Diferencias entre la nueva ingeniería genética y la reproducción convencional (mutagénesis no dirigida)
testbiotech.org, 23 de agosto de 2023
Existen algunas diferencias fundamentales entre los nuevos procesos de ingeniería genética (New GE, también nuevas técnicas genómicas, NGT) y la mutagénesis no dirigida utilizada en el fitomejoramiento convencional. Estas diferencias son importantes para la evaluación del riesgo y la identificación de las plantas modificadas genéticamente. Por ello, en la siguiente sección resumimos algunas de las diferencias entre la nueva ingeniería genética y la mutagénesis no dirigida.
La nueva ingeniería genética en las plantas se utiliza normalmente para lograr cambios genéticos que van más allá de lo que puede obtenerse mediante la mejora convencional. No requiere la inserción de genes adicionales. A diferencia de la mejora convencional (incluida la mutagénesis no dirigida), las NGT pueden superar las limitaciones de la organización natural del genoma provocadas por la evolución, incluidos los mecanismos de mantenimiento y/o restauración de las funciones de los genes, por ejemplo, procesos de reparación, copias de genes y ligamiento genético. Las "tijeras genéticas" CRISPR/Cas, en particular, son capaces de realizar cambios más extensos en el genoma en comparación con el fitomejoramiento convencional y, por tanto, permiten lo que podría denominarse una mayor "profundidad de intervención". Además, los nuevos procesos de ingeniería genética también pueden dar lugar a cambios no intencionados en el ADN, que pueden diferir en sus patrones, lugares y efectos biológicos de los observados en la reproducción convencional. Esto se debe a varias razones: en la mayoría de los casos, el ADN transgénico para la producción de las tijeras genéticas (CRISPR/Cas) se introduce en el genoma utilizando métodos no dirigidos. Para ello se utilizan métodos "antiguos" de ingeniería genética. Estos suelen provocar cambios involuntarios en el genoma y la inserción múltiple de
fragmentos de ADN, que a menudo pasan desapercibidos. Al final del proceso, se aplica la llamada segregación para eliminar los transgenes del genoma de la planta, pero en muchos casos quedan cambios genéticos no intencionados.
Una vez sintetizadas en las células, las tijeras genéticas se dirigen activamente a regiones genómicas específicas. Como resultado, en la mayoría de los casos, se cortan ambas hebras del ADN. Este paso del proceso puede provocar otros cambios genéticos no deseados, como la confusión de las secuencias diana. Otro ejemplo son los llamados "eventos catastróficos" en el genoma (cromotripsis), causados por las roturas de doble cadena en las regiones diana. Por lo tanto, aunque es posible utilizar tijeras genéticas para apuntar a lugares concretos del genoma, no es posible predecir ni controlar suficientemente las consecuencias de estas intervenciones en lo que respecta al genoma, las plantas o el medio ambiente.
Si las plantas no se examinan en detalle, los cambios genéticos no intencionados pueden persistir en su descendencia y acumularse en las poblaciones a través de cruces posteriores. Tampoco pueden descartarse riesgos a largo plazo para los seres humanos y el medio ambiente. Por consiguiente, es necesario realizar un análisis detallado y una evaluación de riesgos antes de poder valorar la seguridad de las plantas. Encontrará más ejemplos y fuentes en:
https://www.testbiotech.org/en/limits-to-biotech
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