por debajo de su potencial agronómico”.
El perfil añade:                            Reconocemos la importancia de aplicar nuestras habilidades biotecnológicas para proporcionar soluciones en los principales cultivos básicos”.

Fracasa la resistencia de los transgénicos a los virus
¿Cómo ha progresado la investigación del departamento de Gruissem para ofrecer “soluciones” transgénicas a los problemas de la mandioca?
Una primera pista está en un intercambio de Twitter el 20 de septiembre de 2017 entre el promotor de los transgénicos Prof. Kevin Folta y Devang Mehta. Folta tuiteaba: Las pruebas de campo de la mandioca biotecnológica en Uganda muestran otro éxito en la resistencia al virus, protegiendo un cultivo que alimenta a más de 800 M.”.

Pero Mehta respondió:                                No lo publicitaría mucho. La modificación genética interrumpió la resistencia natural existente al virus más difundido. Mi laboratorio está trabajando en esto”.
Mehta parece estar diciendo que el proceso de ingeniería genética destruyó la resistencia natural de las plantas a un virus diferente y más extendido.
Una vez más, los intentos de modificar genéticamente la mandioca para superar la enfermedad viral habían fracasado.
Fue después de este fracaso que Mehta escribió su artículo anunciando que abandonaba la investigación sobre transgénicos. En particular, no admitió los problemas inherentes a la tecnología, optando por culpar a la opinión pública de la “reacción y la crítica” a la tecnología de modificación genética.
El dogma central es vacuo
Ignacio Chapela cree que la decisión de Mehta indica una tendencia. Señala que el “Dogma Central” de la biología molecular: “El ADN hace ARN y el ARN hace proteínas”. Este Dogma siempre fue demasiado simplificado y completamente inadecuado para explicar las complejidades de la función de los genes. Sin embargo, el Prof. Chapela cree que todavía constituye la base tambaleante en la que se basa el proyecto de ingeniería genética vegetal y que sigue siendo considerado por el público como una verdad sagrada e incuestionable.
El Prof. Chapela dijo:                                 Mientras que el nivel de compromiso (institucional, conceptual, financiero, político) con una pseudo-biología basada en la ideología del Dogma Central ha alcanzado un nivel de histeria colectiva, los biólogos que son más serios se han alejado lenta y silenciosamente del campo, por una buena razón: el Dogma Central ha demostrado ser huero en el mejor de los casos, y lamentablemente erróneo y dañino en sus versiones más perniciosas.
Las herramientas de la biología molecular y la hiperindustrialización de tareas como la secuenciación y la amplificación del ADN han proporcionado información útil. Pero entre esta’revolución’ y las descabelladas promesas de los ancianos jinetes de los genes y sus discípulos, cualquier biólogo que se respete a sí mismo sabe que hay una brecha ineludible. No es la “reacción y la crítica” lo que ha provocado el cierre de esos laboratorios en Europa y en otros lugares; desearía que la resistencia de la opinión pública a sus consecuencias políticas, sociales y ecológicas muy reales hubiera sido suficiente para incluso ralentizarlos. La mayoría de sus fracasos se deben a su propia bancarrota conceptual”.

No es la “reacción y la crítica” lo que ha provocado el cierre de esos laboratorios en Europa y en otros lugares;
desearía que la resistencia de la opinión pública
a sus consecuencias políticas, sociales y ecológicas
muy reales hubiera sido suficiente para incluso ralentizarlos.
La mayoría de sus fracasos se deben
a su propia bancarrota conceptual”.
Investigación de la mandioca transgénica: Peligrosa así como fracasada

Mientras se preparaba este artículo para su publicación, Mehta, Gruissem y sus colegaspublicaron un artículo en el sitio web de una publicación acerca de su investigación en la que intentaban crear resistencia a los geminivirus causantes de enfermedades en la mandioca utilizando el sistema de “edición del genoma” CRISPR-Cas9. Su objetivo era diseñar la herramienta CRISPR-Cas en la mandioca junto con una guía de ARN dirigida a dos genes virales, AC2 y AC3, que codifican las funciones cruciales de la proteína viral. La idea era que la mandioca transgénica expresara el CRISPR-Cas9, que destruiría estos dos genes virales. Por lo tanto, cuando el virus infecta la mandioca, no puede propagarse en la planta.
Pero eso no fue lo que pasó. El trabajo de Mehta y Gruissem revela que no sólo fracasó por completo la resistencia al virus CRISPR, sino que también dio lugar a la aparición de un nuevo virus mutante que, de haber escapado, podría haber puesto en peligro todo el cultivo de mandioca.
Los autores concluyeron:                               “Todavía no hemos probado la capacidad del virus evolucionado para replicarse de forma independiente. Sin embargo, este mutante también puede ser un paso intermedio hacia el desarrollo de un nuevo virus verdaderamente patógeno”.
El documento suscitó un comentario en Twitter por parte de un representante de GARNet, una “red de investigación sobre las plantas” con sede en Cardiff, financiada por el organismo público de financiación de la ciencia del Reino Unido, el BBSRC. La persona de GARNet tuvo una sugerencia útil:                                                   El uso de múltiples guías [de ARN] debería reducir la posibilidad de que esto ocurra.” Mehta respondió:                                                        Sí, o mejor dicho, sólo lo retrasa (los geminivirus se recombinan frecuentemente), ¿pero por cuánto tiempo? ¿Y es un riesgo con el que estamos de acuerdo en los campos?”
En su respuesta, Mehta parece desilusionado y cauteloso. Tiene razón en estarlo. Él y sus colegas utilizaron la CRISPR -una herramienta de la que se dice que es muy precisa y que sólo da lugar a cambios predecibles e intencionados- en este caso para curar las infecciones virales de la mandioca. Pero terminaron haciendo al virus potencialmente aún más virulento.
Es evidente que sus experimentos han justificado plenamente la preocupación del público por la tecnología de la ingeniería genética de cultivos. Los resultados de Mehta ilustran una vez más la imprevisibilidad de la tecnología de ingeniería genética de cultivos, incluso cuando se utilizan herramientas de edición del genoma que, según se afirma, sólo producen cambios precisos y predecibles en el ADN de la planta.
Los resultados de Mehta ilustran una vez más
la imprevisibilidad de la tecnología de ingeniería
genética de cultivos, incluso cuando se utilizan
herramientas de edición del genoma que, según se afirma,
sólo producen cambios precisos y
predecibles en el ADN de la planta.
Sin embargo, uno de los investigadores – Mehta – tuvo la temeridad de publicar su artículo atacando al público por lo que él afirma son sus temores y sospechas infundadas. Podríamos ser perdonados por pensar que esto representa un fracaso de la lógica, o quizás incluso de la hipocresía.
Las soluciones no transgénicas funcionan
En la larga historia de autoengaño, exageración y riesgo que es la historia de la (inexistente) mandioca resistente a los virus transgénicos, una enorme ironía pasa desapercibida. Según los expertos, ya existe una solución importante para los virus de la mandioca, y no incluye a los transgénicos.
Michael Farrelly, responsable del programa de la Alianza para la Soberanía Alimentaria en África, con sede en Tanzania, dijo:                                                      Se habla mucho de la CMD [enfermedad del mosaico de la mandioca, causada por el CMV] y de la CBSD. Gran parte del problema en África proviene de los materiales de siembra enfermos. La solución práctica no es la modificación genética, sino la mejora del acceso a material de siembra de calidad, junto con mejores prácticas de gestión de la enfermedad.
La mandioca no se planta de una semilla, sino de esquejes, y no se almacena bien, por lo que los comerciantes de semillas comerciales tienden a no venderla. Por lo general, se negocia de manera menos formal. La estación agrícola de Chambezi en Bagamoyo, Tanzania, está haciendo un gran trabajo al establecer el acceso a material de siembra limpio y resistente a enfermedades, inicialmente desde la estación y luego producido cada vez más por agricultores locales bajo condiciones controladas para asegurar la calidad”.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) está de acuerdo: “Los estrictos procedimientos de cuarentena durante el intercambio internacional de germoplasma de mandioca y el uso de variedades resistentes/tolerantes y material de siembra libre de virus son clave para el control tanto del CMD como del CBSD en África”.

Iniciativa Regional de la Mandioca
En 2009, la FAO lanzó la Iniciativa Regional de la Mandioca, un proyecto de cuatro años financiado por la UE para desarrollar y distribuir nuevas variedades de mandioca resistentes al virus. Estas no eran transgénicas. Al final del proyecto, en 2013, la FAO informó: Los institutos de investigación agrícola iniciaron o completaron su recolección de germoplasma y establecieron parcelas de multiplicación de material de siembra de mandioca mejorado. Las variedades de mandioca resistentes y tolerantes a las enfermedades se pusieron a disposición de las comunidades vulnerables de la región. Se sensibilizó y se involucró a los agricultores a través de grupos de agricultores, donde se les capacitó en técnicas de multiplicación, identificación de enfermedades y mantenimiento de viveros”[6].
El informe de la FAO cita a Hemeri Mikidadi, un pequeño agricultor de Hoyoyo, Tanzania, que participó en el proyecto:                                           Cuando nuestras cosechas empezaron a morir, teníamos hambre. Nuestros hijos tenían problemas de aprendizaje. Fuimos entrenados en buenas prácticas agrícolas. Ahora dejamos suficiente espacio entre nuestras plantas, sabemos cuando nuestra mandioca es afectada por enfermedades y tomamos las medidas correctas. ¡Mi mandioca es buena y fuerte! Tenemos suficiente para comer y a nuestros hijos les va bien en la escuela”[6].
El proyecto tropezó con dificultades, en particular la propagación de la CBSD, que ha afectado a las variedades resistentes al CMV. Un vídeo de la FAO sobre el programa dice: Aunque se han hecho progresos, todavía se necesitan más esfuerzos”.

Los programas de no modificación genética carecen de financiación
La Dra. Angelika Hilbeck, científica principal de ETH Zurich que tiene muchos años de experiencia en la investigación de la mandioca en Tanzania, explicó: Varias generaciones de variedades combinadas de mandioca no transgénica resistentes al virus y a la sequía han estado disponibles para los agricultores durante muchos años en algunas regiones de Tanzania. Pero los fitomejoradores locales que trabajan estrechamente con los agricultores en estas variedades de mandioca resistentes al virus lo hacen con tan poco apoyo que no pueden suministrar a todo el mundo y ampliar el proceso de fitomejoramiento y multiplicación hasta donde debería llegar.
El hecho de que estas variedades de mandioca resistentes a los virus existan y se distribuyan a los agricultores es bien conocido, tanto en los círculos agrícolas y de investigación de Tanzania como en los círculos biotecnológicos. Obtienen la poca financiación para multiplicar estas variedades de los mismos donantes que financian el programa de mandioca transgénica de manera mucho más generosa -la Fundación Gates y USAID- a pesar de la baja tasa de éxito y aceptación del programa de mandioca transgénica.
Esto no quiere decir que los virus no sean un problema; definitivamente lo son. Pero los agricultores han estado tratando con ellos durante muchos años y junto con los criadores han desarrollado opciones de trabajo para tratar con ellos. Lo que impide que estas opciones sobresalgan es la falta de financiación y apoyo institucional, no la falta de potencial. En su lugar, el gran dinero fluye hacia una visión de una opción que aún no ha dado resultados tangibles, mientras que la selección lo ha hecho, incluso ante la falta de financiación.
Técnicamente, la opción de los transgénicos siempre será arriesgada. Ya sabemos que los virus evolucionan de forma dinámica. Cualquier opción de un solo gen probablemente se romperá en poco tiempo o tendrá una eficacia limitada. Pero eso es todo lo que esta tecnología puede hacer hasta la fecha, independientemente de la técnica de ingeniería genética utilizada: nueva o antigua. Esto probablemente explica el bajo índice de éxito hasta la fecha, a pesar de la generosa financiación”.
En este contexto, la continua obsesión de los investigadores y los financiadores ricos por los transgénicos parece una distracción insensible de los métodos que se sabe que funcionan pero que simplemente necesitan más apoyo para alcanzar sus objetivos.
Riesgos incontrolables
En conclusión, está claro que la retirada de las empresas de alimentos transgénicos en Europa no se debe a las actitudes anticientíficas del público, sino a los problemas inherentes, limitaciones y riesgos incontrolables de la tecnología transgénica. Si la ingeniería genética produjera un solo cultivo realmente útil, ninguna “reacción violenta y crítica” por parte de la opinión pública impediría su comercialización masiva. El paso de Mehta hacia la investigación de “cuestiones más fundamentales en la biología de las plantas” puede resultar más útil para la sociedad así como más gratificante personalmente.
Notas:
(1). 1. IRRI (2016). Propuesta de enmienda a la Norma 1.5.2 – Alimentos producidos mediante tecnología genética. “Las variedades de arroz que contienen el evento GR2E están destinadas al cultivo y uso en varios países del sur y el sudeste asiático. Por lo tanto, se prevé que los productos agrícolas crudos y/o los productos alimenticios derivados de las variedades de arroz GR2E entren en el suministro de alimentos de Australia y Nueva Zelanda a través de las importaciones procedentes de los países de producción”.

Referencias:
1. Hand E. Hungry African nations balk at biotech cassava: The politics of biotechnology. St Louis Post-Dispatch. http://nwrage.org/content/hungry-african-nations-balk-biotech-cassava. Published September 21, 2005. 
2. Donald Danforth Plant Science Center. Danforth Center cassava viral resistance review update. June 2006. http://bit.ly/1ry2DUC.
3. Beyene G, Chauhan RD, Wagaba H, et al. Loss of CMD2-mediated resistance to cassava mosaic disease in plants regenerated through somatic embryogenesis. Mol Plant Pathol. 2016;17(7):1095-1110. doi:10.1111/mpp.12353
4. Food & Water Watch. Public Research, Private Gain: Corporate Influence over University Agricultural Research. Washington, DC: Food & Water Watch; 2012. http://www.foodandwaterwatch.org/news/public-research-private-gain-corporate-influence-over-university-agricultural-research.
5. Dunning R. A Synergistic Union or Selling out? University-Industry Relations, Biotechnology, and the UC-Berkeley/Novartis Partnership. Durham, NC: The Kenan Institute for Ethics at Duke University; 2009. https://bit.ly/2w8s2mu.
6. Food and Agriculture Organization (FAO). Managing Cassava Virus Diseases in Africa: The Regional Cassava Initiative. Rome, Italy: Food and Agriculture Organization (FAO); 2013. http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/emergencies/docs/RCI%20Cassava%20brochure_EN
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 por Emily Kopp, 18 de enero de 2024 usrtk.org  Científicos estadounidenses planearon trabajar con el Instituto de Virología de Wuhan para diseñar nuevos coronavirus con las características del SARS-CoV-2 un año antes de que el virus apareciera en esa ciudad, según documentos obtenidos por U.S. Right to Know. Aunque raras por naturaleza, estas características eran fundamentales para los intereses de investigación esotérica de los científicos que trabajaban con el laboratorio de Wuhan, muestran esos documentos. Los científicos, divididos entre la denominada "fuga de laboratorio" y las hipótesis del origen natural, han estudiado durante años el lenguaje arcano de una propuesta de investigación entre EE.UU. y China denominada " DEFUSE ", en la que se describían experimentos de ingeniería con coronavirus. La propuesta de subvención DEFUSE fue dirigida por el presidente de la Alianza EcoHealth, Peter Daszak. Ahora, los borradores y notas descubiertos a través ...

Covid-19: El Futuro de la Teoría de las Filtraciones de Laboratorio

  Por el Dr. Jonathan Latham, y la Dra. Allison Wilson, 17 de marzo de 2024 independentsciencenews.org Este texto se publicó originalmente como un hilo en Twitter/X . Lo volvemos a publicar (salvo algunos errores tipográficos) como un breve ensayo. 1/ Mucha gente en Twitter se pregunta , como Nicholas Wade , si las últimas informaciones sobre la subvención DEFUSE de @emilyakopp y @USRTK son quizás la última palabra en el gran debate sobre el origen del #covid #lableak. No lo son. 2/ ¿Por qué? Porque no hacen más que ahondar en el misterio . La respuesta corta es que seis sitios distintivos de ingeniería inversa identificados por Bruttel et al: ( https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2022.10.18.512756v1 ) sólo explican el 0,1% o menos del genoma del #SARS-CoV-2. 3/ Si aceptamos provisionalmente que demuestran un #lableak , y la evidencia indica que deberíamos hacerlo, ¿de dónde, sin embargo, procede el resto del genoma? ¿No sería interesante saberlo? 4/ Podría serlo...

PROFESOR STEFANO ISOLA: DEL HOMO SAPIENS AL HOMO DIGITALIS EN LA SOCIEDAD DE LA INSIGNIFICANCIA

  Cómo el progreso tecnológico está cambiando radicalmente las connotaciones del ser humano. Entrevista de Massimo A. Cascone al Prof. Stefano Isola, 14 de febrero de 2024 comedonchisciotte.org Entrevista de Massimo A. Cascone con el catedrático de Física Matemática Stefano Isola, profesor de la Universidad de Camerino. Experto en sistemas dinámicos, epistemología e historia de la ciencia. En esta entrevista hemos tenido el placer de conocer su punto de vista sobre las transformaciones que se están produciendo en nuestro mundo contemporáneo, todas las cuales tienen como leitmotiv las tecnologías digitales actuales, que están cambiando tanto la sociedad en la que vivimos como la psicología de los propios ciudadanos en su forma de abordar la vida cotidiana. En su análisis, se hace especial hincapié en la relación entre el ser humano y la tecnología, el nacimiento del homo digitalis y su reducción a la insignificancia con la llegada de la Inteligencia Artificial. S...