Ir al contenido principal

Un estudio relaciona el consumo de aceite de soja con enfermedades neurológicas


Por Claire Robinson, 4 de febrero de 2020

El estudio mostraría que uno de los aceites comestibles más consumidos en los Estados Unidos podría ser perjudicial para el cerebro, lo cual también puede decirse del aceite obtenido de la soja modificada genéticamente.

El consumo de aceite de soja ya se ha relacionado con problemas de obesidad y diabetes [1]. Nuevas investigaciones de los científicos de la Universidad de California Riverside muestran que también podría estar relacionado con problemas neurológicos, tales como el autismo, el Alzheimer, Parkinson, ansiedad, esquizofrenia y depresión [2].

Estas conclusiones desacreditan la publicidad de que ciertas sojas de bajo contenido en ácido linoléico, como el desarrollado por la empresa DuPont Pioneer, Plenish, tendría un “perfil nutricional más saludable” cuando se considera la salud de manera integral.

El aceite de soja se utiliza mucho en las frituras de comida rápida, se añade a los alimentos procesados y se alimenta al ganado. Es con mucho el aceite más producido y consumido en los Estados Unidos, según el Departamento de Agricultura de este país. La soja Plenish esta diseñada genéticamente para tener menor contenido en ácido linoléico, lo que da como resultado un aceite que sería más saludable al cocinarlo ya que produciría menos grasas trans, grasas a las que se relaciona con enfermedades cardíacas.

El nuevo estudio se publica este mes en la revista Endocrinology, y en él se comparan ratones alimentados con tres dietas diferentes altas en grasas: aceite de soja convencional (alto contenido en ácido linoléico), aceite de soja Plenish y aceite de coco. También hubo un grupo de ratones a los que se alimentó con una dieta baja en grasas.

Los investigadores no señalan la procedencia del aceite de soja convencional en su estudio, pero es casi seguro que proceda de la soja transgénica resistente al herbicida Roundup, Roundup Ready, ya que el 94% de los cultivos de soja de los Estados Unidos son de este tipo y los investigadores considerarían un proceso complejo la obtención de aceite de soja procedente de cultivos no transgénicos. La autora de este estudio, Margarita Curras-Collazo, profesora adjunta de neurociencia de la UCR, no respondió a las preguntas de GMWatch sobre este tema.

Los investigadores realizaron un análisis transcriptómico, que es un tipo de análisis molecular que analiza la expresión genética en los diferentes grupos de animales.

No encontraron diferencias entre los efectos en el cerebro del aceite de soja transgénico de bajo contenido en ácido linoléico y el aceite de soja convencional. De manera específica, los investigadores encontraron pronunciados cambios en el hipotálamo, región del cerebro donde se realizan procesos críticos.

Los resultados demuestran que en comparación con el aceite de coco y las dietas bajas en grasas, las dietas que contienen aceite de soja acarreaban una significativa desregulación de más de 100 genes del hipotálamo, incluidos aquellos que intervienen en las vías neuroquímicas y neuroendocrinas y los trastornos metabólicos y neurológicos. “El hipotálamo regula el peso corporal a través del metabolismo, mantiene la temperatura corporal, y es crítico para la reproducción y el crecimiento físico, así como para respuestas ante el estrés”, dijo Margarita Curras-Collazo.

El equipo de investigación determinó que varios genes de los ratones alimentados con aceite de soja no desempeñaban correctamente sus funciones. Uno de los genes produce la llamada “hormona del amor”, la oxitocina. En los ratones alimentados con aceite de soja los niveles de oxitocina bajaron en el hipotálamo. Los investigadores creen que su descubrimiento también podría afectar no sólo al metabolismo energético, sino también al correcto funcionamiento del cerebro y de enfermedades como el autismo o la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, no hay pruebas de que este aceite provoque estas enfermedades.

En otro estudio de 2015 de la UCR se descubrió que el aceite de soja induce obesidad, diabetes, resistencia a la insulina e hígado graso en los ratones [3]. En otro estudio de 2017, el mismo grupo de investigadores dijo que si el aceite de soja está diseñado genéticamente para tener menor contenido en aceite linoléico, entonces induce menos obesidad y resistencia a la insulina [4].

En cuanto a los efectos cerebrales que ha encontrado el nuevo estudio, el equipo de investigación aún no ha aislado las sustancias químicas que podrían ser las responsables de estos cambios en el hipotálamo, pero han descartado ya dos sustancias: no es el ácido linoléico, ya que el aceite modificado también produjo alteraciones genéticas; tampoco es el estigmasterol, una sustancia química parecida al colesterol que se encuentra de forma natural en el aceite de soja.

La identificación de los compuestos responsables de estos efectos negativos sería motivo de una futura investigación.

“Esto podría ayudar a desarrollar aceites más saludables en un futuro”, dijo Poonamjot Deol, un científico del proyecto en el laboratorio de Sladek y primer autor del estudio. “Es un dogma eso de que la grasa saturada es mala y la insaturada buena. El aceite de soja es una grasa poliinsaturada, pero no está probado que sea una grasa saludable”, dijo Sladek.

De hecho, el aceite de coco contiene grasas saturadas y produjo pocos cambios en los genes del hipotálamo. Los lectores de GMWatch ya sabrán que no es necesario diseñar aceites más saludables porque ya los hay naturalmente sanos [el aceite de oliva es uno de ellos].

Además, el equipo señala que estos descubrimientos sólo son aplicables al aceite de soja, no a otros productos de la soja u otros aceites vegetales: “No es aplicable al tofu, bebida de soja, edamame o salsa de soja. Muchos productos de soja sólo contienen pequeñas cantidades de este aceite y grandes cantidades de compuestos saludables como aceites grasos esenciales y proteínas”, dijo Frances Slaek, toxicólogo de la UCR y profesor de biología celular.

[...]

Notas:
Véase el artículo original en inglés.


Entradas populares de este blog

Borrar, negar y destruir: Las estrategias chinas y occidentales para borrar el origen del COVID-19 están siendo desveladas por una investigación independiente

  Por el Dr. Jonathan Latham y la Dra. Allison Wilson independentsciencenews.org La tarea de toda teoría sobre el origen del COVID-19 es la de explicar un brote en seres humanos en Wuhan, China, cuando los congéneres salvajes más cercanos del SARS-CoV-2 se encuentran muy lejos, a 1700 km al suroeste . En público, los virólogos han tendido a decir que la proximidad del brote al Instituto de Virología de Wuhan, que se especializa de forma única en la recogida, estudio y mejora de los coronavirus relacionados con el SARS, es una coincidencia. En cambio, señalan al cercano mercado de marisco de Huanan como el probable lugar de contagio, aunque sea similar a otros miles de China . Las autoridades chinas han descartado oficialmente el origen en el mercado de Huanan. Sin embargo, el 25 de febrero apareció un artículo redactado por George Gao, jefe de los CDC de China, y otros 38 virólogos chinos que parece querer zanjar la cuestión ( Gao et al., 2022 ). El artículo ...

La carne cultivada en laboratorio tiene un problema mayor que el propio laboratorio

  Los principales científicos coinciden en que los productos cárnicos cultivados no provocan cáncer, pero la industria no dispone de suficientes datos para demostrarlo, por lo que intenta eludir la cuestión. Por Joe Fassler, 7 de febrero de 2023 bloomberg Si evita la carne para reducir la crueldad con los animales, las emisiones de carbono o ambas cosas, sus opciones son mucho mejores que hace una década, es decir, están... bien. Para las personas que pueden permitirse pagar más, las hamburguesas y nuggets vegetarianos de empresas como Beyond Meat Inc. e Impossible Foods Inc. son una opción mucho más sabrosa que las imitaciones de carne del pasado. Lo que no son, sin embargo, es carne, y muchos de estos productos están tan repletos de sal y grasas saturadas que probablemente no deberían ser un alimento básico en la mayoría de las dietas. Sin embargo, hay otra opción para los que buscan mejores proteínas libres de culpa: cultivar carne a partir de células en un laboratorio, sin ...

Nuevo descenso en el número de hectáreas de cultivo del maíz transgénico

Por Christophe Noisette, 28 de enero de 2020 infogm.org En los dos únicos países europeos que cultivan maíz transgénico, España y Portugal, la superficie dedicada al maíz transgénico sigue disminuyendo y la tasa de aceptación también se está reduciendo. Desde 2017, de los 27 estados miembros de la Unión Europea, sólo dos países, España y Portugal, han estado cultivando maíz transgénico, el famoso MON810, un maíz que produce un insecticida contra el taladro del maíz. De hecho, es la única planta transgénica autorizada para su cultivo en el suelo de la UE. " Estas plantas [el maíz MON810] se cosechan enteras antes de que los granos estén completamente maduros para producir forraje o ensilado para la alimentación animal, o como granos maduros para el consumo animal o humano ", según una evaluación de Anses [1]. Durante varios años consecutivos [2], la superficie cultivada con este maíz transgénico ha ido disminuyendo en estos dos países. ...