Ir al contenido principal

Tecnología 5 G: un caballo de Troya (III)




Por Derrick Broze, 16 de febrero de 2020

Transcripción del vídeo



Un peligro para el medio ambiente
Al examinar el impacto de la tecnología 5G, los CEM y la radiación de radiofrecuencia en la salud humana, también debemos tomar en consideración los impactos en el medio ambiente. Una de las preocupaciones más recientes es cómo el despliegue de 5G podría impactar negativamente en nuestra capacidad para predecir el clima y predecir con precisión las tormentas.

En la primavera de 2019, la NASA y la NOAA dijeron que las antenas 5G que utilizan frecuencias similares a las que usan los satélites para recoger datos críticos sobre el vapor de agua, podrían comprometer los pronósticos y la investigación. La FCC y las grandes empresas de telecomunicaciones están tratando de ampliar el servicio de telefonía móvil en bandas de frecuencia como la de 24 GHz, que se encuentra cerca de la frecuencia utilizada para el pronóstico del tiempo, a unos 23,8 GHz. La Comisión Federal de Comunicaciones, que otorga licencias para el espectro inalámbrico de 5G en los Estados Unidos, dice que los temores son exagerados.

En marzo de 2019, el Secretario de Comercio Wilbur Ross, que supervisa la NOAA, y el Administrador de la NASA Jim Bridenstine enviaron una carta pidiendo a la FCC que posponga la adjudicación de las bandas de frecuencia de 5G. En cambio, la FCC siguió adelante con la licitación, vendiendo la frecuencia tanto a T-Mobile como a AT&T. En mayo de 2019, Neil Jacobs, administrador en funciones de la NOAA, testificó ante el Congreso que un estudio interno había encontrado que la interferencia relacionada con 5G podría representar para la NOAA el 77% de los datos de vapor de agua que recoge a 23,8 GHz, y podría degradar los pronósticos del tiempo hasta en un 30%, prácticamente hasta los niveles de 1980. Debido a estas preocupaciones, la NASA y la NOAA buscaban una zona de seguridad considerable entre las bandas de frecuencia utilizadas para el clima y las utilizadas para 5G. Este amortiguador se mide en unidades de decibelios-vatios.

Desafortunadamente, a finales de noviembre de 2019, en una reunión de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, los organismos reguladores internacionales acordaron una zona de amortiguación de 33 decibelios de vatios hasta el 1 de septiembre de 2027, y un límite de 39 decibelios de vatios después de esa fecha. El objetivo era permitir que las empresas 5G empezaran a construir redes ahora, y añadir más protección para la previsión meteorológica una vez que las empresas hayan establecido sus redes. Eric Allaix, meteorólogo y jefe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), calificó la idea de tener ocho años de regulación poco estricta como "de gran inquietud" para los meteorólogos.

Una vez más, las agencias de regulación optaron por políticas que benefician a las grandes empresas de telecomunicaciones y que no protegen el mundo ni a las personas.

La expansión de 5G no sólo supone una amenaza para la salud humana, la confidencialidad y la previsión meteorológica, sino que una cantidad cada vez mayor de investigaciones indica que rodearse de una cantidad sin precedentes de dispositivos digitales está creando una nueva forma de contaminación, conocida como "electrosmog" digital (contaminación electromagnética).

En el informe "Abejas, Aves y Hombre", investigadores alemanes discuten los efectos de esta contaminación eléctrica. "Las consecuencias de este desarrollo también han sido pronosticadas por los críticos durante muchas décadas y ahora ya no pueden ser ignoradas. Las abejas y otros insectos desaparecen, las aves evitan ciertas áreas y se desorientan en otros lugares", escriben los investigadores.

En septiembre de 2008, un coautor del estudio [el Dr. Ulrich Warnke, uno de los autores del estudio, también presentó sus conclusiones al Radiation Research Trust de la Royal Society en Londres. Él] declaró que "una densa malla sin precedentes de campos magnéticos, eléctricos y electromagnéticos artificiales están perturbando la naturaleza a una escala inmensa, causando que las aves y las abejas pierdan su orientación, no se reproduzcan y mueran".

Una revisión de estudios de todo el mundo muestra que las preocupaciones en torno al la contaminación electromagnética están aumentando. Un estudio La contaminación electromagnética de las antenas de telefonía móvil: efectos en la vida silvestre revisó el impacto de la radiación de radiofrecuencia de las telecomunicaciones inalámbricas en la vida silvestre. Los investigadores observan que las antenas de telefonía ubicadas en las zonas de vida de algunas especies están irradiando continuamente, causando una reducción de sus defensas naturales, el deterioro de su salud y problemas en la reproducción. Los investigadores concluyen que "la contaminación por microondas y radiofrecuencias constituye una causa potencial de la disminución de las poblaciones animales y del deterioro de la salud de las plantas que viven cerca de las torres de telefonía". Para medir estos efectos se necesitan urgentemente estudios específicos".

Los estudios también están comenzando a examinar el impacto de la RFR en los árboles. Un estudio de 2016 [La radiación de radiofrecuencia daña los árboles alrededor de las estaciones base de telefonía móvil] trató de verificar si existe una conexión entre los daños inusuales a los árboles y la exposición a la radiofrecuencia. Los investigadores llevaron a cabo un estudio de seguimiento de campo a largo plazo en dos ciudades alemanas. Observaron y tomaron fotos de daños inusuales o inexplicables en los árboles, junto con mediciones de la radiación electromagnética. Un análisis estadístico mostró que la radiación electromagnética de las torres de telefonía móvil es perjudicial para los árboles. Los investigadores señalan que, "Estos resultados son consistentes con el hecho de que los daños que afectan a los árboles por las torres de telefonía móvil suelen comenzar en un lado, extendiéndose a todo el árbol con el tiempo".

Un estudio de 2010 examinó el deterioro de los árboles de Aspen en Colorado desde 2004. Este estudio sugirió que la exposición a la radiofrecuencia puede tener fuertes efectos adversos en la tasa de crecimiento, y puede ser un factor subyacente en el declive del álamo. Además, existe la preocupación de que miles de árboles serán cortados o podados para asegurar que las frecuencias de 5G operen eficientemente.

Otra área de creciente preocupación se refiere al temor de que el aumento masivo de la exposición a la RFR (radiofrecuencias) pueda ser una de las causas del desorden de colapso de las colonias de abejas, que ha causado estragos en la población mundial de abejas.

En un estudio de 2017, [Disturbing Honeybees' Behavior with Electromagnetic Waves: a Methodology,] el investigador Daniel Favre, de Suiza, afirma que su artículo describe un experimento con abejas, que muestra claramente los efectos adversos de los campos electromagnéticos en su comportamiento. Favre afirma que: "El experimento debería ser reproducido por otros investigadores para que el peligro del electromagnetismo provocado por el hombre (para las abejas, la naturaleza y, por tanto, los seres humanos) resulte finalmente evidente para cualquiera".

En un estudio sobre renacuajos [Efectos de la telefonía móvil en los renacuajos comunes de la rana], los investigadores expusieron los huevos y los renacuajos a la radiación electromagnética de las antenas de los teléfonos móviles durante dos meses, desde la fase de huevo hasta una fase avanzada de renacuajo y encontraron una baja coordinación de los movimientos, un patrón de crecimiento inconsistente y una alta tasa de mortalidad. Los autores concluyen que "estos resultados indican que la radiación emitida por las antenas de telefonía en una situación real puede afectar al desarrollo y puede causar un aumento de la mortalidad de los renacuajos expuestos". Esta investigación puede tener enormes implicaciones para el mundo natural, que ahora está expuesto a altos niveles de radiación de microondas de una multitud de antenas de telefonía".

Estas preocupaciones no se promueven en los medios corporativos de noticias nocturnas o en los ciclos de noticias de 24 horas, pero para aquellos dispuestos a hacer la tarea, se hace evidente. Hay amplia evidencia de los impactos negativos como resultado de las RFR asociada a los teléfonos móviles, wifi, y probablemente, 5G. De hecho, en 2018 la Comisión Europea [el Comité Científico de Salud, Medio Ambiente y Riesgos Emergentes] publicó una declaración sobre los problemas emergentes de salud y medio ambiente en la que se esbozaba claramente la necesidad de una investigación más independiente.

En la sección 4.4 Efectos potenciales del aumento de la radiación electromagnética sobre la fauna y la flora silvestres, el informe afirma que "La forma en que la exposición a los campos electromagnéticos podría afectar a los seres humanos sigue siendo un tema controvertido, y los estudios no han aportado pruebas claras del impacto sobre los mamíferos, las aves o los insectos. La falta de pruebas claras para informar el desarrollo de directrices de exposición a la tecnología 5G deja abierta la posibilidad de consecuencias biológicas no deseadas”.

Estas consecuencias imprevistas tienen el potencial de afectar a la vida humana, así como a los insectos, pájaros, plantas y árboles.

Capítulo 3: La toma de control de las grandes corporaciones que promueven la tecnología 5G
A medida que continué mi investigación y comencé a presentarla al Consejo de la Ciudad de Houston y a otros habitantes de Houston, noté que a menudo dudaban de mis afirmaciones. Varias veces me preguntaron algo como: "¿Cómo puede permitirse que algo tan peligroso esté en el mercado? ¿No regula el gobierno esta tecnología?"

Una vez más, la confianza de las autoridades hizo que la gente se sintiera a salvo. Desafortunadamente, la investigación muestra lo contrario. ¿Pero cómo pudo suceder esto? ¿Cómo puede el gobierno de los EE.UU. permitir que productos potencialmente peligrosos sean vendidos y utilizados por millones de personas?

Para entender esto, tenemos que volver a 1996. Ese año se aprobó la Ley de Telecomunicaciones como un esfuerzo para actualizar la ley en torno a la tecnología de las comunicaciones, ya que Internet estaba empezando a ser de uso público masivo. La ley también fue vista como una forma de limitar el creciente monopolio de AT&T. Desafortunadamente, fue el comienzo de una mayor consolidación de las empresas de telecomunicaciones y un gran paso hacia la erosión del gobierno municipal.

La ley de 1996 prohíbe a las jurisdicciones municipales contemplar los efectos percibidos sobre la salud al tomar una medida en una instalación propuesta, como antenas o small cells. En cambio, las ciudades y pueblos sólo podían regular los emplazamientos de las antenas en función de la estética y la ubicación de los dispositivos. El artículo 332 c) 7) B) iv) de la Ley de Telecomunicaciones de los Estados Unidos de 1996 establece:

"Ningún Estado o gobierno local o instrumento del mismo podrá regular la colocación, construcción y modificación de instalaciones de servicios inalámbricos personales sobre la base de los efectos ambientales de las emisiones de radiofrecuencias en la medida en que dichas instalaciones cumplan con los reglamentos de la Comisión relativos a dichas emisiones".

Esencialmente, mientras las instalaciones cumplan con las normas establecidas por la FCC, no pueden estar sujetas a regulaciones ambientales o de salud. ¿Pero qué pasa si esos estándares federales establecidos por la FCC en 1996 no son adecuados? Como veremos en breve, hay estudios que muestran los efectos sobre la salud incluso a los niveles permitidos por la Ley de Telecomunicaciones de 1996, sin mencionar el hecho de que las normas tienen más de dos décadas de antigüedad y están basadas en tecnología obsoleta.

La Ley de Telecomunicaciones no sólo fue diseñada para proteger los beneficios de las grandes empresas de telefonía móvil, sino que en algún momento la FCC y las telecomunicaciones desarrollaron una relación incestuosa que ha superado las inquietudes y preocupaciones de los estadounidenses.

Una publicación de 2015 [ el Centro de Ética Edmund J. Safra de Harvard ] del periodista de investigación Norm Alster muestra los lazos financieros entre la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) y la industria de las telecomunicaciones y cómo la industria inalámbrica adquirió un control de acceso sin restricciones a una importante agencia reguladora de los Estados Unidos.

El informe ["Agencia capturada: cómo la Comisión Federal de Comunicaciones está dominada por las industrias que presumiblemente regula",] detalla cómo la FCC, una agencia gubernamental independiente creada en 1934 para regular las comunicaciones interestatales por radio, televisión, cable y satélite, se ha convertido en una agencia capitalizada por los líderes de grandes corporaciones de telecomunicaciones ocupando los asientos del gobierno de forma similar a otras agencias federales.

En relación con la aprobación de la Ley de Telecomunicaciones de 1996, Alster escribe que "el tardío trabajo de lobby obtuvo para la industria inalámbrica enormes concesiones de los legisladores, muchos de ellos importantes beneficiarios de las contribuciones en dólares duros y blandos de la industria". El personal del Congreso que ayudó a los grupos de presión a redactar la nueva ley no quedó sin recompensa. Trece de los quince empleados se convirtieron más tarde en lobbistas".

Alster afirma que el lobby directo de la industria es "sólo uno de los muchos gusanos en una manzana podrida". El informe dice que la FCC está involucrada en una red de poderosos intereses económicos con acceso ilimitado y una variedad de formas de dar forma a la política. Alster cree que la peor parte es que se ha permitido que la industria de la telefonía móvil crezca sin control y prácticamente sin regulación, ignorando rutinariamente las cuestiones fundamentales sobre la salud pública.

Desafortunadamente, la situación va más allá de las agencias gubernamentales corruptas y difama a aquellos que hablan de los daños potenciales causados por la tecnología inalámbrica.

Durante los años 90, el bioquímico Jerry Phillips fue contratado por el gigante de la telefonía móvil Motorola para estudiar los efectos de la radiación RF emitida por los teléfonos móviles. Phillips y sus colegas observaron los efectos de diferentes señales de RF en ratas y en las células. Phillips dice que la relación entre él, y su empleador fue inicialmente cordial, pero se agrió una vez que presentó los datos de la investigación a Motorola que encontró efectos nocivos en estructura del ADN como resultado de la exposición a la radiación de radiofrecuencia. Los resultados negativos no fueron del agrado de Motorola, y comenzaron a presionarlo.


En otro ejemplo de cómo la industria trata de influir en la investigación, tenemos al Dr. Henry Lai, de la Universidad de Washington, y a su compañero de investigación, Narendra Singh. Los investigadores estaban observando los efectos de la radiación no ionizante -el mismo tipo de radiación emitida por los teléfonos móviles- en el ADN de las ratas. Utilizaron un nivel de radiación considerado seguro por las normas de la FCC y encontraron que el ADN de las células cerebrales de las ratas estaba dañado o roto por la exposición a la radiación.

Después de publicar la investigación en 1995, el Dr. Lai se enteraría más tarde de un esfuerzo a gran escala para desacreditar los experimentos. Lai y Singh generaron una polémica cuando se quejaron públicamente de las restricciones impuestas a su investigación por sus patrocinadores, el programa de Investigación de Tecnología Inalámbrica (WTR). En respuesta a esta acción pública, el jefe de la Investigación de Tecnología Inalámbrica envió un informe pidiendo al entonces presidente de la universidad Richard McCormick que despidiera a Lai y Singh. McCormick se negó, pero el mensaje era claro: deshazte de cualquiera que haga que nuestros productos se vean perjudicados. En un informe interno de Motorola que se filtró, los ejecutivos afirmaron que habían tenido éxito en los experimentos de Lai-Singh.

"Esto me sorprendió," [Lai dice,] "la carta que intentaba desacreditarme, el informe de los 'juegos de guerra'. Como científico que investiga, no esperaba involucrarme en una cuestión política. Me abrió los ojos sobre cómo se las gastan en el mundo de los negocios. No muerdas la mano que te da de comer. La presión es muy impresionante".

Piense en eso: una corporación internacional que intenta ejercer presión sobre los científicos que están sacando conclusiones que prueban que su producto podría causar daño a la salud pública. Aún más, los experimentos del Dr. Lai mostraron consecuencias negativas para la salud a niveles considerados "seguros" por la FCC.

El informe de la Agencia Cautiva deja claro que este tipo de corrupción se puede dar debido a la "libre circulación del personal directivo entre la FCC y las industrias que presuntamente supervisa". Por ejemplo, en el momento de la publicación del informe, el presidente de la FCC era Tom Wheeler, un hombre con profundos lazos con la industria de las telecomunicaciones. En 2013, Wheeler fue designado presidente de la FCC por el ex presidente Obama después de recaudar más de 700.000 dólares para sus campañas presidenciales. Wheeler lideró los dos grupos de presión más poderosos de la industria: La Asociación Nacional de Cable y Telecomunicaciones (NCTA) y la Asociación de Telecomunicaciones Móviles e Internet, o la CTIA.

El actual presidente de la FCC también podría ser visto como otro ejemplo de una "agencia cautiva" en acción. Ajit Pai, abogado y actual presidente de la FCC, ocupó la asesoría general asociada de Verizon Communications Inc. entre 2001 y 2003, donde se ocupó de asuntos de competencia y regulación. Pai fue nombrado por Barack Obama en 2012 y luego fue nombrado Presidente de la FCC por Donald Trump en enero de 2017.

El Comisionado de la FCC, Brendan Carr, es otro ejemplo de un funcionario del gobierno que trabaja estrechamente con la industria y mantiene relaciones que presentan claramente conflictos de intereses. A Carr se le atribuye el haber acelerado la expansión del 5G. Antes de unirse a la FCC, Carr trabajó como abogado en Wiley Rein donde sus clientes eran Verizon, AT&T, Centurylink, CTIA, la asociación de telefonía móvil y la USTA, el lobby de las telecomunicaciones. El bufete de abogados de Wiley Rein es un hervidero de actividad para antiguos responsables del gobierno y habituales de la industria. Uno de los fundadores del bufete es Richard Wiley, él mismo ex presidente de la FCC.

El 30 de septiembre de 2019, el comisionado Carr y otros funcionarios estuvieron en Houston para discutir el futuro del 5G. Le pregunté al comisionado Carr sobre las preocupaciones relacionadas con sus conexiones con la industria de la telefonía móvil. También le pregunté sobre el informe de la Agencia Cautiva publicado por la Escuela de Ética de Harvard. Desafortunadamente, el Sr. Carr no tenía interés en abordar estas cuestiones.

Al día siguiente pude interrogar al Comisario Carr por segunda vez y una vez más evitó mis preguntas.

Gran parte de esta relación de puertas giratorias entre la industria y el gobierno puede rastrearse hasta la CTIA, la Asociación de Telecomunicaciones Móviles e Internet.

Establecida en 1984, la CTIA afirma representar a la industria de las comunicaciones sin cable de los EE.UU., de los operadores y los fabricantes de equipos. La CTIA "aboga por políticas legislativas y reglamentarias a nivel federal, estatal y local que fomenten la innovación continua, la inversión y el creciente impacto económico de la industria de la telefonía móvil de los Estados Unidos". La CTIA se ocupa de una amplia gama de cuestiones, entre ellas la política de espectro, la infraestructura sin hilos y la Internet de las cosas, entre otras". También organizan eventos sobre temas que van desde la ciberseguridad hasta el 5G.

La Junta Directiva de la CTIA incluye a los presidentes, directores generales y otros altos funcionarios de Verizon, Sprint, T Mobile, Nokia, Erricson, Intel, General Motors, Tracfone, EZ Texting y otros.

Brad Gillen, el actual Vicepresidente Ejecutivo de la CTIA, fue anteriormente Asesor Jurídico de un antiguo Comisionado de la FCC y desempeñó otras funciones políticas de alto nivel en la FCC y en DISH Network. El Sr. Gillen también fue socio de Wilkinson Barker Knauer, LLP, un bufete de abogados formado por antiguos empleados de la FCC, la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA), la Comisión Federal de Comercio (FTC) y otros cargos del gobierno estatal.

La actual presidenta y directora general de la CTIA es Meredith Attwell Baker. Baker ha pasado las últimas dos décadas saltando entre el lobby de las grandes empresas de telecomunicaciones y trabajando para el gobierno. De 1998 a 2000, Baker trabajó como Directora de Asuntos del Congreso en la CTIA. Después, trabajó para el gobierno de EE.UU. como Comisionada de la FCC entre julio de 2009 y junio de 2011. Luego regresó a la CTIA donde es ahora Presidenta y CEO, a cargo de la promoción de la llamada Carrera hacia el 5G. 

Parte y IV
 

------------------------------- 

Entradas populares de este blog

Científicos estadounidenses propusieron la obtención de virus con características únicas del SARS-CoV-2 en Wuhan

 por Emily Kopp, 18 de enero de 2024 usrtk.org  Científicos estadounidenses planearon trabajar con el Instituto de Virología de Wuhan para diseñar nuevos coronavirus con las características del SARS-CoV-2 un año antes de que el virus apareciera en esa ciudad, según documentos obtenidos por U.S. Right to Know. Aunque raras por naturaleza, estas características eran fundamentales para los intereses de investigación esotérica de los científicos que trabajaban con el laboratorio de Wuhan, muestran esos documentos. Los científicos, divididos entre la denominada "fuga de laboratorio" y las hipótesis del origen natural, han estudiado durante años el lenguaje arcano de una propuesta de investigación entre EE.UU. y China denominada " DEFUSE ", en la que se describían experimentos de ingeniería con coronavirus. La propuesta de subvención DEFUSE fue dirigida por el presidente de la Alianza EcoHealth, Peter Daszak. Ahora, los borradores y notas descubiertos a través ...

Catherine Malabou,: ¡Al ladrón!! Anarquismo y filosofía

  Apología del desorden o "máxima expresión del orden", abolición del Estado o desregulación organizada por él, la anarquía es fuente de ambigüedad. La filosofía contemporánea no es una excepción. Por Cyril Legrand , 22 de febrero de 2023 laviedesidees.fr/ El último libro de Catherine Malabou podría leerse como la historia de un malentendido: el malentendido conceptual y político en torno a la anarquía y el anarquismo. Hay que reconocer que estas palabras son confusas. Durante mucho tiempo y todavía a veces sinónimo de caos y desorden, desde el siglo XIX también han pasado a designar un movimiento político organizado -en una amplia variedad de formas- y un ideal social del que Élisée Reclus decía que era, por el contrario, "la máxima expresión del orden [1]". Y por si esta ambigüedad no fuera suficiente, el anarquismo, que es por definición antiestatal, se asocia hoy a veces a formas de desregulación y de retroceso frente al Estado, una confusión q...

Reseña de La era del capitalismo de vigilancia, de Shoshana Zuboff

  por James Bridle The Guardian Las empresas tecnológicas quieren controlar todos los aspectos de lo que hacemos, con fines lucrativos. Un libro audaz e impactante identifica nuestra nueva era del capitalismo Suena la alarma junto a tu cama, activada por un evento de tu calendario. El termostato inteligente de tu dormitorio, al detectar tu movimiento, abre el agua caliente e informa de tus movimientos a una base de datos central. Las noticias se actualizan en tu teléfono, con tu decisión diaria de hacer clic en ellas o no cuidadosamente monitorizada, y los parámetros ajustados en consecuencia. La distancia y el trayecto de tu carrera matutina, las condiciones de tu viaje al trabajo, el contenido de tus mensajes de texto, las palabras que pronuncias en tu propia casa y tus acciones bajo las cámaras que todo lo ven, el contenido de tu cesta de la compra, tus compras impulsivas, tus búsquedas especulativas y la elección de citas y parejas: todo ello registrado, converti...