Cómo los estados miembros de la UE protegen industrias que producen productos químicos nocivos: el caso del dióxido de titanio (y II)
Parte 1 La batalla del lobby del dióxido de titanio ha conseguido que esta sustancia química se clasifique de una manera muy débil a pesar de que estar reconocida como "sospechosa de ser cancerígena". Los estados miembros se han mostrado muy diligentes en la defensa de sus intereses industriales, a expensas de la investigación científica y la salud pública, y han logrado algunas victorias. A continuación exponemos quienes son estas naciones, varias de las cuales están dirigidas por partidos o líderes autoritarios. Es especialmente preocupante el conflicto de intereses del Primer Ministro checo Babiš - su imperio empresarial de facto incluye la producción de dióxido de titanio - y es materia de una próxima votación en el pleno del Parlamento Europeo. También algunos de los yogures que se comercializan pueden contener dióxido de titanio Polonia El Gobierno de Polonia se opuso a la tipificación del dióxido de titanio durante el proceso de reg...