Ir al contenido principal

Creer que tenemos unas Agencias de Regulación que funcionan es peor que tener unas Agencias no funcionales


Por Lorna Garano, 19 de junio de 2018

 Jonathan Latham es cofundador y director ejecutivo del Proyecto de Recursos de Biociencia y editor del sitio web Independent Science News. Es un destacado crítico de la injerencia corporativa en el ámbito científico y en los organismos reguladores, y realiza investigaciones y análisis científicos independientes para el público y los medios de comunicación.

Latham tiene un Máster en genética de cultivos, un doctorado en virología y ha publicado artículos científicos de disciplinas tan diversas como la ecología vegetal, la virología vegetal, la genética médica y la ingeniería genética. Participa regularmente en conferencias científicas sobre trabajos publicados por el Proyecto de Recursos de Biociencia.

Latham está trabajando actualmente en un libro sobre cómo la ciencia de la genética ha sido manipulada y tergiversada por los intereses corporativos, y cómo puede ser estudiada mejor, entendida y enseñada.

En esta entrevista, analiza su proyecto Poison Papers, una importante recopilación de documentos regulatorios y de la industria química, y explica por qué dice que "lo único que podría ser peor que una Agencia de Protección Ambiental no funcione, es que la gente crea que tiene una Agencia de Protección Ambiental que funciona".

Lorna Garano: ¿Qué son los Posion Papers [Documentos sobre los Tóxicos]?

Jonathan Latham: The Poison Papers se trata de un hallazgo de dos toneladas y media de papeles de fuentes gubernamentales y de la industria química. Se obtuvieron principalmente a través de solicitudes de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) y mediante órdenes judiciales, y consisten en informes y estudios internos, actas de reuniones, correspondencia, documentos judiciales no sellados, etc. Abarcan principalmente los años sesenta y noventa. Nuestra organización, The Bioscience Resource Project, junto con el Centro para los Medios de Comunicación y la Democracia (CMD) se organizaron para escanearlos y colocarlos en línea en DocumentCloud. Se pueden encontrar y buscar aquí. La mayoría provienen de la activista Carol Van Strum, sin cuya campaña el Agente Naranja probablemente seguiría siendo legal.

¿Puede darnos un poco de información sobre la historia de los Poison Papers? ¿Cómo salieron a la luz? ¿Quién es Carol Van Strum?
Originalmente oí hablar de ellos en boca de la propia Carol, cuando se puso en contacto con nosotros para escribir sobre la industria química y la EPA en nuestro sitio web Independent Science News. Recopiló los documentos durante muchos años de investigación sobre la industria química, que es una historia que comenzó con la fumigación de su finca familiar en los bosques de Oregón. Más tarde descubrieron que lo que los enfermó y causó la muerte de sus animales y de la fauna local fue el Agente Naranja. Luego colaboramos con CMD, que tiene experiencia -por ejemplo, con los documentos del Consejo de Intercambio Legislativo de Estados Unidos- en el manejo de grandes colecciones de documentos.

Tenéis el propósito para que los Poison Papers sean archivados en la Universidad de California, San Francisco (UCSF). ¿Por qué habéis elegido alojarlos allí?

Elegimos UCSF porque ya alberga los legendarios documentos del tabaco. En segundo lugar, la UCSF ha puesto en marcha una nueva biblioteca denominada Biblioteca de Documentos de la Industria, cuyo objetivo es albergar documentos internos de las industrias alimentaria y química. Tercero, la larga historia de la UCSF en almacenar documentos controvertidos y en otro tiempo secretos, significa que entienden la dimensión política de la bibliotecología. Tener los documentos allí nos acerca más a garantizar la disponibilidad perpetua de los Poison Papers y hará que sea más fácil realizar una búsqueda y acceder a ellos.

Una de las sustancias químicas que aparecen en los Poison Papers es la permetrina. ¿Qué es esto, qué productos lo contienen y qué revelan los Poison Papers sobre cómo llegó al mercado?

La permetrina se manifiesta con dos tipos principales de defectos, tal y como se recoge en la autorización para su comercialización. Una es que la EPA ha apoyado a sabiendas un sistema de pruebas independientes, pero a menudo defectuosas y fraudulentas, de productos químicos. El segundo problema evidente con la permetrina, y otros químicos también, es que la EPA tiene procedimientos sistemáticos para evaluarlos que están diseñados para no encontrar daños. De hecho, están tan sesgados que es virtualmente imposible que las sustancias no sean aprobadas. En el caso de la permetrina, por ejemplo, había múltiples señales de advertencia de que era un carcinógeno y también una toxina.

Es una afirmación seria acusar a la EPA de apoyarse a sabiendas en datos fraudulentos. Explícanos cómo la investigación se vio comprometida en el caso de la permetrina.

Las evaluaciones químicas recogidas en los Poison Papers parecen insuficientes. En el caso de las pruebas independientes, sabemos que los laboratorios auditados por la EPA analizaron la permetrina y encontraron que eran insatisfactorios, pero no hicieron nada. Además, los laboratorios presentaron resultados con muchos animales y muchos datos que faltaban. Los datos que faltaban implican, como mínimo, incompetencia, pero una explicación más probable es que los datos que faltaban hacían referencia a que la permetrina era una toxina.

También se hicieron evidentes los problemas con los protocolos internos de la EPA. Por ejemplo, como parte del sesgo que mencioné anteriormente, los evaluadores de la EPA introdujeron datos históricos erróneos; o descartaron las evidencias de carcinogenicidad si no se encontraban por igual en ratas macho y hembra, o viceversa; o revisando la clasificación de tumores similares al cáncer. Claramente, esto es poco científico y su único objetivo era el de desacreditar las pruebas de carcinogenicidad. De hecho, uno de los científicos de la EPA, Adrian Gross, llamó a estos procedimientos interpretaciones "calculadas para impresionar a los no iniciados y a los crédulos". En resumen, se empleó casi cualquier excusa superficialmente plausible para evitar caracterizar un producto como "peligroso". El resultado final fue hacer una evaluación química y darle una apariencia científica.

¿Quién era Adrian Gross y qué nos dice su permanencia en la EPA sobre la mentalidad de la agencia?

Adrian Gross fue originalmente un científico de la Administración de Drogas y Alimentos. Fue responsable de descubrir una serie de escándalos de evaluaciones de sustancias químicas. El más importante de ellos fue el llamado escándalo IBT. IBT era un laboratorio de pruebas químicas que realizaba casi el 40 por ciento de las pruebas químicas de EE.UU. (incluyendo atrazina, glifosato y ácido 2,4-D[iclorofenoxiacético]), pero la mayor parte de su trabajo se descubrió que era,en definitiva, un fraude. Tres de sus empleados fueron a la cárcel, uno de los cuales venía de Monsanto para probar sus propios productos. Posteriormente, Adrian Gross se trasladó a la EPA, a quien le pareció que su rigor e independencia eran excesivos, por lo que lo dejaron de lado y lo ignoraron.

Gross probablemente no sería considerado un confidente en el sentido convencional, pero ha habido confidentes en la EPA. Uno de ellos era William Sanjour. Cuéntenos algo acerca de él y lo que su historia sugiere acerca de cómo la EPA silencia a los críticos.

William Sanjour fue un destacado informante de la EPA en las décadas de 1970 y 1980 y jefe de rama de su División de Residuos Peligrosos. Intentó, entre otras cosas, que la EPA investigara los estudios fraudulentos de Monsanto sobre los efectos de las dioxinas en sus trabajadores. Sanjour también intentó ayudar a los ciudadanos que luchaban contra las incineradoras y los vertederos de residuos. La EPA trató de apartarlo de su cargo, y también trató de evitar que recibiera fondos de grupos de ciudadanos para que no pudiera viajar, pero prevaleció en una decisión judicial histórica contra la EPA que permite a los funcionarios de la EPA aceptar los aportes del público para viajes.

Uno de los documentos más reveladores de la colección proviene de una reunión celebrada en Arlington, Virginia, a finales de los años 70 entre la EPA y su contraparte canadiense, la rama de protección de la salud. Cuéntenos qué revelan las actas de esta reunión y cómo lo que sucedió entonces sigue siendo importante hoy en día.

Cuando el alcance del fraude del laboratorio IBT se hizo evidente para la EPA de que una gran parte de los productos químicos agrícolas e industriales tendrían que ser retirados del mercado. Eran ilegales y probablemente inseguros. En lugar de permitir que eso ocurriera - o incluso publicar una lista de sustancias químicas afectadas, lo que habría permitido a la gente tomar sus propias decisiones - la EPA inventó la historia de que "investigarían" las evaluaciones de IBT, durante lo que eventualmente serían siete años. Así, ganar tiempo para que la industria química rehaga las investigaciones afectadas mientras esconde el fraude detrás de una cortina de humo de una "investigación en curso" innecesaria. La reunión de Arlington fue donde se decidió gran parte de esa estrategia, y sus actas están todas en los documentos de Poison Papers. Esto aseguró que los productos químicos tóxicos y no probados permanecieran en el mercado, donde siguen estando hoy en día.

Usted dice que los Poison Papers muestran que la EPA colaboró con la industria de la pulpa y el papel para "suprimir, modificar o retrasar" los resultados del Estudio Nacional de Dioxinas (National Dioxin Study), ordenado por el Congreso, que encontró niveles alarmantemente altos de dioxinas en productos cotidianos, como pañales para bebés y filtros de café, así como en los efluentes de las fábricas de pulpa y papel. Denos los antecedentes y explíquenos también por qué deberíamos preocuparnos por las dioxinas.

Las dioxinas son una familia de compuestos que son subproductos industriales de los procesos químicos del cloro. También es uno de los productos químicos más tóxicos jamás descubiertos. Son tóxicos para los seres humanos en diluciones por debajo del billón, causando una variedad de defectos congénitos y muchas otras enfermedades como el cáncer en dosis bajas y daño hepático en dosis más altas. Casi no son biodegradables y se acumulan en la cadena alimentaria. La principal esperanza de los toxicólogos es que sean enterrados en sedimentos y que se eliminen de la red alimenticia. La principal esperanza de la EPA, ya que no las regula ni hace pruebas ni admite sus consecuencias tóxicas, es cerrar los ojos y esperar lo mejor. La especificidad del Estudio Nacional de Dioxinas para la industria papelera es que el blanqueo de papel con cloro libera grandes cantidades de dioxinas, lo cual fue una pesadilla para ellos y por qué muchos estuarios en áreas remotas están altamente contaminados con dioxinas.

Una de las sorprendentes revelaciones de los Poison Papers es un documento que incluye el testimonio prestado bajo juramento por el director médico de Monsanto, George Roush. ¿Qué revela este documento?

En los días relativamente tempranos del Agente Naranja, es decir, en las décadas de 1970 y 1980, se sabía que las dioxinas eran extraordinariamente dañinas para los mamíferos en experimentos de laboratorio. Fiel a su forma, la industria química argumentó -muy inverosímilmente para cualquiera excepto para ellos mismos y para el gobierno de los Estados Unidos- que esta toxicidad podría no aplicarse a una especie en particular: los seres humanos. Las únicas personas que podían probar esto eran los fabricantes de productos químicos que tenían un gran número de trabajadores contaminados y sus familias. Así, Monsanto publicó tres estudios sobre sus trabajadores que supuestamente demostraron que las dioxinas no eran cancerígenas para el ser humano. Excepto que, como Roush admitió bajo juramento, todos esos informes eran fraudulentos. Muchos casos judiciales y acuerdos de compensación para veteranos fracasaron con esos datos falsos.

¿Por qué cree que la industria química ha podido ejercer tal influencia?

La EPA protege a los contaminadores y no al público. Sólo finge proteger al público. Eso es lo que llegué a entender como científico que estudia la EPA y otras Agencias de Regulación, incluidas las de otros países. La razón fundamental, sin embargo, no se entiende. No son las "puertas giratorias" o la presión de la industria las que obligan a la EPA a operar del lado de los contaminadores, o de la industria de residuos o de los transgénicos. Para entender la historia real, es necesario escuchar a denunciantes como William Sanjour. Lo que les dirá es que la EPA no tiene el apoyo de Washington para hacer su trabajo. En particular, eso significa que no tiene el apoyo del Congreso o del presidente. Por lo tanto, el EPA tiene que planificar el incumplimiento. La agencia no puede cumplir su misión declarada porque si realmente prohibiera productos importantes o impusiera grandes multas, entonces el presidente despediría al administrador principal. Esto puede ser un misterio para la mayoría, pero dentro de la agencia, es la regla número uno: Cualquier información que pueda avergonzar a una industria importante nunca debe ver la luz del día.

Así que - y uno observa esto en detalle en los Poison Papers - toda evidencia de fraude o daño es ocultada a la primera oportunidad posible, preferiblemente antes de que llegue a la agencia. Esta es la razón por la cual la EPA ha desarrollado evaluaciones químicas en primer lugar, y por lo cual tolera pruebas fraudulentas cuando las descubre. Por eso decimos que las evaluaciones químicas son una fachada. Por eso decimos que los consumidores deben protegerse. Así que, para responder a su pregunta, esta es también la razón por la que la presión de la industria es tan efectiva. Esto se debe a que los responsables de la EPA ya se están esforzando por complacer a la industria. Un lobista de la industria simplemente tiene que expresar una leve preferencia por A y no por B, y pueden estar bastante seguros de que sucederá. La única vez que no sucede es cuando otra industria quiere B y no A.

Sin embargo, una razón importante por la que todo esto no se entiende es la campaña de muchas ONG. Con una teoría de hace mucho tiempo de que hay que apoyar a la EPA, porque si no las cosas podrían ir peor, de modo que han atenuado sus críticas a la agencia, y muchos ahora se están movilizando para defenderla de Donald Trump. Pero lo que los Poison Papers muestran es que la EPA no podría ser peor. Lo único que podría ser peor que una EPA no funcional es una EPA no funcional pero con un público que en gran medida imagina que tiene un EPA funcional. Desafortunadamente, esto último es lo que estamos haciendo hoy.

¿Cómo podemos arreglar la EPA para que cumpla su misión como agencia reguladora que antepone la salud y la seguridad del público y del medio ambiente frente a las demandas de la industria?

Hay varias soluciones. Una es hacer que la agencia sea independiente del presidente. La segunda es dividir la agencia en dos partes: una responsable de la aplicación y la otra de la redacción de los reglamentos. Esto se debe a que en este momento, es demasiado fácil para los responsables de la EPA introducir lagunas en los reglamentos, cosa que hacen. La tercera solución es proteger y recompensar eficazmente a los denunciantes. El cuarto es llevar las evaluaciones químicas internamente, donde pueden ser supervisadas y obtenidas bajo el Acta de Libertad de Información (FOIA). Las cuatro son necesarias.

-------------------------------------

Comentarios

Entradas populares de este blog

Científicos estadounidenses propusieron la obtención de virus con características únicas del SARS-CoV-2 en Wuhan

 por Emily Kopp, 18 de enero de 2024 usrtk.org  Científicos estadounidenses planearon trabajar con el Instituto de Virología de Wuhan para diseñar nuevos coronavirus con las características del SARS-CoV-2 un año antes de que el virus apareciera en esa ciudad, según documentos obtenidos por U.S. Right to Know. Aunque raras por naturaleza, estas características eran fundamentales para los intereses de investigación esotérica de los científicos que trabajaban con el laboratorio de Wuhan, muestran esos documentos. Los científicos, divididos entre la denominada "fuga de laboratorio" y las hipótesis del origen natural, han estudiado durante años el lenguaje arcano de una propuesta de investigación entre EE.UU. y China denominada " DEFUSE ", en la que se describían experimentos de ingeniería con coronavirus. La propuesta de subvención DEFUSE fue dirigida por el presidente de la Alianza EcoHealth, Peter Daszak. Ahora, los borradores y notas descubiertos a través ...

Catherine Malabou,: ¡Al ladrón!! Anarquismo y filosofía

  Apología del desorden o "máxima expresión del orden", abolición del Estado o desregulación organizada por él, la anarquía es fuente de ambigüedad. La filosofía contemporánea no es una excepción. Por Cyril Legrand , 22 de febrero de 2023 laviedesidees.fr/ El último libro de Catherine Malabou podría leerse como la historia de un malentendido: el malentendido conceptual y político en torno a la anarquía y el anarquismo. Hay que reconocer que estas palabras son confusas. Durante mucho tiempo y todavía a veces sinónimo de caos y desorden, desde el siglo XIX también han pasado a designar un movimiento político organizado -en una amplia variedad de formas- y un ideal social del que Élisée Reclus decía que era, por el contrario, "la máxima expresión del orden [1]". Y por si esta ambigüedad no fuera suficiente, el anarquismo, que es por definición antiestatal, se asocia hoy a veces a formas de desregulación y de retroceso frente al Estado, una confusión q...

Reseña de La era del capitalismo de vigilancia, de Shoshana Zuboff

  por James Bridle The Guardian Las empresas tecnológicas quieren controlar todos los aspectos de lo que hacemos, con fines lucrativos. Un libro audaz e impactante identifica nuestra nueva era del capitalismo Suena la alarma junto a tu cama, activada por un evento de tu calendario. El termostato inteligente de tu dormitorio, al detectar tu movimiento, abre el agua caliente e informa de tus movimientos a una base de datos central. Las noticias se actualizan en tu teléfono, con tu decisión diaria de hacer clic en ellas o no cuidadosamente monitorizada, y los parámetros ajustados en consecuencia. La distancia y el trayecto de tu carrera matutina, las condiciones de tu viaje al trabajo, el contenido de tus mensajes de texto, las palabras que pronuncias en tu propia casa y tus acciones bajo las cámaras que todo lo ven, el contenido de tu cesta de la compra, tus compras impulsivas, tus búsquedas especulativas y la elección de citas y parejas: todo ello registrado, converti...