por Graham Peebles, 14 de julio de 2018 dissidentvoice.org En todo el mundo occidental, junio es época de exámenes; en Gran Bretaña, las pruebas escritas realizadas en salas silenciosas y repletas de tensión han desencadenado una mini-epidemia de ansiedad. Los alumnos han sufrido agotamiento mental, ataques de pánico, llanto, hemorragias nasales, noches sin dormir, pérdida de cabello y brotes de acné. En los últimos 25 años, la depresión y la ansiedad entre los adolescentes en el Reino Unido ha aumentado en un 70%. Este patrón se repite en todo el mundo desarrollado y es el resultado de un cúmulo de presiones, presiones que hacen que el 10% de los menores de 18 años en Estados Unidos dependan de los medicamentos de salud mental. En algunas partes de Asia las cosas están igual de mal o peor: la presión para obtener buenas notas en los exámenes de Hong Kong está llevando a algunos estudiantes al suicidio: "71 estudiantes se quitaron l...
"Ni la ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho y que no nos pase nada del otro mundo" Mentiras Principales, Agustín García Calvo