por Eric MEUNIER, 21 de diciembre de 2023
Más de un centenar de científicos solicitan a la Comisión Europea que subsane las deficiencias de su propuesta de julio de 2023 para desregular los transgénicos. En un momento en que esta propuesta es objeto de intensas negociaciones políticas en Bruselas, estos científicos piden una evaluación completa de los riesgos y una transparencia total para todos los ciudadanos.Según la Comisión Europea, los organismos modificados genéticamente ("OGM") obtenidos mediante nuevas técnicas de modificación genética (NTG) son equivalentes a los que pueden producirse espontáneamente en la naturaleza u obtenerse mediante métodos convencionales de producción de semillas. Partiendo de esta controvertida premisa, propone acabar con la evaluación de riesgos y la trazabilidad de estos OGM. Este planteamiento dista mucho de ser compartido por la comunidad científica, como demuestran dos cartas abiertas enviadas a la Comisión Europea. Estas dos cartas se unen a las numerosas voces de sindicatos agrícolas, asociaciones de protección del medio ambiente, grupos de consumidores y minoristas alarmados por la desregulación de los OGM.
Cien científicos critican las deficiencias
A principios de diciembre de 2023, un centenar de científicos firmaron conjuntamente una carta dirigida a la Comisión Europea en la que se oponen a la propuesta de desregulación de los OGM [1]. Proceden de distintos campos de investigación, pero todos tienen alguna relación con cuestiones agrícolas, como "la agroecología, la ecología política, la sociología rural, la biología molecular, la historia medioambiental, la genética de poblaciones, la biología evolutiva, la ecología, la agronomía y el estudio de las innovaciones". Explican que las dos categorías de OGM/NTG no tienen "ninguna base científica". En su opinión, la suposición de que "una planta transgénica [genéticamente modificada] con menos de veinte modificaciones genéticas según la lista de la Comisión Europea presentará menos riesgos que una planta transgénica con más de veinte modificaciones genéticas" no está respaldada por ninguna prueba. Esta aberración es aún mayor, señalan, porque el riesgo no depende del número de modificaciones genéticas, sino de lo que hacen.
El incumplimiento del principio de precaución preocupa a estos investigadores. Aunque la propia Comisión Europea subraya la importancia de este principio en su propuesta (nota del editor: en la exposición de motivos, no en la propuesta de reglamento), los investigadores señalan que, sin embargo, este principio queda "completamente excluido del mayor grupo de NTG, la categoría 1". Para este grupo, no se prevé ninguna evaluación concreta de los efectos potenciales sobre la salud y el medio ambiente, ni una trazabilidad que permita actuar en caso de problemas tras la comercialización.
Según estos científicos, la Comisión Europea comete un error de razonamiento que la lleva a no respetar el principio de cautela. Explican que vincular la (supuesta) precisión de las técnicas promovidas por la Comisión con una ausencia de riesgo es "demasiado fácil". Las nuevas técnicas se dirigen al ADN, una molécula "aún muy inexplorada". En su opinión, también es absurdo no tener en cuenta, como hace la Comisión Europea, "los daños no deseados que nuevas técnicas como Crispr/Cas introducen en el genoma". Los investigadores señalan que estos efectos se describen en la propuesta de desregulación, "reconociendo que incluso en los NTG de categoría 1 pueden producirse modificaciones importantes que pueden alterar significativamente la estructura y composición de los alimentos y, por tanto, su valor nutricional o la cantidad de compuestos no deseados". Aunque la Comisión Europea propone olvidar el método de modificación genética utilizado a la hora de decidir si los riesgos deben evaluarse obligatoriamente, los investigadores señalan que "las modificaciones involuntarias ligadas al método utilizado pueden presentar riesgos para la salud o el medio ambiente". En su opinión, el seguimiento de estos efectos debería ser, por tanto, obligatorio, como ocurre con la actual legislación sobre OGM.
Los investigadores también señalan que esta desregulación plantearía problemas en cuanto a la apropiación generalizada de organismos vivos. Consideran que estos OGM/NTG "podrían ser el caballo de Troya que abra la puerta a la patentabilidad potencial de todas las semillas en el futuro, no sólo de las que hayan sido manipuladas genéticamente".
Una evaluación de riesgos caso por caso
En diciembre también se publicó una segunda carta, firmada por diecisiete científicos [2]. Estos científicos subrayan la importancia para la Unión Europea de mantener el enfoque establecido por escrito en la Directiva europea 2001/18. En esta directiva, el legislador europeo pedía "una investigación sistemática e independiente sobre los riesgos potenciales que pueden derivarse de la liberación intencional o la comercialización de OGM" [3]. Sin embargo, analizan que "la propuesta de la Comisión Europea no permite garantizar la seguridad sanitaria y medioambiental en caso de dispersión en el medio ambiente o de comercialización en el mercado europeo de plantas NTG y de sus productos". Por ello, piden que se rechace la propuesta. La única forma de proteger la salud y el medio ambiente es realizar una evaluación de riesgos caso por caso, como ocurre con la normativa europea actual.
También piden el etiquetado completo y la trazabilidad de las plantas OGM/NTG, hasta el consumidor final. Como señalan, sólo esta trazabilidad "permitiría intervenir y retirar los productos en caso de daños para la salud, el medio ambiente o la biodiversidad". Además de esta capacidad técnica para actuar en caso de problemas, los científicos consideran que los consumidores, productores, agricultores y fitomejoradores deberían beneficiarse de "una transparencia total sobre las plantas NTG y sus usos en las distintas fases de la cadena alimentaria".
Referencias:
[1] " Carta abierta : Serias preocupaciones sobre la propuesta de la Comisión de la UE sobre las Nuevas Técnicas Genómicas ", 20 de diciembre de 2023.
[2] " Declaración conjunta de científicos sobre la futura regulación de la UE de las NGT desde la perspectiva de los objetivos de protección ", 5 de diciembre de 2023.
[3] Directiva 2001/18, considerando 21.
----------------
