Por Jaime Semprun libcom.org En este ensayo, escrito después de los disturbios que se produjeron en Los Ángeles en 1992, Jaime Semprun expresa su pesimismo sobre los nuevos “bárbaros”, la juventud incivilizada, que según él ha sido marginada económicamente por el capitalismo, pero también está integrada socialmente por el espectáculo del poder y la violencia, y compara la dislocación social y el nihilismo con la caracterización que hace Hannah Arendt de las condiciones previas para la psicología de masas del totalitarios “”aislamiento y ausencia de relaciones sociales normales”). Los bárbaros no vienen de una periferia distante y atrasada donde escasean las mercancías, sino de su mismo corazón. Cualquiera que haya sabido preservar intactos sus sentimientos y se haya esforzado por reducir al mínimo sus relaciones con las tecnologías de la vida alienada, puede persuadirse de ello yendo entre los que han sido formados y deformados desde la infanc...
"Ni la ciencia oficial y consagrada ni otra fe ninguna puede hacer más que procurar que se cumpla lo previsto, que no se haga más que lo que está hecho y que no nos pase nada del otro mundo" Mentiras Principales, Agustín García Calvo