Por Aaron Kesel, 9 de abril de 2020
Los
medios de comunicación corporativos siguen con la tendencia de
siempre: unos periodistas que sobornados por la industria de las
telecomunicaciones afirman que no hay estudios científicos que
sugieran que la tecnología 5G es peligrosa. Pero permítanme que les
diga lo contrario: tomen asiento, cojan papel y lápiz y aprendan a
investigar sobre los estudios científicos que se han publicado.
En
Internet hay muchas afirmaciones que dicen que no hay evidencias de
que la tecnología 5G tenga relación con actual epidemia provocada
por las redes 5G, mientras hemos sabido que en algunas zonas se
Europa se
han quemado antenas de telefonía. El diario The Guardian, que
dice ser independiente y no coaligarse con la prensa dominante,
publicó
recientemente un artículo desprestigiando a MIA y Woody
Harrelson por mostrar preocupaciones por este tecnología. Incluso no
hicieron referencia al estudio citado por Harrelson, que tras
difundirlo en Instagram ha sido duramente criticado y finalmente
eliminado.
Este
estudio del Dr. Martin Pall, profesor emérito de bioquímica y
ciencias médicas básicas de la Universidad del Estado de
Washington, se titula: "Papel
de la tecnología 5G en la epidemia de coronavirus en Wuhan, China",
en el que se presenta la teoría de que la supresión del sistema
inmunitario por exposición a las antenas 5G podría debilitar el
cuerpo y aumentar los efectos perjudiciales de COVID-19. El Dr. Pall
concluye:
“Es
mi opinión, por lo tanto, que la radiación 5G está estimulando en
gran medida la pandemia de coronavirus (COVID-19) y también la
principal causa de muerte, la neumonía y, por lo tanto, una
importante medida de salud pública sería desconectar las antenas
5G”.
Pall señala específicamente que no está diciendo que 5G sea la
única responsable del virus, sino que expresa si la radiación
podría estar empeorando las cosas.
“La
pregunta que se plantea aquí no es si 5G es responsable del virus,
sino más bien si la radiación de 5G, actuando a través de la
activación del VGCC puede estar exacerbando la replicación viral o
la propagación o letalidad de la enfermedad”.
A pesar de esto, MSM está pretendiendo que se pierda de vista el
vínculo de Harrelson con este estudio al decir que COVID-19 no
existía cuando se publicó esta investigación. Pall publicó
previamente un estudio denominado "5G:
Gran riesgo para la salud en la UE, EE.UU. y a nivel internacional".
La BBC también publicó
un artículo en contra de David Icke, quien parece estar
afirmando que COVID-19 es un engaño y está directamente conectado a
los efectos que estamos viendo, que se deberían a las antenas 5G.
Este escritor está en desacuerdo con esa posición y se pone del
lado de ZeroHedge que
publicó una lista de trabajos del Laboratorio de Virología de
Wuhan hablando sobre el SARS y los murciélagos, así como de la Dra.
checa Sona Pekova que también está trabajando en las pruebas del
virus y declaró
que es probable que sea un experimento de laboratorio que se haya
escapado debido a la aparición de proteínas modificadas. Pero
respetamos el derecho de Icke a expresar su opinión/teoría. Como
resultado del artículo de la BBC, al menos en parte, YouTube
ha prohibido todas las discusiones sobre 5G que puedan afectar
aún más a las víctimas de COVID-19 , que en palabras de Scientific
American del año pasado, "no
tenemos razones para creer que sea segura".
Ahora bien, si bien es cierto que no hay pruebas de que las propias
víctimas de COVID-19 se vean afectadas por el 5G (debido a que no
hay estudios sobre el tema), sí hay pruebas de que el 5G afecta al
medio ambiente, a los animales y a los seres humanos. En esencia, lo
que los medios de comunicación como The Guardian, la BBC y
otros están impulsando es la información propagandística sesgada y
falsa, que no tiene en cuenta que más
de 300 científicos y médicos quieren detener el despliegue de
5G debido a los temores de posibles problemas de salud subyacentes, o
los estudios que este autor citará a lo largo de este artículo.
Empezaré diciendo "no hay estudios que sugieran que el 5G
podría ser dañino" es un montón de mentiras y es algo
comparable al científico Sir Richard Doll diciendo "El Agente
Naranja no causa cáncer", defendiendo la industria química
mientras se
le remuneró durante 20 años y los "periodistas"
informando de eso como la verdad, ignorando los estudios
contradictorios. Porque hay estudios que citan peligros potenciales,
señalando que se necesita más investigación para determinar la
extensión de los daños actuales o futuros a los humanos, animales e
incluso a los sistemas existentes como - los satélites
meteorológicos que probablemente se verán afectados según
los meteorólogos.
De hecho, está
a punto de publicarse un estudio en mayo en las Toxicology
Letters de Elsevier que "presenta pruebas de que la
incipiente tecnología de redes móviles 5G no sólo afectará a la
piel y los ojos, como se cree comúnmente, sino que también tendrá
efectos sistémicos adversos", según el resumen en Science
Direct. La investigación conjunta está a cargo de
investigadores de la Escuela de Política Pública, Instituto de
Tecnología de Georgia, Georgia (Estados Unidos), Toxicología y
efectos en la salud del electromagnetismo, Universidad McGill
(Canadá), Farmacología molecular, Centro de Toxicología Einstein,
Albert Einstein College of Medicine, Estados Unidos, Laboratorio de
Toxicología, Facultad de Medicina, Universidad de Creta, Voutes,
71409 Heraklion, Creta (Grecia) y Departamento de Análisis,
Toxicología, Química Farmacéutica y Farmacognosia, Universidad de
Sechenov, 119991 Moscú (Rusia). Un artículo de uno de los autores
del estudio, Ronald N. Kostoff, doctorado en medicina, puede leerse
aquí titulado: "LA
MAYOR EXPERIENCIA MÉDICA POCO ÉTICA EN LA HISTORIA HUMANA".
Investigaciones
adicionales previamente publicadas han demostrado una creciente
evidencia de los peligros para el medio ambiente y la
salud pública de la radiación inalámbrica de 5G. Mientras
tanto, los EE.UU. está avanzando con su propio despliegue a nivel
nacional de más de 800.000 instalaciones de antenas de acuerdo con
la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones). Hablando de la FCC,
cuando la agencia no estaba totalmente comprometida como lo establece
la Ética de Harvard, publicaron un detallado PDF de Electric
Sense sobre los peligros del 5G en 2018 titulado: "Los
peligros del 5G: 11 razones para preocuparse".
Hasta ahora en los EE.UU. sólo unos pocos legisladores han
solicitado documentación de seguridad sobre la nueva tecnología,
mientras que la mayoría se ha mantenido en silencio, esos son: el
Senador Richard Blumenthal, Reps. Anna G. Eshoo, Thomas Suozzi,
Daniel Lipinsky, Andy Kim y Peter A. DeFazio han solicitado
documentación de seguridad, según
informó recientemente el IB Times.
El IB Times destaca además los peligros ignorados por la prensa
convencional y "artículos bien colocados que desacreditan los
argumentos" con el Dr. Devra Davis, el presidente de
ehtrust.org, quien también trabajó
en la administración Clinton escribiendo lo siguiente:
“En
2018, el Programa Nacional de Toxicología (NTP), el estándar de oro
de los Estados Unidos, confirmó "evidencia clara" de que
la radiación de los teléfonos móviles causaba tumores en el
corazón de las ratas, así como daños en el ADN. A los pocos días
de la publicación del informe, aparecieron artículos bien
posicionados que desacreditaban los hallazgos. Curiosamente, este
estudio gubernamental de 30 millones de dólares, así como otros que
vinculan la radiación de los teléfonos con la activación de los
tumores, la memoria y los cambios de comportamiento, no aparecen en
las páginas web de la EPA y de los CDC que pretenden resumir las
últimas investigaciones sobre el tema. La FDA ahora declara que "no
está de acuerdo" con las conclusiones sobre el cáncer del NTP,
y que "cree que los límites de seguridad existentes para los
teléfonos móviles siguen siendo aceptables para proteger la salud
pública".
Davis continúa escribiendo:
“¿El
programa de evaluación del gobierno concluye que la radiación de
los teléfonos móviles causa cáncer y la FDA dice que no está de
acuerdo? De hecho, el estudio del NTP no es el único que señala los
riesgos para la salud humana de la radiación de los teléfonos.
Científicos israelíes han informado que las frecuencias de 5G son
resonantes en los conductos sudoríparos humanos, enviando señales
más intensas dentro y a través del cuerpo. ¿Por qué la Clínica
Cleveland aconseja a los hombres que desean tener hijos sanos que
mantengan los teléfonos fuera de sus cuerpos para evitar daños a
sus órganos reproductivos? ¿Es realmente posible que los campos
magnéticos de alta intensidad y las ondas milimétricas puedan tener
muchos usos terapéuticos diferentes en la medicina para estimular el
crecimiento y la reparación de las células durante más de medio
siglo, y sin embargo no haya efectos negativos?”.
Davis señala un memorándum en su informe llamado "juegos
de guerra", que al investigar más a fondo expone la agenda
de la industria de las telecomunicaciones para "confundir al
público" sobre la ciencia de que las señales de radiación de
los teléfonos móviles más antiguos podrían dañar el ADN. La
directiva detallada fue enviada por Motorola a los asesores de
los medios en 1994 manifestando que "los juegos de guerra en la
ciencia" es una estrategia de los medios. En 2018, se realizaron
más estudios de laboratorio que relacionaban la radiación de los
teléfonos celulares con el cáncer en las ratas, aunque los
escépticos desmintieron las afirmaciones, informó
Alternet. Los investigadores encontraron que "la exposición
prolongada incluso a niveles muy bajos de radiación de RF, tal vez
por mecanismos distintos al calentamiento que siguen siendo
desconocidos, hace que las ratas sean excepcionalmente propensas a un
tumor raro llamado schwannoma, que afecta a un tipo de neurona (o
célula nerviosa) llamada célula de Schwann", informó
Scientific American.
Ese mismo año, un análisis de 97 estudios de la organización de
revisión EKLIPSE, financiada por la UE, concluyó que la radiación
electromagnética es un riesgo potencial creíble que afecta a la
orientación magnética de insectos y aves, e incluso la vida vegetal
se ve afectada, señalando que "los ecologistas advirtieron que
el despliegue de 5G podría causar un daño mayor", informó
The Telegraph.
Estudios posteriores muestran que la exposición a las ondas
milimétricas o a las frecuencias electromagnéticas (EMF) afectan
significativamente el
comportamiento y la
fisiología de las abejas, incluso
reduciendo su producción de miel. Esto se debe a que las abejas
absorben las frecuencias más altas de 5G
con mucha más intensidad; como resultado, el futuro de la
agricultura también podría verse afectado si se despliega la
tecnología. Otro estudio
reciente demostró que los insectos expuestos a una radiación de
5G experimentaban un aumento de su temperatura corporal, lo cual,
según los autores, no ocurría con 4G ni con WiFi.
Los estudios han demostrado que las frecuencias
utilizadas por 5G aumentan la temperatura
corporal de los insectos. Este fenómeno
no se observó con 4G o WiFi.
No son sólo los insectos, el daño va mucho más allá, ya que hay
abundantes pruebas de daño a la
vida silvestre y a los animales de laboratorio, incluyendo: Aves,
ranas,
mamíferos, ratones,
ratas
e incluso árboles.
En el caso de los seres humanos, se sabe que la radiación de
microondas de 5G afecta al cerebro, los impactos de los CEM en el
sistema
inmunológico y el daño a las células, así como a la piel y
otros numerosos problemas de salud.
Dos estudios han
demostrado previamente que la piel humana absorbe 5G, y es
probable que afecte negativamente a las glándulas sudoríparas del
cuerpo y a los niveles de estrés.
En
una reciente entrevista con Euronews, Dariusz Leszczynski,
experto en biología molecular y profesor adjunto de la Universidad
de Helsinki, Finlandia, dijo:
“Las garantías de seguridad relativas a la radiación emitida
por 5G se basan únicamente en la suposición de que las cantidades
bajas de radiación son seguras, no en la investigación biomédica.
Específicamente, el interrogante reside en los efectos de las ondas
milimétricas, también conocidas como de frecuencia extremadamente
alta, que 5G aprovechará. No sabemos lo que significarán en la
práctica para nuestros sistemas inmunológicos.
Las ondas de alta frecuencia sólo penetran unos pocos milímetros
en el cuerpo y esto está siendo utilizado como una forma de decir
"no te preocupes" por las industrias, pero nuestra piel es
el órgano más grande del cuerpo y está ligado a numerosas cosas,
incluyendo la respuesta inmune”.
Como
informó anteriormente Activist Post, la CNN señaló los
peligros de las ondas electromagnéticas ya en 1985. Por supuesto que
lo que importa es el nivel de GHZ que estas frecuencias están
usando.
BN Frank escribió:
“Las investigaciones han determinado que la exposición a TODAS
las fuentes de radiación de microondas - incluyendo 5G, Bluetooth,
radiación de teléfonos móviles y WiFi - puede interrumpir la
barrera hematoencefálica, provocar fugas y matar las células
cerebrales (ver 1,
2)
ASÍ COMO causar todo tipo de síntomas indeseables y problemas de
salud (ver 1,
2,
3) Y aumentar el riesgo de cáncer (ver 1,
2)”.
Si no se nos permite pensar libremente y tener un debate democrático
sobre una tecnología desconocida sin la censura de la sociedad
tecnocrática, no se sorprendan si la quema de antenas de telefonía
se convierte en algo mucho peor. La restricción de la libre
circulación de la información y un peligroso impulso a una
tecnología desconocida que tiene a muchos preocupados de que sus
implicaciones se atasquen en nuestra conciencia colectiva para su
aceptación, que un creciente consorcio de científicos y médicos
han advertido a los líderes mundiales desde al menos 2015 podría
causar todo tipo de problemas de salud, no es sólo orwelliano - es
criminal por derecho propio ya que tienen conflictos de interés para
su cumplimiento. En otras palabras, la tecnocracia está decidiendo
los beneficios por encima de nuestras preocupaciones en materia de
salud; y como señala Ronald N. Kostoff, todo está siendo aprobado
por los gobiernos de todo el mundo con la excepción de unos pocos.
En 2011, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer
(IARC) revisó la literatura publicada y clasificó a RFR como un
"posible" (Grupo 2B) carcinógeno humano según un estudio
publicado el año pasado titulado: "Riesgos
para la salud y el bienestar por la radiación de radiofrecuencia
emitida por los teléfonos móviles y otros dispositivos
inalámbricos".
Los científicos hicieron un seguimiento de esa clasificación por la
IARC en 2018, expresando
que, sobre la base de las pruebas examinadas, opinan que "la
actual categorización de la IARC de la RFR como posible carcinógeno
humano (Grupo 2B) debería elevarse a Carcinógeno para los seres
humanos (Grupo 1)".
Además, hay que preguntarse ¿por qué demonios los "periodistas"
y "verificadores de hechos" de los medios de comunicación
han estado reportando la mentira de que no hay evidencia de que el 5G
cause problemas de salud todo este tiempo durante años expresando
que es una teoría descabellada? ¿Quizás es por su dependencia de
la industria de las telecomunicaciones para los ingresos por
publicidad? ¡Pues entonces cierra la boca!
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