Investigaciones científicas publicadas sobre 5G y 4G: Antenas de Celda Pequeña, radiación inalámbrica y salud
Las investigaciones científicas publicadas y revisadas por expertos ya indican que las tecnologías inalámbricas actuales de 2G, 3G y 4G -que se utilizan hoy en día con nuestros teléfonos móviles, ordenadores y tecnología portátil- generan (crean) exposiciones a radiofrecuencias que suponen (plantean) un grave riesgo para la salud de los seres humanos, los animales y el medio ambiente. Los científicos advierten que, antes de desplegar la 5G, es urgente investigar los efectos sobre la salud humana para garantizar la protección del público y del medio ambiente.
Las " celdas pequeñas " son antenas de microondas (básicamente torres de telefonía móvil más cortas) que se están instalando de manera rápida en zonas públicas, en postes de servicios públicos y farolas frente a casas, parques y escuelas. Al igual que las torres de telefonía móvil, estas antenas inalámbricas generan y emiten radiaciones de radiofrecuencia (RF) de microondas para transmitir señales de redes 2G, 3G y 4G. Las empresas planean añadir pronto una nueva tecnología llamada 5G que utilizará la actual tecnología 4G con frecuencias aún más altas. Las frecuencias más altas incluyen emisiones de ondas milimétricas que antes no se emitían en zonas públicas.
Las empresas afirman que estas antenas 4G y 5G aumentarán tanto los niveles de radiación inalámbrica en la zona que están trabajando para flexibilizar los límites de radiación establecidos por varios gobiernos para poder desplegarla. Una investigación de 2021 descubrió que las personas que se exponen a valores de radiación más altos presentan dolores de cabeza, mareos y pesadillas más severas. Además, duermen menos horas".
Más de 240 científicos publicaron un comunicado para que las Naciones Unidas reduzcan la exposición de la población y pidieron una moratoria para el 5G citando los efectos biológicos adversos " constatados" de la radiación de radiofrecuencia. Las investigaciones revisadas por expertos han vinculado una gran cantidad de efectos adversos a la radiación de radiofrecuencia inalámbrica, incluyendo cáncer cerebral, cáncer de mama, daño del ADN, cáncer de tiroides, daños en el esperma, daño cerebral, dolores de cabeza, diabetes, estrés oxidativo, daños en el hígado, disfunción inmunológica, efectos sinérgicos, alteración de la actividad cerebral, reproducción dañada, los cambios en el sueño, hiperactividad, alteración del crecimiento y daño a la memoria, entre otros.
La 5G utilizará no solo las frecuencias actualmente en uso, sino también frecuencias más altas de ondas milimétricas y submilimétricas. Las celdas pequeñas que se están instalando en las ciudades suelen ser de tecnología 4G con una gran variedad de frecuencias. Por lo tanto, cuando consideramos los impactos en la salud del 5G y de las celdas pequeñas, estamos viendo la investigación sobre las tecnologías actuales y las frecuencias en uso, además de la investigación sobre las ondas submilimétricas y milimétricas. El estándar 5G es nuevo y no hay estudios que hayan analizado la exposición humana a largo plazo al 5G. Sin embargo, el conjunto de investigaciones actuales que han encontrado efectos de la tecnología inalámbrica actual proporciona datos suficientes para que los científicos soliciten una moratoria.
Reseñas publicadas sobre el 5G
"Expansión de la tecnología inalámbrica 5G: Salud Pública e Implicaciones Medioambientales", publicado en Environmental Research, es una revisión de la investigación que documenta la gama de efectos adversos notificados por las ondas de radiofrecuencia y las ondas milimétricas: los efectos van desde el cáncer hasta los cambios en el crecimiento de las bacterias y los daños en el ADN. El estudio concluye que "se justifica una moratoria en el despliegue del 5G" y "la suma de esta radiación 5G de alta frecuencia añadida a una mezcla ya compleja de frecuencias más bajas, contribuirá a un resultado negativo para la salud pública ... desde las perspectivas de la salud física y mental" (Russell, 2018).
" Efectos adversos para la salud de la tecnología de redes móviles 5G en condiciones reales" publicado en Toxicology Letters identifica el amplio espectro de efectos adversos para la salud de la radiación no ionizante no visible y concluye que la tecnología de redes móviles 5 G afectará no sólo a la piel y los ojos, sino que también tendrá efectos sistémicos adversos. Afirman que la 5G aumentará la cantidad de torres de telefonía móvil en un orden de magnitud. Los investigadores concluyen que, en conjunto, para la parte de alta frecuencia (radiofrecuencia-RF) del espectro, las revisiones publicadas actualmente muestran que la radiación de RF por debajo de las directrices de la FCC puede provocar carcinogenicidad (tumores cerebrales/gliomas, cáncer de mama, neuromas acústicos, leucemia, tumores de la glándula parótida), genotoxicidad (daño del ADN, inhibición de la reparación del ADN, estructura de la cromatina), mutagenicidad, teratogenicidad, enfermedades neurodegenerativas (enfermedad de Alzheimer, esclerosis lateral amiotrófica), problemas neuroconductuales, autismo, problemas reproductivos, efectos en el embarazo, exceso de especies reactivas de oxígeno/estrés oxidativo, inflamación, apoptosis, alteración de la barrera hematoencefálica, alteración de la producción de la glándula pineal/melatonina, trastornos del sueño, dolor de cabeza, irritabilidad, fatiga, dificultades de concentración, depresión, mareos, acúfenos, ardor y enrojecimiento de la piel, trastornos digestivos, temblores, irregularidades cardíacas, efectos adversos en los sistemas neural, circulatorio, inmunitario, endocrino y óseo" y "desde esta perspectiva, la radiofrecuencia es una causa muy generalizada de enfermedad" (Kostoff et al. , 2020).
"Hacia los sistemas de comunicación 5G: ¿Existen implicaciones para la salud?", publicado en la revista International Journal of Hygiene and Environmental Health, es una revisión de investigaciones en la que se detalla que las ondas milimétricas pueden alterar la expresión génica, promover la proliferación celular y la síntesis de proteínas relacionadas con el estrés oxidativo y los procesos inflamatorios y metabólicos." Los investigadores concluyen que "los indicios disponibles parecen suficientes para demostrar la existencia de efectos biomédicos, para invocar el principio de precaución" (Di Ciaula, 2018).
El artículo " Una nueva mirada a tres posibles mecanismos propuestos para la carcinogénesis de la radiación 5G" plantea tres mecanismos. Uno de ellos es que "la absorción de la radiación 5G en la piel puede conducir a la generación de altos niveles de radicales libres, lo que a su vez aumenta el riesgo de cáncer de piel". Yakymenko et al., han informado de que entre 100 publicaciones revisadas por pares sobre los efectos oxidativos de la radiación de radiofrecuencia de baja intensidad incluidas en su revisión, 93 estudios mostraron que la radiación de radiofrecuencia indujo efectos oxidativos en los sistemas biológicos".
" Derivación sistemática de los límites de seguridad en la exposición a la radiofrecuencia 5G variable en el tiempo, basada en modelos analíticos y en la dosis térmica", publicado en Health Physics, documenta cómo el calentamiento significativo de los tejidos puede ser generado por las breves y rápidas descargas de energía de la tecnología 5G. "Los resultados también muestran que la relación pico-promedio de 1.000 tolerada por las directrices del Consejo Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante puede conducir a un daño tisular permanente incluso después de exposiciones cortas, destacando la importancia de revisar las directrices de exposición existentes" (Neufeld y Kuster, 2018).
Una revisión de los estudios sobre los 6 a 100 GHz (Simkó y Mattsson, 2019) financiada por Deutsche Telekom de Alemania encontró que "los estudios disponibles no proporcionan información adecuada y suficiente para una evaluación significativa de la seguridad, o para la cuestión de los efectos no térmicos". La revisión afirmaba que "es necesario investigar sobre la evolución del calentamiento puntual en superficies pequeñas, por ejemplo, la piel o el ojo, y sobre cualquier impacto medioambiental". Este estudio citó una investigación que descubrió que "la existencia de glándulas sudoríparas [120,121] y también de capilares en la dermis puede causar niveles de SAR (Tasa de absorción específica) localmente elevados [122]. Este último estudio demostró que los niveles de SAR en los vasos podían ser hasta 30 veces superiores a los de la piel circundante, dependiendo del diámetro de los vasos."
Simkó y Mattsson, 2019, analizaron la calidad de los estudios seleccionados según criterios específicos. Los estudios se categorizaron por la presencia de un grupo qu eno recibe tratamiento/control, dosimetría, control positivo, control de temperatura y si el estudio era ciego. De los 45 estudios in vivo, el 78% (35) demostraron respuestas biológicas tras la exposición a la MMW (radiación electromagnética). Sin embargo, cuando se analizaron los criterios de calidad, "sólo se identificaron tres publicaciones que cumplían los cinco criterios [26,51,53]". (Nota de EHT: Estas tres publicaciones encontraron un efecto). De forma similar, 31 de los 53 estudios in vitro encontraron alo menos un efecto. Sin embargo, sólo 13 estudios cumplían 3 de los 5 criterios y los autores concluyen que "el número de exámenes y los criterios de calidad son insuficientes para un análisis estadístico". Hay que subrayar que este análisis de calidad abarca todas las publicaciones que tratan de las respuestas/efectos de la exposición a los MMW de 6 a 100 GHz, independientemente de los criterios de valoración probados. Para realizar un análisis de correlación, se necesitaría un mayor número de estudios comparables (por ejemplo, puntos finales idénticos en un grupo de frecuencias)."
El estudio " Efectos fisiológicos de las ondas milimétricas sobre la piel y las células cutáneas: Una visión general de los estudios publicados hasta la fecha", publicado en Reviews on Environmental Health por Dariusz Leszczynski, revisaba 99 estudios y concluía que las "pruebas científicas relativas a los posibles efectos de las ondas milimétricas en los seres humanos son insuficientes para elaborar límites de exposición con base científica y para desarrollar políticas de salud humana con base científica". No se ha investigado lo suficiente y, por lo tanto, deben considerarse medidas de precaución para el despliegue del 5G, hasta que se realicen un número suficiente de estudios de investigación de calidad y se establezca científicamente el riesgo para la salud, o la ausencia del mismo." "En conclusión, hay una necesidad urgente de investigación sobre los efectos biológicos y de salud de las ondas milimétricas porque, utilizando las pruebas actualmente disponibles sobre los efectos en la piel, las afirmaciones de que "sabemos que la piel y la salud humana no se verán afectadas" así como las afirmaciones de que "sabemos que la piel y la salud humana se verán afectadas" son suposiciones prematuras que carecen de suficiente base científica." (PDF del manuscrito aceptado)
Los efectos de la polarización química por la radiación del campo electromagnético procedente del novedoso despliegue de la red 5G en frecuencia ultra alta, publicados en la revista Health and Technology (Ugochukwu et al., 2021), concluyen que "hay que tener cuidado de no desplegar la red 5G en frecuencia ultra alta por encima de 20 GHz debido a sus efectos adversos para la salud". "Según los diversos resultados de la investigación, el despliegue de la tecnología de red 5G bajo la banda base ultra alta por encima de 20 GHz producirá efectos como el calentamiento de los tejidos corporales debido a la inducción del campo electromagnético, ya que el cuerpo humano es de naturaleza dipolar. Los efectos se ampliarán para producir polarización dieléctrica, polarización iónica, polarización interfacial y polarización orientativa".
5G, la tecnología inalámbrica y la vida silvestre
Los límites de la FCC y la ICNIRP no se desarrollaron para proteger nuestra flora o fauna. Los límites de "seguridad" de la radiación inalámbrica para los árboles, las plantas, los pájaros y las abejas simplemente no existen. Ninguna agencia estadounidense ni autoridad internacional con experiencia en ciencia, biología o seguridad ha actuado nunca para revisar la investigación y establecer límites de seguridad para las aves, las abejas, los árboles y la fauna.
Una revisión de 2021 (Balmori 2021) encontró "suficientes pruebas sobre el daño causado por la radiación electromagnética" a los insectos para afirmar que "la radiación electromagnética debe considerarse seriamente como un motor complementario para la dramática disminución de los insectos, actuando en sinergia con la intensificación agrícola, los pesticidas, las especies invasoras y el cambio climático." El documento concluye que "debería aplicarse el principio de precaución antes de considerar cualquier nuevo despliegue (como el 5G)".
En 2021, Levitt, Lai y Manville (2021) realizaron una revisión exhaustiva de la investigación titulada "Efectos de los campos electromagnéticos no ionizantes en la flora y la fauna, parte 1. Aumento de los niveles de CEM (campo electromagnético) en el medio ambiente" publicado en Reviews of Environmental Health encontró "aumentos exponenciales en casi todos los ambientes. "El resumen afirma que "se han observado efectos biológicos en todos los taxones y frecuencias a intensidades muy bajas comparables a las exposiciones ambientales actuales. Se han observado amplios efectos en la vida silvestre sobre la orientación y la migración, la búsqueda de alimentos, la reproducción, el apareamiento, la construcción de nidos y guaridas, el mantenimiento y la defensa del territorio, y la longevidad y la supervivencia. Se han observado efectos citotóxicos y genotóxicos... Es hora de reconocer los CEM ambientales como una nueva forma de contaminación y de desarrollar normas en las agencias reguladoras que designen el aire como "hábitat" para que los CEM puedan ser regulados como otros contaminantes. La pérdida de vida silvestre a menudo no se ve ni se documenta hasta que se alcanzan los puntos de inflexión. Las normas de exposición crónica a largo plazo a los CEM de bajo nivel, que ahora no existen, deberían establecerse en consecuencia para la vida silvestre, y las leyes medioambientales deberían aplicarse estrictamente."
Este documento, que forma parte de una serie de tres partes que abordan las frecuencias inalámbricas que se utilizan actualmente, así como las complejas señales que se desplegarán para la 5G, plantea "serias preocupaciones en relación con el sincronismo porque interactúa con las células vivas de maneras extremadamente complejas que no tienen nada que ver con los umbrales térmicos tradicionales. La forma de onda en sí misma es el componente biológicamente activo" y "La razón por la que el sincronismo puede tener un impacto biológico único es porque los pulsos de radiación de pico muy rápido generan ráfagas de energía que pueden dar lugar a lo que se denomina precursores de Sommerfeld y Brillouin en las células vivas que, a su vez, pueden penetrar y dispersarse mucho más profundamente de lo que predicen los modelos tradicionales". Los precursores Sommerfeld/Brillouin se forman sobre todo con exposiciones de banda ultraancha como las que se proponen con la 5G".
Un estudio realizado en 2020 sobre los "efectos biológicos de los campos electromagnéticos en los insectos" por la alta tensión, las comunicaciones móviles y la WLAN llegó a la conclusión de que, además de los pesticidas y la pérdida de hábitats, las radiaciones de las comunicaciones móviles también tienen efectos negativos en los insectos y son, por tanto, otro factor de debilitamiento del mundo de los insectos. Lea " Efectos biológicos de los campos electromagnéticos sobre los insectos " de Alain Thill.
Varias revisiones bibliográficas advierten que los CEM no ionizantes son una "amenaza emergente" para la vida silvestre (Balmori 2015, Curachi 2013, Sivani 2012) y los impactos sobre los polinizadores están documentados en estudios publicados (Favre 2011, Kumar et.al., 2011, Lazaro et al., 2016). Las investigaciones de campo han descubierto que años de exposición a la radiación de las torres de telefonía móvil dañan los árboles (Waldmann-Selsam, C., et al. 2016, Helmut 2016, Haggerty 2010) y las plantas (Halgamuge 2017, Pall 2016, Halgamuge y Davis 2019). Se ha descubierto que la radiación de radiofrecuencia afecta al sentido magnético de los invertebrados (incluidos los insectos) (Tomanová y Vácha, 2016; Vácha et al., 2009) las aves (Engels et al., 2014) y los mamíferos (Malkemper et al., 2015). Además, las investigaciones muestran que las abejas y los polinizadores podrían sufrir graves impactos debido a las frecuencias más altas que se utilizarán en la 5G, ya que las frecuencias más altas resuenan con sus cuerpos, lo que resulta en una potencia absorbida hasta un 370% mayor.
En la actualidad no existe ningún programa de investigación financiado por el Gobierno estadounidense sobre los efectos biológicos no térmicos de las emisiones de radiofrecuencia en el medio ambiente. La EPA, que anteriormente realizaba este tipo de investigación, perdió todos sus recursos de investigación en 1996, y no ha hecho nada desde entonces. En julio de 2020, la directora de la División de Protección contra la Radiación de la EPA, Lee Ann B. Veal, escribió a Theodora Scarato, directora ejecutiva de la EHT, que la EPA no tenía ningún cometido de financiación en materia de radiofrecuencia inalámbrica y que no tenían conocimiento de que se hubieran desarrollado límites de seguridad o revisiones de investigación relacionadas con los impactos de la radiofrecuencia en las aves y el medio ambiente. Lea la carta. La EPA declaró que su última revisión de investigación fue su informe de 1984. La FCC confirmó en un seminario web de la USTTI el 15 de octubre de 2020 que sus límites se referían únicamente a los seres humanos.
Una Petición de Certiorari al Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos correspondiente al Segundo Circuito del 8 de septiembre de 2000. Aclara cómo hace décadas, cuando se establecieron los límites de la FCC, se impidió a la EPA revisar adecuadamente la información científica sobre los daños de los campos electromagnéticos.
"La confianza del Tribunal en la EPA era técnicamente correcta pero sustancialmente ingenua. De lo que no se dio cuenta el Tribunal es de que el Congreso puso fin a la financiación de la investigación sobre la radiación por parte de la EPA en 1996, y que no ha habido personal disponible en la EPA para llevar a cabo dicha investigación durante los últimos cinco años."
Las ondas milimétricas 5G y la piel humana
Algunas operadoras incorporarán ondas milimétricas y submilimétricas en las redes inalámbricas 5G.
El estudio " Exposición al campo electromagnético humano en la 5G a 28 GHz", publicado en la revista IEEE Consumer Electronics Magazine, evaluó la exposición humana a la radiofrecuencia de tres sistemas inalámbricos -5G, 4G y 3,9G- y descubrió que las frecuencias más altas de la 5G penetran en la piel de forma muy intensa a pesar de que la profundidad de penetración es más superficial: "El SAR es inversamente proporcional a la profundidad de penetración y, por lo tanto, una penetración más superficial que se produce en la 5G produce una mayor absorción". Los autores concluyen que "el hecho de que un CEM de alta frecuencia no pueda penetrar profundamente en la piel humana no significa que no sea peligroso".
" La piel humana como receptor de sub-THz: ¿el 5G supone un peligro para ella o no?", publicado en Environmental Research, y " El modelado de la absorción de la radiación de sub-THz por la piel humana", publicado en IEEE Transactions on Terahertz Science and Technology, son dos artículos de físicos que presentan una investigación que encontró que las frecuencias más altas de 5G se absorben intensamente en los conductos sudoríparos humanos (en la piel), a un nivel de absorción mucho más alto que otras partes de los tejidos de nuestra piel (Betzalel et al., 2017, Betzalel et al., 2018). En un artículo publicado en Environmental Research, los investigadores concluyen: "Levantamos una bandera de advertencia contra el uso sin restricciones de las tecnologías sub-THz para la comunicación, antes de que se exploren las posibles consecuencias para la salud pública" (Betzalel, et al., 2018).
Un estudio de 2020 publicado en la revista Environmental Research and Public Health investigó la exposición combinada de sistemas móviles de 3 G a 1950 MHz de radiofrecuencia y rayos UV y descubrió que una exposición de 24 horas a la radiofrecuencia reducía significativamente la concentración de la enzima MMP-1, causada por la exposición previa a los rayos UV. Aunque no encontraron cambios en las citocinas debidos a la exposición a la RF por sí sola o a la potenciación de los efectos de la radiación UV, sus resultados indican cambios tras la exposición y señalan la importancia de investigar éste y otros efectos en la piel. Los autores concluyen que "la investigación de los posibles efectos adversos sobre la piel debidos a los campos electromagnéticos de alta frecuencia cobra cada vez más importancia antes del despliegue de los sistemas móviles 5G. Con esta nueva tecnología, la absorción de la exposición a las radiofrecuencias en la piel será mayor. La piel será el órgano diana más importante de la exposición a RF del 5G. Por lo tanto, nuestro enfoque de la exposición combinada (es decir, consecutiva) a los rayos UV y RF podría ser importante en futuras investigaciones relacionadas con el 5G y la piel."
Un artículo de 2021 "La radiación de ondas milimétricas (MM) y de microondas produce efectos profundamente penetrantes: La biología y la física" de Martin L Pall PHD revisa la evidencia científica sobre cómo las ondas MM pueden tener efectos altamente penetrantes afirmando que "en los seres humanos, las ondas MM tienen efectos penetrantes incluyendo impactos en el cerebro, produciendo cambios en el EEG y otros cambios neurológicos/neuropsiquiátricos, aumentos en la hipersensibilidad electromagnética aparente y producen cambios en las úlceras y en la actividad cardíaca... Específicamente, los campos eléctricos de las ondas MM son casi completamente absorbidos en la parte externa que se encuentra a 1 mm de la superficie debido a la alta constante dieléctrica de las fases acuosas biológicas. Sin embargo, los campos magnéticos son muy penetrantes. Los campos magnéticos variables en el tiempo tienen un papel central en la producción de efectos altamente penetrantes. El mecanismo principal de la acción de los CEM es la activación del canal de calcio activado por voltaje (VGCC) con los CEM actuando a través de sus fuerzas en el sensor de voltaje, en lugar de la despolarización de la membrana plasmática... Hay tres hallazgos muy importantes aquí que rara vez se reconocen en la literatura científica de los CEM: la coherencia de los CEM generados electrónicamente; el papel clave de los campos magnéticos variables en el tiempo en la generación de efectos altamente penetrantes; el papel clave de los pulsos de CEM tanto modulantes como puros en el aumento de la variación de tiempo de alto nivel a muy corto plazo de los campos magnéticos y eléctricos. Es probable que las auténticas directrices de seguridad deban mantener la variación temporal en nanosegundos de los campos eléctricos y magnéticos coherentes por debajo de algún nivel máximo para producir una auténtica seguridad. Estos hallazgos tienen importantes implicaciones con respecto a la radiación 5G".
Las frecuencias más altas del 5G afectarán a los insectos
" La exposición de los insectos a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia de 2 a 120 GHz", publicado en Scientific Reports, es el primer estudio que investiga cómo los insectos (incluida la abeja occidental) absorben las frecuencias más altas (de 2 GHz a 120 GHz) que se utilizarán en el despliegue de 4G/5G. Las simulaciones científicas mostraron aumentos de la potencia absorbida de entre el 3% y el 370% cuando los insectos fueron expuestos a las frecuencias. Los investigadores concluyeron: "Esto podría provocar cambios en el comportamiento, la fisiología y la morfología de los insectos a lo largo del tiempo...." (Thielens et al., 2018)
Según Belyaev 2019, "los efectos sobre la salud de las exposiciones crónicas a las MMW pueden ser más significativos que para cualquier otro rango de frecuencia". El resumen afirma que, " Se han registrado varias respuestas a las microondas no térmicas (MW) de la comunicación móvil, incluidos los efectos adversos para la salud relacionados con la electrohipersensibilidad, los riesgos de cáncer, los efectos neurológicos y los impactos reproductivos, mientras que algunos estudios no informaron de tales efectos. Esta presentación ofrece una visión general de la compleja dependencia de los efectos de las MW de diversas variables físicas y biológicas, que explican, al menos parcialmente, una aparente incoherencia en los datos publicados. Entre otras variables, se informó de la influencia de la frecuencia de la portadora, la polarización, la modulación, la intermitencia, los campos electromagnéticos parásitos, el genotipo, los rasgos fisiológicos y la densidad celular durante la exposición. En la actualidad, los efectos biológicos y sobre la salud de la comunicación 5G, que utilizará microondas de frecuencias extremadamente altas (ondas milimétricas MMW, con una longitud de onda de 1 a 10 mm), son motivo de gran preocupación para el público. De los estudios disponibles se desprende que las MMW, en condiciones específicas de exposición a intensidades muy bajas por debajo de las directrices de la ICNIRP, pueden afectar a los sistemas biológicos y a la salud humana. Se observaron efectos tanto positivos como negativos en función de los parámetros de exposición. En particular, la MMW inhibió la reparación del daño en el ADN inducido por la radiación ionizante en frecuencias y polarizaciones específicas. Se desconoce definitivamente hasta qué punto la tecnología 5G y el Internet de las cosas afectarán a la biota y a la salud humana. Sin embargo, basándose en el posible papel fundamental del MMW en la regulación de la homeostasis y la ausencia casi completa de MMW en la atmósfera debido a la absorción efectiva, lo que sugiere la falta de adaptación a este tipo de radiación, los efectos sobre la salud de las exposiciones crónicas a MMW pueden ser más significativos que para cualquier otro rango de frecuencia."
Los efectos biológicos de las ondas milimétricas documentados desde hace años
"Efecto biológico de las ondas milimétricas", una revisión rusa sobre las ondas milimétricas desclasificada por la CIA en 2012, informaba de múltiples resultados de investigación y concluía que: "Los estudios morfológicos, funcionales y bioquímicos realizados en humanos y animales revelaron que las ondas milimétricas provocaban cambios en el organismo que se manifestaban en alteraciones estructurales en la piel y en los órganos internos, cambios cualitativos y cuantitativos de la composición de la sangre y la médula ósea y cambios de la actividad refleja condicionada, la respiración de los tejidos, la actividad de las enzimas que participan en el proceso de respiración de los tejidos y el metabolismo nucleico" (Zalyubovskaya, 1977).
" Estado actual e implicaciones de la investigación sobre los efectos biológicos de las ondas milimétricas: Una revisión de la literatura", publicado en BioElectroMagnetics, revisó docenas de resultados de investigación sobre las ondas milimétricas de baja intensidad y determinó que los "efectos de las ondas milimétricas no podían explicarse fácilmente por los cambios de temperatura durante la irradiación". La revisión concluye cuestionando la idoneidad de los límites reglamentarios afirmando que, "Los límites de seguridad para estos tipos de exposición se basan únicamente en las predicciones de acumulación de energía y calentamiento de las ondas milimétricas, pero en vista de los estudios recientes este enfoque no es necesariamente adecuado" (Pakhomov et al., 1998).
" El calentamiento de la piel y las lesiones causadas por la exposición prolongada a las ondas milimétricas: teoría basada en un modelo de piel acoplado a un modelo de cuerpo entero y en la liberación local de bioquímicos de las células a temperaturas suprafisiológicas", publicado en IEEE Transactions On Plasma Science concluye que una consecuencia del calentamiento por MMW es la alteración de la permeabilidad de la membrana celular. Las capas cercanas de la piel se ven afectadas por el mecanismo biofísico de liberación de sustancias bioquímicas a través de las membranas celulares. "Las moléculas liberadas llegan a otras regiones de la piel por difusión y al torrente sanguíneo por perfusión, donde, según nuestra hipótesis, las moléculas interactúan con las células susceptibles. Esto plantea la posibilidad de una lesión indirecta adicional en las regiones cutáneas más profundas cercanas que experimentan un calentamiento insignificante. La liberación bioquímica también puede provocar lesiones en lugares distantes dentro del cuerpo mediante el aclaramiento por perfusión que transfiere las moléculas a la circulación sistémica para llegar a otras células susceptibles" (Stewart et al., 2006).
Siegel et al, 2010, publicado en Electronics Records, revisó una serie de experimentos "que muestran cambios en el potencial de la membrana celular y la tasa de disparo del potencial de acción de las neuronas corticales bajo exposiciones cortas (1 minuto) a la radiación de onda continua de 60 GHz a niveles de potencia de mW/cm2, más de 1000 veces por debajo de la exposición máxima permitida por el gobierno de los Estados Unidos". "A niveles de potencia de aproximadamente 300 nW/cm2 y superiores, observamos una fuerte inhibición de la tasa de disparo del potencial de acción en algunas de las neuronas, y un aumento del disparo en otras, lo que quizás indica la heterogeneidad funcional en la población neuronal estudiada. ...Se cree que estos resultados son las primeras mediciones correlativas positivas de los cambios en tiempo real de la actividad neuronal con exposiciones de ondas milimétricas de muy baja potencia. Los experimentos apuntan a cambios en la apertura de los canales de la membrana...."
Sí, añadir más antenas de telefonía móvil aumenta la exposición en las comunidades
Un estudio de 2018 publicado en Annals of Telecommunications encontró un aumento de la exposición a RF-EMF de las redes LTE de celdas pequeñas en dos ciudades urbanas de Francia y los Países Bajos. Los investigadores midieron los RF-EMF de las redes LTE (Long-Term Evolution) MC (macroceldas que significan grandes torres de telefonía) y SC (estaciones base de celdas pequeñas de baja potencia) y descubrieron que las redes de celdas pequeñas aumentaban las emisiones de radio de las estaciones base (llamadas downlink) en un factor de 7 a 46 mientras que disminuían las emisiones de radio de la exposición de los equipos de los usuarios ( llamadas ) en un factor de 5 a 17. Así, mientras que los propios dispositivos podrían emitir menos radiación, las antenas de telefonía aumentarán los niveles procedentes de las antenas de telefonía (Mazloum et al., 2019). Este estudio muestra que el aumento de las exposiciones sería involuntario. Podemos apagar nuestros teléfonos, pero no podemos apagar las antenas del barrio.
Un documento de 2020 " Análisis de la radiación en una estrategia de despliegue gradual de la red 5G", presentado en el 3er Foro Mundial 5G del IEEE, documenta cómo los ingenieros descubrieron que se producirían aumentos significativos en los niveles de radiación de radiofrecuencia si se desplegara completamente una red 5G basada en mmWave en Austin Texas. Los investigadores trazaron primero un mapa de las antenas LTE preexistentes y luego trazaron el diseño del mundo real para la instalación de las torres de telefonía y los repetidores de señal que serían necesarios en la ciudad para construir completamente una red 5G basada en mmWave (ondas milimétricas). A continuación, los ingenieros simularon las densidades de potencia de radiofrecuencia que se experimentarían en los entornos exteriores si se instalaran las antenas 5G mmWave. Descubrieron que la red de ondas milimétricas 5G totalmente desplegada provocaría un aumento significativo de los niveles de radiofrecuencia en el exterior de la ciudad. Los investigadores concluyen que "esto sugiere que las redes móviles 5G aún no pueden clasificarse como seguras para el público, y exige consideraciones serias antes de utilizar las comunicaciones mmWave para las redes 5G, dados los daños potenciales que podría ocasionar al público". Los ingenieros crearon un mapa de radiación para mostrar el aumento de los niveles de radiación en caso de que el 5G se despliegue completamente en Austin Texas.
Un estudio australiano publicado en el Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology también descubrió que los niños de las guarderías con instalaciones de antenas cercanas tenían una exposición a la radiofrecuencia casi tres veces y media mayor que los niños con instalaciones más alejadas a más de 300 metros (Bhatt et al., 2016).
Un estudio multinacional de 2018 publicado en Environment International midió la RF en varios países. Descubrió que la radiación de las torres de telefonía móvil es el contribuyente dominante en la exposición a la RF en la mayoría de las áreas exteriores; la exposición en las áreas urbanas fue más alta y esa exposición ha aumentado drásticamente. Como ejemplo, las mediciones que los investigadores realizaron en Los Ángeles (Estados Unidos) fueron 70 veces más altas que la estimación de la EPA estadounidense de hace 40 años (Sagar et al., 2018).
Como ejemplo de la rapidez con la que aumentan las radiofrecuencias procedentes de las antenas inalámbricas, un estudio publicado en 2014 por Environmental Research analizó las radiofrecuencias en tres ciudades europeas y descubrió que, en solo un año (entre abril de 2011 y marzo de 2012), los niveles totales de exposición a las radiofrecuencias en todas las zonas exteriores combinadas aumentaron un 57,1% en Basilea, un 20,1% en Gante y un 38,2% en Bruselas. "El aumento de la exposición se observó de forma más consistente en las zonas exteriores debido a las emisiones de las estaciones base de telefonía móvil" (Urbinello et al., 2014).
Otro estudio, publicado en Environment International, analizó a 529 niños de Dinamarca, Países Bajos, Eslovenia, Suiza y España que llevaban medidores alrededor de la cintura o en una mochila durante el día y colocados cerca de la cama por la noche. Los investigadores descubrieron que "los mayores contribuyentes a la exposición total de RF-EMF ambiental personal fueron el enlace descendente (es decir, de las estaciones base de las torres de telefonía móvil) y la de transmisión" (Birks et al., 2018).
La radiación de las torres de telefonía móvil es una contribución significativa a nuestra exposición diaria a la RF. Un estudio publicado recientemente en el International Journal of Environmental Research and Public Health equipó a adultos australianos con un dispositivo de medición de RF en una pequeña bolsa de cadera durante aproximadamente 24 horas consecutivas. El estudio descubrió que "el enlace descendente y la emisión son los principales contribuyentes a la exposición personal total a RF-EMF". El enlace descendente (RF de la estación base de telefonía móvil) contribuyó al 40,4% de la exposición total a RF-EMF (Zeleke et al., 2018).
Otro estudio publicado en la revista Science of The Total Environment, dio a 50 padres coreanos y a su hijo un dispositivo de medición durante 48 horas, encontrando que "la contribución de la exposición de la estación base a la exposición total de RF-EMF fue la más alta tanto en los padres como en los niños" (Choi et al., 2018)
El estudio Exposición de la población surcoreana a las redes de telefonía móvil 5G (3,4-3,8 GHz) midió la exposición a los campos electromagnéticos en Corea del Sur para evaluar la contribución relativa de la 5G en comparación con otras frecuencias como la 2G, la 3G y la 4G. Los resultados muestran que la emisión del 5G contribuye en un 15% al total de las emisiones de las telecomunicaciones. Aunque los niveles estaban por debajo de la ICNIRP, los niveles más altos se observaron en las proximidades de las antenas 5G (Selmaoui 2021).
Varios países miden los niveles de radiofrecuencia y publican estas mediciones en línea: Francia, Grecia, Turquía, India, Israel, Polinesia Francesa, Croacia, Bulgaria, Túnez, Suiza, Bahrein, Islandia y Australia. Si se observan las mediciones de estos gobiernos, así como de la propia industria, el aumento del 5G es evidente. Por ejemplo, en Australia las empresas de telecomunicaciones informan sobre los niveles en este enlace https://www.rfnsa.com.au/?first=1. Los valores son cifras máximas calculadas teóricamente y muestran grandes cambios con la introducción del 5G. Por ejemplo, en 2021 el nivel pasa del 6,44% del límite al 14,22% del límite cuando se añade la antena de la red 5G. Como otro ejemplo en Queen Street en Melbourne Australia la incorporación de antenas 5G aumentó los niveles del 1,67% al 3,39% del límite. Las antenas 5G cerca de un poste de energía de Melbourne en Elizabeth y Collins Street aumentaron los niveles de 2021 de 0,11% a 0,42% del límite y la densidad de potencia aumentó de 7,70 mW/m2 a 42,26 mW/m2 de 0 a 50 metros del emplazamiento. La red 5G de Russel Street Melbourne (2021) aumentó el nivel del 0,09% al 0,75% del límite y la densidad de potencia pasó de 6,77 mW/m2 a 75,20 mW/m2 de 0 a 50 metros del emplazamiento.
Los expertos advierten que las técnicas de medición no miden adecuadamente las exposiciones al 5G
Un estudio de 2019 para la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo, publicado por el Departamento de Políticas Económicas, Científicas y de Calidad de Vida, titulado "Despliegue del 5G: Estado de la cuestión en Europa, Estados Unidos y Asia" explicaba que "los campos de emisión radioeléctrica de la 5G son muy diferentes a los de las generaciones anteriores debido a sus complejas transmisiones formadas por haces en ambas direcciones: desde la estación base hasta el terminal y de retorno. Aunque los campos están muy concentrados por haces, varían rápidamente con el tiempo y el movimiento, por lo que son imprevisibles, ya que los niveles y patrones de la señal interactúan como un sistema de bucle cerrado. Esto aún no se ha podido determinar de forma fiable en situaciones reales, fuera del laboratorio". "Aunque la Comisión Internacional sobre Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) emite directrices para limitar la exposición a los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos (CEM), y los Estados miembros de la UE están sujetos a la Recomendación 1999/519/CE del Consejo, que sigue las directrices de la ICNIRP, el problema es que actualmente no es posible simular o medir con precisión las emisiones 5G en el mundo real" (Blackman & Forge, 2019).
Un informe del Parlamento Europeo de 2020 sobre los "Efectos de la comunicación inalámbrica 5G en la salud humana" reitera los problemas con las mediciones y también comenta cómo los límites de radiación están anticuados afirmando en este resumen: "Las disposiciones actuales de la UE sobre la exposición a las señales inalámbricas, la Recomendación del Consejo sobre la limitación de la exposición del público en general a los campos electromagnéticos (0 Hz a 300 GHz), tiene ya 20 años, y por lo tanto no tiene en cuenta las características técnicas específicas de la 5G" (Karaboytcheva, 2020).
" La exposición humana a los campos de radiofrecuencia en el enlace descendente 5G [El enlace descendente es el enviado desde el satélite hacia la zona de cobertura sobre la superficie terrestre] " en la Conferencia Internacional de Comunicaciones del IEEE descubrió "que los campos de radiofrecuencia del enlace descendente 5G generan una densidad de potencia (PD) y una tasa de absorción específica (SAR) significativamente mayores que en el sistema de telefonía móvil actual. Este documento también muestra que la SAR también debe tenerse en cuenta para determinar la exposición humana a la RF en el enlace descendente mmW" (Nasim y Kim, 2017).
El estudio " Exposición humana a los CEM en las redes de dispositivos portátiles para el Internet de las cosas en el entorno de despliegue", publicado en MILCOM 2019 - 2019 IEEE Military Communications Conference (MILCOM), es el primer trabajo que compara explícitamente la exposición humana a los CEM en diferentes frecuencias de funcionamiento para las comunicaciones portátiles en el cuerpo. El estudio investiga los efectos de la exposición del campo electromagnético (CEM) humano de los dispositivos portátiles en el cuerpo y compara los resultados para ilustrar cómo la evolución de la tecnología a frecuencias más altas puede afectar a la salud. Concluye que los resultados sugieren que la tasa media de absorción específica (SAR) a 60 GHz puede superar las directrices reglamentarias dentro de una determinada distancia de separación entre un dispositivo portátil y la superficie de la piel humana (Nasim y Kim, 2019).
Revisión de publicaciones sobre radiación electromagnética y radiofrecuencia
Una revisión bibliográfica de 2019 "Mecanismos oxidativos de la actividad biológica de la radiación de radiofrecuencia de baja intensidad", publicada en Electromagnetic Biology and Medicine, encontró que 93 de los 100 estudios revisados por pares que tratan de los efectos oxidativos de la RFR de baja intensidad, confirmaron que la RFR induce efectos oxidativos en los sistemas biológicos (Yakymenko et al., 2016).
"Contaminación electromagnética planetaria: Es hora de evaluar su impacto", publicado en The Lancet Planetary Health, documenta el aumento significativo de los niveles ambientales de radiación electromagnética inalámbrica de radiofrecuencia (RF) en las últimas dos décadas. El estudio cita una evaluación que descubrió que el 68,2% de 2.266 estudios en humanos, animales y plantas demostraron efectos biológicos o sobre la salud significativos asociados a la exposición a los campos electromagnéticos. El 89% de los estudios experimentales que investigaron los puntos finales del estrés oxidativo mostraron efectos significativos y "la radiación electromagnética de radiofrecuencia causa daños en el ADN aparentemente a través del estrés oxidativo". El documento también destaca las investigaciones que han asociado la exposición a las radiofrecuencias con la alteración del neurodesarrollo y los trastornos del comportamiento, los cambios estructurales y funcionales en el cerebro y la sensibilidad de los polinizadores. "Estos hallazgos merecen una atención urgente. Este cúmulo de pruebas científicas refuta la prominente afirmación de que el despliegue de las tecnologías inalámbricas no plantea riesgos para la salud en los niveles de exposición a la radiofrecuencia no térmica actualmente permitidos" (Bandara & Carpenter, 2018).
La revisión " Efectos térmicos y no térmicos para la salud de la radiación no ionizante de baja intensidad: Una perspectiva internacional" publicada en Environmental Pollution por investigadores del Instituto Europeo de Investigación Ambiental del Cáncer en Bruselas (Bélgica) y el Instituto para la Salud y el Medio Ambiente de la Universidad de Albany (Nueva York), Estados Unidos, revisa los resultados de las investigaciones actuales y afirma que, "el mecanismo o mecanismos responsables incluyen la inducción de especies reactivas de oxígeno, la alteración de la expresión génica y el daño del ADN a través de procesos tanto epigenéticos como genéticos." El documento afirma que "la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia y radiofrecuencia a bajas intensidades supone un importante peligro para la salud que no ha sido abordado adecuadamente por organizaciones nacionales e internacionales como la Organización Mundial de la Salud" (Belpomme et al., 2018).
La revisión bibliográfica " Efecto de la radiación de radiofrecuencia en la salud reproductiva" publicada por la División de Biología Reproductiva y Salud Materna, Salud Infantil, Consejo Indio de Investigación Médica documenta la investigación que ha encontrado un vínculo entre la radiación de radiofrecuencia y el estrés oxidativo y los cambios en el sistema reproductivo, incluyendo el recuento de espermatozoides, la motilidad, la morfología normal y la viabilidad. La revisión concluye que los "datos disponibles indican que la exposición a los CEM puede causar efectos adversos para la salud. También se informa que los efectos biológicos pueden ocurrir a niveles muy bajos de exposición" (Singh et al., 2018).
Environmental Review publicó en 2010 un estudio de revisión histórica sobre 56 estudios que informaron de los efectos biológicos encontrados a intensidades muy bajas, incluyendo impactos en la reproducción, la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, el comportamiento, los cambios celulares y metabólicos, y el aumento del riesgo de cáncer (Lai y Levitt, 2010).
Cáncer
" Actualización de la epidemiología del cáncer, tras la evaluación de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia realizada por la IARC en 2011" publicada en Environmental Research, es una revisión exhaustiva de los efectos de las radiofrecuencias en la investigación con humanos y animales. La revisión concluye que la evidencia científica es ahora adecuada para concluir que la radiación de radiofrecuencia es cancerígena para los seres humanos (Miller, 2018). Varios estudios publicados anteriormente también concluyeron que la RF causa varios tipos de cáncer, por ejemplo, Carlberg & Hardell, 2017 publicado en BioMed Research International; Atzman et al., 2016 publicado en el International Journal Cancer Clinical Research; y Peleg et al., 2018 publicado en Environmental Research.
El Programa Nacional de Toxicología de los Estados Unidos (NTP) es un programa federal interinstitucional que llevó a cabo un estudio de 30 millones de dólares diseñado para probar la base de los límites de seguridad federales. El estudio sobre "Radiación de radiofrecuencia de teléfonos móviles" encontró "evidencias claras" de cáncer, daños cardíacos y daños en el ADN (NIEHS, 2018). Los cánceres cardíacos y cerebrales encontrados en las ratas del NTP son el mismo tipo de células que los tumores que los investigadores han encontrado que están aumentando en los seres humanos que han usado teléfonos celulares durante más de 10 años, como se publicó en BioMed Research (Carlberg & Hardell, 2017). Así, los investigadores afirman en el International Journal of Oncology que la evidencia animal del estudio del NTP confirma la evidencia humana que asocia la exposición a la radiación de radiofrecuencia con la aparición/desarrollo de cáncer (Carlberg & Hardell, 2019).
El estudio de 2018 sobre los resultados finales de los tumores cerebrales y cardíacos del estudio del Instituto Ramazzini (RI) sobre la radiofrecuencia de las estaciones base, publicado en Environmental Research, fue otro estudio a gran escala con ratas que también encontró aumentos en los mismos cánceres cardíacos que el estudio del Programa Nacional de Toxicología (NTP) de los Estados Unidos, aunque las ratas de Ramazzini estuvieron expuestas a niveles mucho más bajos de radiofrecuencia que las ratas del NTP. De hecho, todas las exposiciones a la radiación de RI estaban por debajo de los límites de la FCC, ya que el estudio se diseñó específicamente para probar la seguridad de los límites de RF para las torres de telefonía móvil/estaciones base (Falconi et al., 2018). Por lo tanto, el estudio de Ramazzini corrobora los hallazgos del NTP, tal y como se publican en la página web de los Institutos Nacionales de Salud.
" Promoción de tumores por la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia por debajo de los límites de exposición para los seres humanos" publicado en Biochemical and Biophysical Research Communications es un estudio de réplica que utilizó exposiciones de RF muy, muy bajas (más bajas que el estudio Ramazzini y NTP) y combinó la RF con un carcinógeno conocido. Los investigadores descubrieron un elevado número de linfomas y de tumores en los pulmones y el hígado en los animales expuestos tanto a la radiofrecuencia como al carcinógeno, lo que llevó a los investigadores a afirmar que se confirmaba una investigación anterior publicada en el International Journal of Radiation Biology (Tillman et al., 2010) y que "nuestros resultados demuestran que los campos electromagnéticos obviamente potencian el crecimiento de los tumores" (Lerchl et al., 2015).
Medio ambiente
"Una revisión de los efectos ecológicos de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF)" publicada en Environment International revisó 113 estudios en los que se descubrió que los RF-EMF tenían un efecto significativo en aves, insectos, otros vertebrados, otros organismos y plantas en el 70% de los estudios (Cucurachi et al., 2013). El desarrollo y la reproducción de las aves y los insectos fueron los más afectados. Como ejemplo de los diversos estudios sobre los impactos en la fauna, un estudio publicado en el Bulletin of Environmental Contamination and Toxicology centrado en las emisiones de radiofrecuencia de las antenas descubrió un aumento de las anomalías en el esperma de los ratones expuestos a la radiofrecuencia de las antenas GSM (Otitoloju et al., 2009).
Los estudios publicados, en Toxicology International y Apidologie, sobre las abejas han encontrado efectos en el comportamiento (Kumar et al., 2011; Favre 2011), mientras que otros estudios del International Journal of Environmental Sciences y de la Conferencia IIAS-InterSymp dan fe de la alteración de la navegación (Goldsworthy, 2009; Sainudeen, 2011; Kimmel et al., 2007). La disminución de la tasa de puesta de huevos y la reducción de la fuerza de la colonia están documentadas en Science Direct y en la revista Acta Systemica-IIAS International Journal (Sharma & Kumar, 2010; Harst et al., 2006).
La investigación también ha encontrado altos niveles de daño a los árboles por la radiación de las antenas de telefonía. Por ejemplo, en un estudio de seguimiento sobre el terreno, " La radiación de radiofrecuencia daña los árboles alrededor de las estaciones base de telefonía móvil", publicado en Science of The Total Environment -que abarca 9 años y en el que participaron más de 100 árboles- se descubrió que los árboles sufrían más daños en el lado del árbol que estaba orientado hacia la antena (Waldmann-Selsam et al., 2016).
La expansión de 4G, 5G y el Internet de las cosas (IoT) aumentará el uso general de todos los tipos de frecuencias inalámbricas.
Una revisión publicada en Environmental Research sobre los efectos de la radiación Wi-Fi titulada "El Wi-Fi es una amenaza importante para la salud humana" encontró que "los estudios repetidos sobre el Wi-Fi muestran que el Wi-Fi causa estrés oxidativo, daño espermático/testicular, efectos neuropsiquiátricos incluyendo cambios en el EEG, apoptosis, daño del ADN celular, cambios endocrinos y sobrecarga de calcio (Pall, 2018).
" El impacto de la radiación de radiofrecuencia en el daño del ADN y los antioxidantes en los linfocitos de la sangre periférica de los seres humanos que residen en las proximidades de la estación base de telefonía móvil" es un estudio de investigación que comparó a las personas que viven cerca (a menos de 80 metros) y lejos (más de 300 metros de distancia) de las antenas de telefonía celular encontró que las personas que viven más cerca tenían varios cambios significativos en su sangre que predicen el desarrollo del cáncer (Zothansanga et al., 2017). Un estudio anterior de 2016, sobre el daño genético en poblaciones humanas expuestas a la radiación de las torres de telefonía móvil publicado en Archives of Environmental Contamination and Toxicology, evaluó a 116 personas expuestas a la radiación de las torres de telefonía móvil y a 106 sujetos de control, encontró daños en el ADN de los linfocitos de la sangre periférica (Gulati et al., 2016).
"Mortalidad por neoplasia y estaciones base de telefonía celular", publicado en Science of The Total Environment, es un estudio de 10 años realizado por el Departamento de Salud de Belo Horizonte, Brasil, y varias universidades del país, que encontró un elevado riesgo relativo de mortalidad por cáncer a distancias residenciales de 500 metros o menos de las instalaciones celulares (Dode et al., 2011). Poco después de que se publicara este estudio, el fiscal de la ciudad demandó a varias empresas de telefonía móvil y pidió que se retiraran casi la mitad de las antenas de la ciudad. Muchas antenas fueron desmanteladas.
El estudio de 2018, "Configuraciones de torres de estaciones base de telefonía móvil adyacentes a edificios escolares: Impacto en la salud cognitiva de los estudiantes", publicado en el American Journal of Men's Health, investigó a los estudiantes varones en las escuelas cercanas a las torres de telefonía móvil. Los investigadores concluyeron que la exposición a niveles más altos de radiofrecuencia se asocia con impactos negativos en las habilidades motoras, la memoria y la atención (Meo et al., 2019). Ejemplos de otros efectos vinculados a las torres de telefonía móvil en estudios de investigación incluyen problemas neuropsiquiátricos, publicados en NeuroToxicology; diabetes elevada, publicada en el International Journal of Environmental Research and Public Health; dolores de cabeza, publicados en Occupational and Environmental Medicine; problemas de sueño y daños genéticos publicados en la revista francesa Pathologie Biologie.
Un estudio publicado en 2018 International Conference on Power Energy, Environment and Intelligent Control (PEEIC) por el IEEE, titulado " Efecto de la radiación de las torres de telefonía móvil sobre la diversidad microbiana en el suelo y la resistencia a los antibióticos", tomó muestras de suelo de cuatro estaciones base diferentes situadas en la ciudad de Dausa (India) y muestras de control de suelos alejados de las estaciones y, a continuación, aisló y evaluó los microorganismos del suelo. Los investigadores encontraron una mayor resistencia a los antibióticos en los microbios presentes en el suelo cercano a las estaciones base en comparación con el control. El estudio concluye que "nuestros hallazgos sugieren que la radiación de las torres de telefonía móvil puede alterar significativamente los sistemas vitales en los microbios y convertirlos en resistentes a múltiples fármacos (MDR), que es la amenaza actual más importante para la salud pública" (Sharma et al., 2018).
Investigación sobre 3G y 4G
La tecnología 3G y 4G sigue siendo muy utilizada en todo el mundo. Además, los dispositivos 5G también tendrán emisiones 4G y el 5G utilizará las frecuencias que se usan actualmente en 2G, 3G y 4G.
Publicado en General Physiology and Biophysics, un estudio de 2019 titulado " Daño cromosómico en células humanas inducido por la radiación de la telefonía móvil UMTS " examinó la sangre humana de donantes sanos. El estudio descubrió que las emisiones de radiación CEM/microondas 3G ) de los teléfonos móviles, dentro de los límites de exposición actuales, tienen efectos genotóxicos significativos en las células humanas y aconseja que "la exposición humana a esta CEM/radiación debe mantenerse a niveles lo más bajos posible" (Panagopoulos, 2019). Una serie de estudios históricos descubrieron que los efectos de las microondas en los linfocitos humanos pueden depender de la frecuencia de la portadora (Markova et al., 2005), que las microondas del Sistema Universal de Telecomunicaciones Móviles (UMTS) 3G pueden afectar a la cromatina e inhibir la formación de roturas de la doble cadena del ADN (Belyaev et al., 2009), y que las células madre son las más sensibles a la exposición a las microondas (Markova et al., 2010) publicados en Environmental Health Perspectives, Bio Electro Magnetics y Environmental Health Perspectives respectivamente. Los niños tienen células madre más activas.
4G LTE
La cuarta generación (4G) de tecnología de telefonía móvil llamada Long Term Evolution (LTE) se lanzó sin pruebas de seguridad previas a la comercialización por exposición prolongada. Las investigaciones publicadas han encontrado cambios de comportamiento en ratones (Broom et al., 2019), daños en los testículos y el potencial reproductivo en ratones (Yu et al., 2019), reducción de la potencia alfa del EEG (Vecsei et al., 2018), modulación del EEG en estado de reposo en las bandas alfa y beta (Yang et al, 2017), y la ; alteración de las fluctuaciones espontáneas de baja frecuencia inducidas por la exposición aguda a RF-EMF de LTE (Lv et al., 2014); publicado en Bio Electro Magnetics, Science of the Total Environment, Scientific Reports, Clinical EEG and Neuroscience, y Clinical Neurophysiology respectivamente.
Publicado en Bio Electro Magnetics, un estudio de 2018 de diseño doble ciego, cruzado, aleatorizado y contrabalanceado sobre la modulación de la conectividad funcional del cerebro por la exposición a la radiación del teléfono celular 4G LTE encontró que la exposición aguda a LTE-EMF sí moduló la conectividad en algunas regiones del cerebro. Los autores concluyen que, "Nuestros resultados pueden indicar que los enfoques que se basan en las inferencias a nivel de red pueden proporcionar conocimientos más profundos sobre los efectos agudos de la exposición a LTE-EMF con intensidades por debajo de los límites de seguridad actuales en la conectividad funcional humana. En el futuro, debemos investigar la evolución del efecto a lo largo del tiempo" (Wei et al., 2018).
Un estudio de 2021 descubrió que la exposición a la radiación de la telefonía móvil 4,5G (red LTE Advanced-Pro) durante dos horas al día a lo largo de un periodo de seis semanas causaba daños significativos en el nervio óptico de las ratas. Los autores concluyeron:
"El nervio óptico transmite toda la información visual a la corteza visual, y cualquier daño en este nervio puede causar una pérdida de visión permanente y grave. Este estudio demostró que la exposición a las radiofrecuencias puede ser un factor de riesgo ambiental de toxicidad ocular y posibles trastornos oculares. Se necesitan más estudios para revelar la potencialidad del riesgo en esta área".
La industria de la construcción
Publicado en Building and Environment el artículo " Ciencia de la construcción y radiación de radiofrecuencia: Lo que hace que los edificios sean inteligentes y saludables", con una larga lista de autores, entre los que se encuentran el ex presidente de Microsoft Canadá, Frank Clegg, así como el doctor Anthony Miller, ex director de la Unidad de Epidemiología del Instituto Nacional del Cáncer de Canadá, revisa los estudios de investigación que encuentran efectos adversos para la salud por debajo de los límites reglamentarios. Los autores recomiendan reducir la radiación de radiofrecuencia en los edificios mediante la instalación de conexiones a Internet con cable en lugar de por cable y teléfonos con cable en lugar de inalámbricos (Clegg et al., 2019).
The Collaborative for High Performance Schools (CHPS) ha desarrollado " Mejores Prácticas para Aulas con Bajos niveles de campos electromagnéticos" que detalla cómo las escuelas pueden reemplazar las redes inalámbricas con redes cableadas. Consulte los criterios de CHPS para reducir la exposición a los campos electromagnéticos.
Torres de telefonía móvil y salud
" Regulación de la infraestructura de telefonía móvil en Europa: desafíos científicos y protección de los derechos humanos", una publicación de 2014 en Environmental Science & Policy realizada por expertos en derechos humanos, argumentan que la colocación de torres de telefonía móvil es una cuestión de derechos humanos para los niños porque "la protección de los niños es una norma de alto umbral en el derecho de los derechos humanos y el carácter vinculante de la Convención sobre los Derechos del Niño obliga a los Estados Partes a proporcionar un nivel de protección más elevado a los niños que a los adultos" y "cualquier forma generalizada o sistemática de contaminación ambiental que suponga una amenaza a largo plazo para los derechos del niño a la vida, el desarrollo o la salud puede constituir una violación internacional de los derechos humanos." El artículo concluye que la "escasez de legislación para regular la instalación de estaciones base (torres de telefonía móvil) en las proximidades de instalaciones y escuelas infantiles constituye claramente un problema de derechos humanos..." (Roda & Perry, 2014).
" Determinación de la zona de seguridad para las torres de telefonía móvil - Un estudio de caso de Tanzania", publicado en el International Journal of Research in Engineering and Technology, evaluó los niveles de radiación y concluyó que "las autoridades respectivas deberían asegurarse de que las personas residen lejos de la torre a 120 m o más, dependiendo de la potencia transmitida, para evitar efectos graves para la salud" (Nyakyi et al., 2013).
"La exposición a largo plazo a la radiación de microondas provoca el desarrollo del cáncer: Evidencias obtenidas de radares y sistemas de comunicación móvil", publicado en Experimental Oncology revisa los resultados de la investigación sobre RF-FEM y afirma que "es cada vez más evidente que [la] evaluación de los efectos biológicos de las radiaciones no ionizantes basada en el enfoque físico (térmico) utilizado en las recomendaciones de los organismos reguladores actuales, incluidas las Directrices de la Comisión Internacional sobre Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP), requiere una reevaluación urgente." El documento concluye que "la exposición cotidiana de los trabajadores y del público en general a las radiaciones de MW debería regularse sobre la base de los principios de precaución que implican una restricción máxima de la exposición excesiva" (Yakymenko et al., 2011).
Publicado en Electromagnetic Biology and Medicine, un estudio transversal de control de casos sobre el daño genético en individuos que viven cerca de torres de telefonía móvil encontró que los parámetros de daño genético del ADN eran significativamente elevados. "El daño genético evidente en los participantes de este estudio debe ser abordado frente al riesgo de enfermedades futuras, que además de los trastornos neurodegenerativos, pueden conducir al cáncer" (Gandhi et al., 2015).
" Efectos neuroconductuales entre los habitantes de los alrededores de las estaciones base de telefonía móvil", publicado en NeuroToxicology, concluye que "los habitantes que viven cerca de las estaciones base de telefonía móvil corren el riesgo de desarrollar problemas neuropsiquiátricos y algunos cambios en el rendimiento de las funciones neuroconductuales, ya sea por estimulación o por inhibición" y pide que se revisen las directrices estándar para la exposición pública a los RER de las antenas de las estaciones base de telefonía móvil" (Abdel-Rassoul et al., 2006).
" Evidencia epidemiológica de riesgo para la salud derivado de las estaciones base de telefonía móvil", publicado en el International Journal of Occupational Environmental Health, revisó diez estudios epidemiológicos que evaluaban los efectos sobre la salud de las estaciones base de telefonía móvil y descubrió que 8 de los 10 estudios informaban de un aumento de la prevalencia de síntomas neuroconductuales adversos o de cáncer en poblaciones que vivían a distancias inferiores a 500 metros de las estaciones base. La revisión concluye que "las directrices actuales pueden ser inadecuadas para proteger la salud de las poblaciones humanas" (Khurana et al., 2010).
"¿Cómo afecta la exposición a largo plazo a las estaciones base y a los teléfonos móviles a los perfiles hormonales humanos?", publicado en Clinical Biochemistry, realizó un seguimiento de voluntarios durante seis años y descubrió que la radiación de alta frecuencia tenía efectos en el eje hipofisario-adrenal representados en la reducción de los niveles de ACTH, cortisol, hormonas tiroideas, prolactina en mujeres jóvenes y testosterona (Eskander et al., 2012).
Publicado en la revista francesa Pathologie Biologie, un estudio de 530 personas que vivían cerca de antenas de telefonía móvil informó de más síntomas de dolor de cabeza, trastornos del sueño, malestar, irritabilidad, depresión, pérdida de memoria y problemas de concentración cuanto más cerca vivían de las antenas de telefonía móvil (Santini et al., 2002).
Un estudio, "El síndrome de las microondas: Un estudio preliminar en España" publicado en Electromagnetic Biology and Medicine encontró asociaciones estadísticamente significativas entre la intensidad del campo y los síntomas de fatiga, irritabilidad, dolores de cabeza, náuseas, pérdida de apetito, trastorno del sueño, tendencia a la depresión, sensación de malestar, dificultad de concentración, pérdida de memoria, trastorno visual, mareos y problemas cardiovasculares (Navarro et al., 2003). "Subjective Symptoms, Sleeping Problems, And Cognitive Performance In Subjects Living Near Mobile Phone Base Stations" (Síntomas subjetivos, problemas de sueño y rendimiento cognitivo en sujetos que viven cerca de estaciones base de telefonía móvil), publicado en Occupational and Environmental Medicine, encontró una correlación significativa entre la densidad de potencia medida y los dolores de cabeza, la fatiga y la dificultad de concentración en 365 sujetos (Hutter et al., 2006). Publicado en NeuroToxicology, Abdel-Rassoul et al., 2007 descubrieron que los residentes que vivían debajo y enfrente de un mástil de telefonía móvil establecido desde hace tiempo informaron de una incidencia significativamente mayor de dolores de cabeza, alteraciones de la memoria, mareos, temblores, síntomas depresivos y trastornos del sueño mayores que el grupo de control.
" Aumento de la incidencia del cáncer cerca de una estación transmisora de telefonía móvil", publicado en el International Journal of Cancer Prevention, descubrió que la incidencia del cáncer se cuadruplicaba entre los residentes que vivían en un radio de 300 metros de una antena de telefonía móvil después de tres y siete años de exposición (Wolf & Wolf, 2004).
"La influencia de la proximidad física a un mástil de transmisión de telefonía móvil en la incidencia del cáncer", publicada en Umwelt Medizin Gesellschaft, descubrió que la incidencia de tumores malignos se triplicaba tras cinco años de exposición en las personas que vivían en un radio de 400 metros de un mástil de telefonía móvil (Eger et al., 2004).
Panagopoulos, D., Johansson, O., y Carlo, G. (2015). Polarización: Una diferencia clave entre los campos electromagnéticos artificiales y naturales, en relación con la actividad biológica. Scientific Reports, 5(1). https://doi.org/10.1038/srep14914
Panagopoulos, D., Johansson, O., & Carlo, G. (2015). Exposiciones reales versus simuladas de teléfonos móviles en estudios experimentales. Biomed Research International, 2015, 1-8. https://doi.org/10.1155/2015/607053
Hardell, L., & Carlberg, M. (2019). Comentarios sobre los informes técnicos del Programa Nacional de Toxicología de los Estados Unidos sobre el estudio de toxicología y carcinogénesis en ratas expuestas a radiación de radiofrecuencia de cuerpo entero a 900 MHz y en ratones expuestos a radia. International Journal Of Oncology, 54(1), 111-127. https://doi.org/10.3892/ijo.2018.4606
Carlberg, M., & Hardell, L. (2017). Evaluación del uso de teléfonos móviles e inalámbricos y el riesgo de glioma utilizando los puntos de vista de Bradford Hill de 1965 sobre la asociación o la causalidad. Biomed Research International, 2017, 1-17. https://doi.org/10.1155/2017/9218486
Belyaev, I., Dean, A., Eger, H., Hubmann, G., Jandrisovits, R., & Kern, M. et al. (2016). EUROPAEM EMF Directrices 2016 para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas de salud y las enfermedades relacionadas con los CEM. Reviews On Environmental Health, 31(3). https://doi.org/10.1515/reveh-2016-0011
Belpomme, D., Hardell, L., Belyaev, I., Burgio, E., & Carpenter, D. (2018). Efectos térmicos y no térmicos sobre la salud de la radiación no ionizante de baja intensidad: Una perspectiva internacional. Environmental Pollution, 242(Part A), 643-658. https://doi.org/10.1016/j.envpol.2018.07.019
Las antenas de telefonía móvil generan aumentos medibles de la radiación en la zona
Un artículo de 2018 publicado en The Lancet Planetary Health señala un aumento sin precedentes de las exposiciones a la RF (Bandara y Carpenter 2018). Otro hallazgo clave de Zothansiama 2017 fue que los hogares más cercanos a las antenas tenían niveles de radiación considerablemente más altos, lo que se suma a la documentación de que las antenas aumentan los niveles de RF. Un estudio australiano también descubrió que los niños de las guarderías con instalaciones de antenas cercanas tenían una exposición a las radiofrecuencias casi tres veces y media mayor que los niños con instalaciones más alejadas (más de 300 metros) (Bhatt 2016).
REFERENCIAS
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