Por Zoé Jacquinot, 10 de enero de 2020 infogm.org Con la ley de bioética aprobada en primera lectura por la Asamblea Nacional de Francia en septiembre de 2019 [1], se autorizarían ahora los animales quiméricos. El objetivo de la ley es mantener la competitividad de la investigación francesa. El ponente habla de una "apertura cautelosa de la investigación sobre las quimeras" [2]. ¿En qué se traduce esto realmente? No se trata de un fotomontaje, sino de un oído humano "cultivado" en un ratón. Como dijo Geneviève Fioraso, ex Ministra de Educación Superior e Investigación: "Cuando hay una oposición a ciertas tecnologías y se hace comparecer a las asociaciones de pacientes, todo el mundo se adhiere" [3]. Conseguir que se acepten transgénicos humanos por razones médicas servirá para la aceptación de transgénicos vegetales y animales. Y viceversa. El discurso enardecido a favor de estas técnicas oculta, por tanto, el deseo de obtener el consentim...
"Ni la ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho y que no nos pase nada del otro mundo" Mentiras Principales, Agustín García Calvo